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lunes, junio 11, 2018

Usa tu sonrisa para cambiar el mundo

Un filósofo anónimo de la antigua Grecia dijo: “Sonríele a la vida y la vida te sonreirá”. Y es que a veces, sonreír es la mejor forma de contribuir a cambiar nuestro mundo. La sonrisa modula la forma en la que nos tomamos las cosas, haciéndonos más flexibles y fuertes ante las situaciones más difíciles de la vida.

 
 
Una persona que se viste con una sonrisa, optimista y feliz, tiene menor probabilidad de sufrir enfermedades y de conseguir una mayor longevidad. Estudios contrastados han evidenciado que las personas que tienen una estabilidad emocional caracterizada por sentimientos positivos, ilusión, vitalidad, esperanza, comprensión, superación, y un grado de satisfacción importante en su vida gozan de una salud más fuerte.

Sonreír a la vida no es característico de alguien con un estilo de vida superficial, sino inteligente. De hecho, destaca la habilidad de los optimistas para resolver los problemas frente a los pesimistas, que se ahogan en un vaso de agua y que tienden a ignorarlos y evadirse de ellos. De esta manera, podemos hablar de la sonrisa como un rasgo que actúa como un escudo protector frente a numerosas situaciones complicadas.
“Usa tu sonrisa para cambiar el mundo y no dejes que el mundo cambie tu sonrisa”.
-Anónimo-

Un fármaco llamado sonrisa

La sonrisa es una característica específicamente humana, como la risa (cuya naturaleza es fundamentalmente psicológica). Este comportamiento tiene una capacidad de acción muy beneficiosa sobre el estado global de las personas, incluso en lo que concierne a sus dimensiones fisiológicas. Por lo tanto, puede ser entendida como una verdadera práctica terapéutica, sobre la cual existen numerosos estudios y resultados científicamente documentados.

La presencia del humor y su acompañante, la sonrisa, son beneficiosas para el buen estado del cuerpo y, aún más importante, para el bienestar psíquico. Entre los beneficios se pueden mencionar:
  • Enseña a las personas a ser más humildes.
  • Ayuda a relacionarse con los otros de manera más distendida alejándonos de un excesivo individualismo.
  • Elimina el miedo al ridículo.
  • Ayuda a relativizar la realidad buscando distintas perspectivas de todo aquello que haga la existencia más complicada.
  • Favorece encontrar soluciones a los problemas de la vida cotidiana.
  • Fomenta la adaptación al cambio.
  • Sirve para disminuir el sentimiento de frustración que provoca la percepción de nuestras propias limitaciones.
  • Permite defenderse ante una crítica o una ofensa que desafíe nuestro equilibrio emocional.
  • Ayuda a prevenir conflictos, actuando como un colchón para recibir la invasión de las situaciones negativas.
“Después de cada tormenta sonríe el sol; para cada problema hay una solución y el deber irrenunciable del alma es estar de buen ánimo”.

La vida es como un espejo, obtenemos mejores resultados cuando sonreímos

A veces, la alegría es la fuente de nuestra sonrisa. Pero en otras ocasiones, sonreír cuando nos sentimos mal puede mejorar nuestro estado de ánimo. A menudo subestimamos el poder de cosas tan pequeñas, cuando gestos como una caricia, una sonrisa, una palabra amable, un oído atento o un cumplido honesto tienen el potencial de cambiar una vida.

Piensa en lo mucho mejor que sería este mundo si la gente sonriera con más frecuencia. No hace falta hablar, no hay que estar de acuerdo en nada, ¡todo lo que tenemos que hacer es sonreír! La sonrisa rompe las barreras, alivia la tensión, y es el primer paso para hacer un nuevo amigo.

Sonreír hace que nos sintamos mejor con nosotros mismos, incluso si no tenemos ganas. Lo que el sol es para las flores, la sonrisa es para la humanidad. Por todo esto y mucho más, sonríe, es una terapia gratis.
“El humor es no tenerle miedo a pensar. Cumple con la tarea de mostrar que pueden verse las cosas de formas diferentes a las acostumbradas”.

Aunque sonreír no es el único remedio contra los estados de ánimo negativos, sí que es uno de los más poderosos. Por eso, la próxima vez que notes que estás “de bajón” y que todo te sale mal, ¿por qué no probar a enfrentarte al mundo con una sonrisa? Al fin y al cabo, lo peor que puede pasar es que sigas exactamente igual, pero los posibles beneficios de hacerlo son casi inimaginables.

Por eso, siempre que creas que lo necesitas, utiliza tu sonrisa como si fuera tu mejor arma. Porque lo es.

Fátima Servián Franco