Logo

Logo

sábado, diciembre 02, 2017

¿Puede un duelo enfermarme físicamente?

La vida de las personas se construye sobre la base del afecto, relaciones duraderas y valiosas que le dan sentido a nuestra vida y orientan nuestras acciones, también nos dan seguridad y reafirman nuestra autoconfianza. Por ello, cuando perdemos a alguien o algo muy significativo, nos invade esa sensación de pérdida irrecuperable que es el duelo y que nos afecta en tal medida que hasta podemos enfermarnos físicamente. 
 


El duelo es un profundo dolor emocional, un proceso complejo, que afecta nuestra vida en su conjunto. Nuestra identidad y relación con el entorno se modifican durante este. Nos sentimos desvalidos y sin fuerzas. Su duración dependerá de características personales y factores de protección, como el apoyo y acompañamiento que se reciba, la calidad de las relaciones y la percepción de control que tenga la persona de su vida.

Las pérdidas de mayor impacto son la muerte de un ser querido como los padres, hijos, pareja o hermanos. Otras pérdidas como el trabajo, una propiedad, dinero, una ruptura sentimental o emigrar, también son causales de duelos, aunque se viven de forma distinta. 

¿Por qué el duelo puede enfermarnos?

La psiconeuroinmunología nos permite entender por qué es más probable que nos enfermemos cuando estamos afectados emocionalmente. Esta ciencia estudia los mecanismos de interacción entre las funciones mentales y los tres sistemas responsables del equilibrio en el organismo: nervioso, endocrino e inmune.

La comunicación entre estos es posible gracias a un lenguaje bioquímico como las hormonas y neurotransmisores. En el duelo se generan emociones negativas muy intensas como la desesperanza, la tristeza y la depresión. Estas activan mecanismos bioquímicos que tienden a suprimir la respuesta inmune, lo que nos hace más vulnerables a virus y bacterias. 

Recomendaciones para superar un duelo y evitar enfermarte 

  • Acepta que estás en proceso de duelo, no te culpes por estar triste ni busques ocultar la tristeza. Esto solo retrasaría su superación.
  • Date el permiso de llorar. El llanto es liberador. Ten en cuenta que superar el duelo no es lineal, habrá días en los que te sientas más triste que otros. Si pasado un tiempo deseas volver a llorar, hazlo.
  • Habla con alguien que te escuche sin juzgarte, de lo que sientes y de los recuerdos de tu ser querido. Elige hablar antes que pensar y acepta compañía, la pena compartida se hace menos dolorosa.
  • Cuídate. Todos los días haz el esfuerzo de mantener tus hábitos alimenticios y de higiene.
  • Descansa lo necesario para reponer fuerzas.
  • Ejercítate, sal a caminar, despeja tus pensamientos observando el ambiente, toma el sol.
  • No te apresures. Tómate tu tiempo, poco a poco te irás sintiendo mejor.

Los duelos marcan un antes y un después en nuestra vida. Ante una pérdida significativa para nosotros, nuestro mundo cambia, ya no lo vemos ni lo entendemos de la misma manera. Pero una vez superado ese dolor, nuestra existencia encontrará el reacomodo natural para seguir la vida y encontrar la paz interior y la alegría de vivir, honrando los recuerdos del ser querido que nos dejó.


Phrònesis