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martes, marzo 07, 2017

Cómo Tomar Decisiones Sin Equivocarte Nunca y Liberarte del Peso de las Dudas

Hoy quería compartir contigo un método muy eficaz para tomar decisiones.

A mí me lo explicaron hace poco y lo he estado probando, y la verdad es que va muy bien.



Es un método que puede sorprender al principio, pero vale la pena probarlo antes de juzgarlo o descartarlo.

Las dudas son una de las fuentes más grandes de malestar de la vida. Pocas cosas pesan tanto como una duda.

Y con este método puedes conectar con la profunda sabiduría que hay en tu interior, y librarte de ellas para siempre.

Cómo Tomar Decisiones Sin Equivocarse

Este método para tomar decisiones consiste en lo siguiente. En primer lugar, elije una duda que tengas y piensa en las opciones que estás considerando. Por ejemplo, quizás te hacen una oferta de trabajo y estás dudando si aceptarla o no. O quizás te han recomendado una determinada terapia para un problema de salud, y no sabes si hacerla o no.

Cuando lo tengas, escribe cada opción en una hoja de papel diferente. Por ejemplo, en una hoja escribes “aceptar la oferta de trabajo” y en la otra “no aceptarla”. En general, suele ser más fácil si lo limitas a dos opciones, pero puedes poner más si lo consideras necesario.

Luego gira las hojas, mézclalas bien y ponlas en el suelo bien separadas la una de la otra. El objetivo es que tengas las hojas en el suelo boca abajo sin saber qué pone en cada una.

Una vez hecho todo esto, empieza la parte importante. Tómate unos segundos para relajarte y conectarte bien contigo mismo. Y, cuando estés listo, ponte encima de una de las hojas.

Y déjate sentir.

Lo que sucederá en este punto es que notarás la vibración que te transmite la opción que hay en el papel. Es posible que te sorprenda esta idea y que pienses que no puede ser algo así, pero si lo pruebas lo verás con mucha claridad.

Tómate el tiempo que necesites y fíjate muy bien en lo que sientes, sin juzgar ni reprimir nada. Si sientes la necesidad de hacer algo (reír, moverte, marcharte, tumbarte, llorar, etc.), hazlo. Es muy importante que conectes bien con las sensaciones que sientas.

Una vez lo tengas claro, sal del primer papel, vuelve a relajarte unos segundos, y repite el proceso con el segundo papel. Al igual que antes, no te reprimas ni intentes controlar nada. Recuerda que a nivel consciente no sabes qué pone en el papel, así que tu mente consciente no puede hacer nada. 

Deja que tu subconsciente te guíe.

Una vez tengas claro qué sientes en cada papel, entonces gira las hojas para ver qué pone en cada una.

Y ya tienes tu respuesta.

Cómo Funciona Este Método para Tomar Decisiones

Este método está basado en la metodología de las constelaciones familiares. Si ya conoces las constelaciones, seguramente enseguida te sentirás cómodo con la idea; pero si no, es posible que te sorprenda bastante: ¿cómo puede ser que funcione algo así? Si ni siquiera sabemos qué pone en cada papel…

La respuesta es que a nivel consciente no sabemos cuál es cada opción, pero a nivel subconsciente sí. Y nuestro subconsciente sabe muchas cosas.

No hay que olvidar que en este universo todo es una unidad. Todo está conectado. Y si todo está conectado, significa que podemos acceder a cualquier información que queramos.

Y esto es lo que sucede al aplicar este método. Al ponernos encima de cada papel, conectamos a nivel subconsciente con la energía de la opción que hemos escrito en él.

Pero, más que intentar entenderlo de forma racional, si tienes dudas lo mejor es probarlo. De esta manera lo verás y lo sentirás por tu propia experiencia.

Cómo Sacarle Todo el Provecho a Este Método

La idea principal de este método para tomar decisiones es muy sencilla. Solo hay que escribir cada opción en un papel, mezclarlos bien y luego dejarse sentir.

