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domingo, febrero 04, 2018

7 frases del budismo para hallar la paz interior

Las frases del budismo contienen algo más que la esencia de una religión. Su enfoque refinado y siempre catártico nos ayuda a trabajar los estados de la mente y a promover un tipo de felicidad basada en el equilibrio, en la calma interna y en la humildad. Así, sus técnicas ancestrales basadas en la meditación, la atención plena y la regulación emocional son muy útiles en el campo de la psicología actual.
 
 
Quien más o quien menos ha leído algo sobre el budismo, sobre sus tradiciones y antiquísimo legado cargado de tradiciones y espiritualidad. Desde que Gautama Buddha enunció sus enseñanzas allá por el siglo VI a. C ese compendio de sabiduría se ha ido trasformando de muchos e imperceptibles modos hasta adaptarse a las necesidades presentes.

Es más, no hace falta practicar esta doctrina no teísta de la familia dhármica para beneficiarnos de esos pilares que tanto contribuyen a nuestro crecimiento personal. En la actualidad son muchos los enfoques psicológicos que nutren sus raíces de ese legado filosófico. Sus prácticas han sido asumidas por una parte de la psicología occidental y median en gran variedad de procesos con los que facilitar desde la gestión emocional hasta el autocontrol o incluso, prevenir recaídas tras la superación de una depresión.

Hallar la paz interior mediante las frases del budismo, sus prácticas y sus tradiciones es posible. Según el doctor Alan Wallace, uno de los científicos y filósofos que más se ha dedicado al estudio sobre el budismo y su utilidad en la práctica clínica, este tipo de filosofía es la que más puede ayudarnos a desactivar nuestros pensamientos negativos o catastróficos. Por tanto, estamos seguros de que estas frases nos serán de gran ayuda.

Frases del budismo para el día a día

Existen muchos y variados libros donde encontrar estos pequeños regalos de sabiduría que ponen su esencia en estas frases. No obstante, cabe decir que no se disponen hasta el momento de muchas referencias biográficas fiables sobre el propio Buddha, de tal modo, que todo lo que sabemos de su persona y su religión proviene de tres fuentes muy concretas: la de los vinaya, los sutta-pitaka y el buddhacarita de Asvaghosa.

Es a través de esos textos desde donde se ha ido erigiendo gran parte de su doctrina filosófica y espiritual, la misma que da forma a estas frases del budismo tan inspiradoras.
 
1. Hallar un propósito en la vida
 
“Tu propósito en la vida es encontrar un propósito, y entregar a él todo tu corazón”.

Una persona sin propósito es como un alma vagabunda que se deja llevar por los vaivenes de la vida. El ser humano necesita tener metas, objetivos y propósitos vitales con los que hallar sentido a sus días, motivantes para levantarse por la mañana y energía para superarse cada vez más.
 
2. Trabajar las emociones negativas
 
“Nadie te castigará por tu enfado; será él mismo el encargado de castigarte”.

Lo decíamos al inicio: una de las grandes utilidades del budismo dentro de la práctica psicoterapéutica es su utilidad para detectar y tomar conciencia de los pensamientos negativos y de esas emociones que cercan nuestro equilibrio cotidiano.

Los enfados no gestionados, esos que toman el control de nuestra mente y que nos hacen estallar sin más, no sirven de nada. Es más, toda esa emocionalidad negativa y cargada de ira siempre suele hacer un viaje de vuelta. Al final nos acabamos lastimando a nosotros mismos, perdiendo incluso a los que más queremos.

3. El aquí y ahora es lo único que importa
 
“No vivas del pasado, no imagines el futuro, concéntrate en el momento presente”.

La importancia de centrarnos en el aquí y ahora es uno de los grandes enunciados del Mindfulness, esa estrategia basada en la atención plena y la toma de conciencia íntimamente relacionada con el budismo.

Todos lo hemos oído más de una vez, nos lo han recomendado e intentamos hacerlo: hay que centrarse más en el presente. Sin embargo, cuesta, y cuesta mucho porque nuestro estilo de vida está basado en el futuro inmediato y en esos objetivos que cumplir donde se centran todas nuestras preocupaciones.

