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martes, agosto 07, 2018

Con estas 6 claves aprenderás a ser una persona asertiva

Si eres de los que teme decir las cosas por no herir a los demás al ser sincero. Sientes que no eres capaz de expresar una opinión diferente. Eres muy agresivo, o por el contrario, llegas a ser tan pasivo que te manipulan, este artículo es para ti.

 
 
Las personas asertivas están en el medio de ser pasivos y agresivos. Expresan sus necesidades y al mismo tiempo respetan las de los demás, así obtienen lo que quieren y merecen. Si quieres aprender a ejercer y defender tus derechos personales sin lastimar a nadie.

La asertividad es un punto medio entre el que se arrodilla y el que aplasta al otro. Implica la defensa de los derechos sin lastimar a nadie”, Walter Riso, Guía práctica para no dejarse manipular y ser asertivo.

Si consideras no ser una persona asertiva, no te preocupes, puedes lograrlo y conseguir lo que quieres sin dejar de ser tú mismo:
 
1. Empieza con pequeños logros

El primer paso para lograr tu objetivo, es comenzar con cosas sencillas. Por ejemplo, si estás en clase y el profesor hace una pregunta y tú crees saber la respuesta, no te dé pena levantar la mano y opinar. Si estás en un restaurante y te traen la orden, pero no es lo que pediste, dile al mesero que hubo una confusión. Recuerda tener mucho cuidado a la hora de usar las palabras.

Cuando estés en situaciones que requieran de asertividad, piensa lo siguiente “No me aprovecharé, ni atacaré a nadie” “El respeto será mi pilar a la hora de defenderme” “Seré directo y me expresaré de forma abierta”. Una vez sintiéndote seguro en momentos sencillos, puedes enfrentarte a situaciones más complicadas.
 
2. Aprende a decir “NO”

Sabemos que el “sí” hace parte del positivismo y es bueno usarlo, pero en el camino para ser asertivo, necesitarás aprender a decir que NO. Puede que al principio te sientas inseguro utilizando esta palabra, y no porque la digas dejarás de ser una persona considerada. Con el tiempo te sentirás liberado y tranquilo.

No pienses que es malo rechazar algo o alguien, si no te sientes bien haciéndolo, simplemente das un “NO” como respuesta. No olvides que tú eres la persona más importante y debes respetar tus propias decisiones, porque nadie más lo hará. Con el tiempo empezarás a sentirte más seguro y este es uno de los beneficios de ser asertivo.
 
3. Recurre al “yo”

¿Alguna vez has estado en una situación donde negarte a algo te haga sentir muy incómodo? Cuando desapruebes algo, utiliza el “yo” en primera persona. En lugar de acusar, utiliza una solución y una respuesta negativa sin dejar de lado la amabilidad. Por ejemplo, si estás demasiado cansado y te piden un favor, en lugar de quejarte y decir “No ves que estoy cansado” “Es que tú no me consideras”, puedes responder de la siguiente manera “Hoy me siento bastante cansado, si quieres te ayudo el día de mañana”.
 
4. Nunca te disculpes por expresar lo que piensas

No existe motivo alguno por el que debas sentirte apenado o culpable cuando pides algo (a menos que sea una petición ilógica). Es por esto, que en momentos así, disculparte no es necesario. La comunicación es parte fundamental de ser asertivo, solo debes hacerlo de forma amable y sin lastimar a los demás. Por ejemplo, si estás en una reunión de trabajo, pero te urge ir al baño, no tienes que disculparte para pedir permiso. De forma educada, pides el permiso y te retiras sin interrumpir.


5. No tienes que explicar tus opiniones

Imagina que estás en medio de una discusión política con tus amigos, das una opinión diferente a toda y te empiezas a sentir atacado por los demás. Si las personas te piden justificaciones por algo que tú piensas, no lo hagas. Muchas veces, lo único que quieren las personas, es que encuentres razones para estar de acuerdo con lo que ellos piensan.

Mantén firmes tus ideales y opiniones. Aquellos a quienes les falta asertividad, solo quieren agradar a los demás y se sienten obligados a dar justificaciones. No todos tienen que estar de acuerdo con tus opiniones, ni tú con las de los demás. Vive tu vida y ten criterio propio.
 
6. Aprende a manejar tu lenguaje corporal

Ser asertivo, significa también tener una buena comunicación no verbal. Las palabras ayudan mucho, sin embargo, los gestos corporales complementan lo que dices. Por eso es importante que cuando estés en un momento que requiere asertividad, mantengas la voz calmada con un tono de voz neutral. Mira fijamente a los ojos, relaja tu rostro y la posición del cuerpo.

Phrònesis