Logo

Logo

martes, abril 17, 2018

Esta pequeña historia hará que cambies la forma de ver el mundo

El cuento sufí conocido como “Las estrellas de mar”, es una historia tradicional que marca grandes enseñanzas. Las cuales, son capaces de cambiar la vida de cualquier persona. No solo es una fuente de sabiduría en cuanto al liderazgo y el tomar las riendas de nuestra vida. También, sirve de guía para lograr la salvación y aceptación personal. En las siguientes líneas podrás conocer un poco más de esta pequeña historia que te aseguramos tiene el poder de cambiar la visión del mundo de cualquiera… 


 
Una forma de aprender para los niños…

Se trata de un cuento que busca incentivar a los niños para evitar los comportamientos negativos y autodestructivos. Los cuales, se basan en actitudes derrotistas. Y que, además, se ven reflejados en la falta de compromiso para ayudar a los demás.

Entender que, debemos dejar de lado las limitaciones y hacer las cosas bien o preferiblemente no hacerlas es la clave del éxito personal. Los niños, entonces, pueden aprender leyendo este cuento. A través de las pequeñas acciones que relata.

Aprender que se debe ofrecer ayuda las veces que sean necesarias y sin importar que no logremos solucionar del todo el problema es el cometido de esta historia. Puesto que nos permite adquirir una nueva forma de ver el mundo. Basada en el compromiso y la positividad como la base de todo lo que se haga en la vida.
 
Y la historia cuenta…

Había una vez un afamado escritor. El cual, contaba con una casa ubicada a orillas del mar. La playa se caracterizaba por ser enorme y virgen. Y era esta la principal fuente de inspiración del escritor para concebir sus obras literarias. El escritor, sin lugar a duda, se trataba de un hombre inteligente y culto que era muy sensible para las cosas que realmente importaban en esta vida.

Una mañana bien temprano, el escritor se paseaba por las orillas de la playa. Mientras observaba las turbias olas del mar. De pronto observó a lo lejos una figura. Se trataba de un chico bastante joven que se dedicaba a recoger las estrellas de mar varadas en la orilla y las lanzaba de vuelta al mar. El escritor extrañado decidió acercarse y preguntarle directamente lo que estaba haciendo. A lo que el joven solo contestó: Recojo las estrellas de mar que han quedado varadas en la playa y las devuelvo al mar. La marea ha bajado demasiado y conforme el sol se intensifique terminarán por quemarlas hasta su muerte.

Entonces el escritor perplejo respondió: No tiene sentido lo que haces. De igual manera, el destino de estas estrellas es la muerte. Al devolverlas al mar, las mismas se terminarán convirtiendo en alimento para otros animales. Además, hay miles de estrellas de mar en la playa. No podrías salvarla a todas, aunque quisieras.

El joven miró fijamente al escritor, cogió una de las estrellas y la lanzó con fuerza. A tal punto que, pasó por encima de las olas mientras exclamaba: Para esta estrella si tiene sentido. El escritor decidió marcharse con desconcierto. Ese día no encontró inspiración alguna para poder escribir sus libros. Ni siquiera pudo dormir bien esa noche. Puesto que lo inundaban sueños acerca del joven y de las estrellas de mar siendo lanzadas por encima de las olas. Al día siguiente, ya estaba levantado a primera hora de la mañana. Salió a la playa y una vez encontró al joven le ayudó a salvar las estrellas de mar. 

¿Qué sucedió en el espíritu del escritor que lo hizo cambiar su forma de ver al mundo?

La razón que le quitó el sueño al escritor fue la profunda enseñanza que guardaban las palabras del joven. Muchas veces podemos pensar que nuestras acciones son en vano, porque no marcan la diferencia ni logran grandes cambios en el mundo. La verdad es que no es así. Todo lo que hacemos tiene algún tipo de repercusión positiva o negativa tanto en nosotros mismos como en los demás.

Cada acción que realizamos cambia el mundo de alguien. O el propio. Cuando hablamos de dejar huella no significa que tengamos que hacer grandes cosas. Hazañas que determinan un antes o un después en la humanidad. No. Las pequeñas acciones cambian a los pequeños mundos. Cambian a las personas que están a nuestro alrededor y muchas veces sin darnos cuenta.

Si el esfuerzo del joven significaba algo, aunque sea para una sola estrella. Entonces, sí valía la pena. Un grano de arena puede parecer nada estando solo. Ahora, si todos colocamos nuestro grano de arena tendremos una playa entera. Los esfuerzos individuales determinan los resultados de las acciones comunes y de todos. Comencemos por tomar consciencia en el propio ser. Si cada uno de nosotros lo hiciera. Llegaría el momento en que cambiaremos el mundo todos juntos.

Es por ello que, un consejo práctico es hacer de la lectura un hábito. Porque, como puede verse en este cuento, la lectura nos deja grandes enseñanzas entre sus líneas. Cada escrito es un mensaje que podemos tomar como una lección para nuestro crecimiento personal.
 
Phrònesis