Intentémoslo, respiremos profundo y calmemos la mente: apreciemos todo lo que acontece en este mismo instante.
 
4. El autocontrol, clave de la felicidad
 
“Una mente disciplinada trae felicidad”.

Una mente disciplinada es aquella que sabe practicar el autocontrol, que prioriza lo que es importante. Una mente que deja a un lado lo que no es útil, lo que no tiene sentido y que ha aprendido a centrarse en las emociones positivas para disfrutar de una felicidad real, pero humilde a su vez.
 
5. El apego es nuestra fuente de sufrimientos
 
“La raíz del sufrimiento es el apego”.

El apego nocivo, el que nos hace cautivos de los demás, el que nos hace dependientes del consumismo o lo material, es ese virus tan común en la sociedad actual.

Librarse de él, de esa raíz que trae más sufrimientos que satisfacciones requiere tiempo y requiere sabiduría. Aprendamos a ser más libres, a practicar ese desapego con el que caminar más ligeros, más en sintonía con la propia vida y con el propio ser.

6. Te comprendo, eres parte de mi, estoy contigo
 
“El amor verdadero nace de la comprensión”.

Esta es otra de las frases del budismo más hermosas. El amor verdadero no está basado en la pasión ciega, ni en el apego nocivo antes citado. Amar es por encima de todo saber cuidar y comprender. Porque quien comprende tiene el valor y la voluntad de acercarse al alma del otro para hacerle ver que está presente, que entiende lo que siente y lo que piensa. Es una aprobación incondicional que todos merecemos disfrutar.
 
7. Tú eres tu propio enemigo
 
“Ni tu peor enemigo puede hacerte tanto daño como tus propios pensamientos”.

El peor enemigo, el más voraz y destructivo no está a nuestro alrededor. No calza zapatos, no hace ruido al caminar ni tiene una voz profunda. Es más, su tono de voz nos es muy conocido porque somos nosotros mismos. Somos el peor carcelero, el peor juez y el peor verdugo, ese que nos quitan las alas y que nos trae preocupaciones recordándonos que no vamos a poder con esto y lo otro, que no merecemos lo de más allá…
 
8. La constancia y la perseverancia
 
“Si añades un poco a lo poco, y lo haces con frecuencia, pronto poco llegará a ser mucho”.

Esta es una de las frases del budismo más útiles para alcanzar nuestros objetivos vitales. Así, algo tan sencillo como ser constantes en nuestros empeños, en ser perseverantes en la consecución de nuestros deseos a pesar de las dificultades, nos permitirá llegar mucho más alto de lo que creemos.

Ahora bien, para conseguirlo, a veces no hacen falta las grandes gestas o los grandes esfuerzos; basta con ese poco de cada día, esa pizquita que día a día conforma una deslumbrante montaña donde alcanzar la cima.

9. Hablar con inteligencia
 
“Mejor que mil palabras vacías, una palabra que traiga paz”.

El budismo nos recuerda que el ser humano suele tener un defecto: no habla con inteligencia. A menudo hablamos desde el rencor, desde la frustración o desde esa emoción negativa que nos hace cautivos y que se proyecta hacia los demás.

Evitemos ese idioma donde abundan las palabras huecas, esas que no aportan, que hacen daño o que no sirven para acercar lazos. Hagamos uso de las palabras sabias, esas más simples pero más profundas, esas que traen paz y equilibrio.

Para concluir, sabemos que hay muchas más frases del budismo que merecerían ser reflejadas aquí. Muchos de nosotros podemos tener incluso nuestras preferidas, sin embargo, las aquí enunciadas nos sirven para un fin muy concreto: hallar la paz interior, gestionar las emociones negativas, centrarnos en el momento presente.

Aprendamos de ellas, hagámoslas nuestros estandartes cotidianos para vivir en mayor equilibrio, con mayor felicidad.

Valeria Sabater