Pero para sacarle todo el provecho, hay algunos puntos que va bien tener en cuenta.

El primero es asegurarnos muy bien de que no sabemos qué pone en cada papel.

Si vemos algo que nos da alguna pista de lo que pone en cada hoja, nuestra mente consciente intervendrá y nos será más difícil conectar con nuestra sabiduría más profunda.

Por este motivo, yo siempre uso un lápiz y escribo muy flojito para asegurarme de que no se ve nada al girar la hoja. Evito usar rotuladores o bolígrafos, que pueden transparentar fácilmente.

Plantéate Opciones que Puedas Hacer Inmediatamente

En segundo lugar, es muy aconsejable plantear opciones que estén en nuestras manos y que podamos llevar a cabo de forma más o menos inmediata. No preguntar cosas que de momento no podemos hacer.

Por ejemplo, imaginemos una persona está pensando en la posibilidad de cambiar de piso, pero que aún no ha empezado a buscar.

En un caso así, la primera posibilidad que se le puede ocurrir es preguntarse si debe cambiarse de piso, y poner en un papel “cambiarme de piso” y en el otro “quedarme donde estoy”. Pero esto en muchos casos no sería lo más apropiado, por varios motivos.

En primer lugar, mudarse es algo aún no puede hacer. No tiene ningún piso concreto al que trasladarse. Así que si sale que sí, puede ser que se quede con una sensación de intranquilidad y de más dudas, porque no sabe a dónde ir y no puede aplicarlo inmediatamente.

Además, puede que la respuesta correcta sea “depende”: depende del lugar al que vayas, depende del momento, etc. Y esto hará que seguramente tenga sensaciones muy confusas al ponerse en cada papel.

Para evitar todo esto, sería mucho más provechoso preguntar si debería empezar a buscar piso, que es algo más concreto y que sí puede hacer de inmediato. Si sale que no, ya sabe que lo más positivo para ella de momento es quedarse. Y si sale que sí, ya sabe que debe empezar a buscar. A corto plazo, las dudas desaparecen.

Y si más adelante encuentra un piso que le gusta pero tiene dudas, entonces puede preguntar si sería positivo mudarse a ese piso concreto.

Así que, cuando vayas a hacer este ejercicio y elijas las opciones, pregúntate primero: ¿estas opciones que estoy planteando son opciones concretas que están en mis manos y que puedo aplicar enseguida? ¿O son opciones un poco difusas y que en realidad aún no puedo hacer?

El objetivo de este ejercicio es tomar decisiones y ponernos en marcha. Y para ello es mucho mejor preguntar cosas concretas que podamos hacer ya mismo.

Preguntar desde la Ilusión y las Ganas de Saber

Y, por último, es importante intentar hacer el ejercicio desde la ilusión y las ganas de descubrir, y no desde el miedo.

Muchas veces, cuando tenemos una duda importante, lo vivimos con angustia y preocupación. No sabemos qué hacer, y tenemos miedo.

Esto es muy comprensible; nos pasa a todos. Pero a la hora de hacer este ejercicio, vale la pena hacer un pequeño esfuerzo para apartar momentáneamente la mirada del miedo. Funciona mucho mejor si lo hacemos con ilusión y con ganas de descubrir.

Para ello, puedes decirte algo así a ti mismo: tengo una duda que me preocupa, y es totalmente normal que sea así. Las dudas forman parte de la experiencia humana. Pero ahora voy a hacer un ejercicio que me dará luz, y lo voy a hacer con ilusión. Tengo ganas de saber cuál es la mejor opción para mí, y voy a poner todo de mi parte para descubrirlo.

Y luego, desde estas ganas de ver y comprender, haces el ejercicio.

Hay un pozo infinito de sabiduría en tu interior.

Y si conectas con él, verás con mucha claridad cuál es tu camino.

http://www.jananguita.es