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martes, marzo 14, 2017

Cómo Sanar el Cuerpo con la Mente y Recuperar Completamente la Salud y el Bienestar

Hoy quería compartir contigo un método muy eficaz para sanar el cuerpo con la mente.



Cuando tenemos un problema de salud, normalmente creemos que tenemos que hacer algún tipo de terapia o acción: ir al médico, tomar algún medicamento, ir a algún terapeuta, etc.

Creemos que tenemos que hacer algo para sanar.

Y no es así exactamente.

Es cierto que las terapias, los medicamentos y las acciones en general nos pueden ayudar, pero no son el elemento más importante.

El elemento más importante para sanar el cuerpo son nuestros pensamientos.

La clave de nuestra salud, y de nuestra vida en general, es nuestra mente.

Y hoy hablaremos de cómo utilizarla para sanar completamente.

Cómo Sanar el Cuerpo con la Mente

El ejercicio que te propongo para sanar el cuerpo con la mente es muy sencillo. Solo tienes que hacer lo siguiente:

En primer lugar, busca un espacio tranquilo donde puedas estar entre 5 y 15 minutos sin que nada te interrumpa. También lo puedes hacer independientemente del lugar y el momento, pero al principio va bien practicar en un entorno tranquilo.

Una vez lo tengas, dedica esos 5-15 minutos a imaginarte que tu cuerpo está sano y cómodo.

Enseguida hablaremos un poco más de esta parte, porque hay que hacerla bien para que el ejercicio sea efectivo, pero la esencia es simplemente esta: dedicar un rato a imaginar que tu cuerpo está bien.

Puedes tomártelo como un juego si quieres; como cuando te imaginas que te toca la lotería y piensas en todo lo que podrías hacer. Deja volar tus pensamientos, y por un rato imagina que estás bien.

Y hazlo de forma regular; como mínimo 3-4 veces por semana. Para que tenga efectos importantes, hay que hacerlo de forma más o menos continuada.

Hecho de forma aislada, este ejercicio tiene poca fuerza. Pero si lo haces de forma regular, cambiará completamente tu estado físico.

La Importancia de la Mente a la Hora de Sanar el Cuerpo

Es posible que, de entrada, este ejercicio parezca poca cosa. Quizás puedes pensar que no servirá de nada o que, en el mejor de los casos, puede ser una pequeña ayuda y nada más.

Y no es así en absoluto. Si lo haces bien, no hay nada mejor que puedas hacer por tu cuerpo.

Una de las grandes limitaciones de la humanidad actual es que no somos plenamente conscientes del poder de la mente. Creemos que los pensamientos no tienen ningún efecto en la realidad, y que la única manera de conseguir cosas es hacer acciones.

Pero esto no es del todo cierto. Es verdad que las acciones nos pueden ayudar a conseguir nuestros objetivos, pero no pueden hacerlo por sí solas. Las acciones no tienen ningún poder por ellas mismas.

Las acciones solo son efectivas si van acompañadas de pensamientos.

A través de nuestras acciones, podemos potenciar nuestros pensamientos y hacer que se manifiesten con más fuerza, pero nunca podemos crear nada con acciones si antes no hemos pensado en ello.

Ya lo dijo Shakespeare hace tiempo: “palabras sin pensamientos, jamás llegan al cielo.” Los actos por sí solos, si no tienen pensamientos que los sustenten, no pueden hacer nada.

Este es el motivo por el cual muchas veces trabajamos muy duro y no conseguimos lo que queremos. No se puede conseguir nada solo con trabajo duro.

Primero tenemos que pensar en ello.

La Clave para Poder Sanar el Cuerpo con la Mente

La idea principal de este ejercicio es muy simple: solo hay que dedicar unos 5-15 minutos a imaginarte que tu cuerpo está bien, y hacerlo de forma regular. Esta es una manera de hacer que nuestros pensamientos poco a poco se vayan alineando con la salud.

Pero para que realmente funcione, hay que tener presente un factor importante: los pensamientos que elijas tienen que ser creíbles para ti. Tienes que imaginarte que estás bien, y hacerlo de una forma que realmente lo disfrutes y creas en ello.

Si intentas imaginarte que estás bien, pero hay una parte de tu mente que piensa lo contrario, no funcionará.

Esta es la parte difícil del ejercicio. ¿Cómo podemos imaginar que estamos bien, y creérnoslo, cuando nos estamos sintiendo mal? ¿Si estamos sintiendo dolor, o si tenemos una enfermedad, como podemos imaginar que nuestro cuerpo está bien y confiar de verdad en ello?

En general nos cuesta mucho. Nos cuesta mucho mantener la positividad mental cuando las cosas no son como nos gustaría.

Pero hay una manera relativamente sencilla de conseguirlo.

Imagínate que tienes una semilla, y que decides plantarla. La pones en una maceta con tierra, y empiezas a regarla de forma regular.

En un caso así: ¿tienes alguna certeza de que la planta crecerá algún día? Y en el caso de que crezca, ¿sabes seguro que crecerá mucho y de forma rápida?

La respuesta es no. No sabes seguro si la planta crecerá o no. Y en el caso de que crezca, no sabes cuánto tiempo tardará ni si crecerá mucho o poco.

Pero hay una cosa que sí sabes: sabes que las plantas necesitan agua, y que si las riegas de vez en cuando las ayudas a crecer. Y también sabes que si no las riegas nunca, seguro que no crecerán.

Así que, cada vez que la riegas, tienes la absoluta seguridad de que estás contribuyendo al crecimiento de la planta. No tienes ninguna certeza respecto al resultado final, pero aún así no dudas en ningún momento del valor de cada gota de agua que le das.

Pues esta misma actitud es la que tienes que adoptar para hacer el ejercicio.

Dedica unos minutos a imaginar que tu cuerpo está bien y hazlo con el convencimiento absoluto de que lo que estás haciendo es beneficioso para tu cuerpo.

Dite a ti mismo: no tengo ni idea de si sanaré o no, ni de cuánto tiempo tardaré en hacerlo, pero sí sé que esto que acabo de hacer ha sido beneficioso para mi cuerpo. Cada vez que tengo un pensamiento positivo sobre mi salud, estoy dando un paso hacia adelante. Y si voy dando un paso detrás de otro, cada vez estaré mejor.

La vida humana es incierta. Lo que sucederá en tu futuro es incierto.

Pero hay una cosa que es totalmente segura: el amor tiene poder.

Y si riegas tu vida con amor, estarás contribuyendo a que florezca.

www.jananguita.es