Logo

Logo

miércoles, noviembre 02, 2016

Cómo Conseguir Tus Objetivos Fácilmente con un Truco Muy Eficaz

Hoy quería compartir contigo un pequeño truco para conseguir tus objetivos más fácilmente y con más rapidez.



No sé si te ha pasado, pero hay muchísimas personas que no consiguen nunca una parte muy importante de sus objetivos. Tienen muchos planes en mente, pero el tiempo va pasando y no los hacen realidad.

Es una gran pena que pase esto.

A menudo creemos que nuestros deseos son meros caprichos, y que no tienen ninguna importancia más allá de nuestra satisfacción personal. Muchas veces incluso creemos que está mal intentar conseguirlos, como si fuera algo puramente egoísta.

Pero no es así. En absoluto.

Nuestros deseos tienen una gran importancia en el funcionamiento del Universo.

Todos nosotros somos Creadores. Hemos venido a la Tierra a crear. Y nuestros deseos y objetivos son las semillas de la creación.

Tenemos que aprender a plantar estas semillas y hacerlas crecer. Tenemos que evitar que se marchiten en el fondo de nuestra mente y hacerlas salir para que florezcan.

Hoy hablaremos de un paso muy importante para poderlo conseguir.

Cómo Conseguir Tus Objetivos de Verdad

Este “truco” para conseguir objetivos lo descubrí por primera vez en el blog de David Cantone, y desde entonces lo aplico casi siempre que quiero lograr algo en mi vida.

Es muy simple.

Se trata sencillamente de no hablar de tus objetivos. Siempre que tengas algo en mente que te gustaría lograr, quédatelo para ti y no lo expliques en voz alta hasta que lo estés haciendo.

Esta idea puede sorprender al principio, porque es exactamente lo contrario de lo que hacemos normalmente. Pero es muy efectiva.

Siempre que tenemos una nueva idea, nuestra energía interna aumenta. La ilusión de la nueva idea nos llena de vitalidad, y nos sentimos totalmente seguros de que lo vamos a lograr.

En ese momento, somos como un globo lleno de energía. La energía está condensada en nuestro interior, lista para ser usada.

Mientras no hacemos ningún orificio en el globo, la energía sigue allí, esperando que hagamos algo con ella. Si pasa mucho tiempo, poco a poco se irá desinflando, pero mientras lo tengamos cerrado, aguantará bastante.

Pero si hablamos de nuestra idea por el simple hecho de hablar de ella, es como si deshacemos el nudo del globo: la energía se escapa de golpe. Y la perdemos casi toda en un instante.

Seguramente has experimentado esta sensación más de una vez: tienes una nueva idea que te hace mucha ilusión, y corres a compartirla con alguien: un amigo, tu pareja, etc. Y justo cuando las palabras salen por tu boca, o a veces un rato después, sientes como toda esa energía e ilusión se han escapado.

Has dejado que tu energía saliera al exterior, pero no has aprovechado para hacer nada útil con ella.

Y te quedas vacío y frustrado, porque has gastado energía, y no has avanzado ni un milímetro en la consecución de lo que querías.

Que Sean Tus Actos los que Hablen por Ti

La energía en la Tierra es un bien muy preciado y escaso. En el Universo en general la energía es ilimitada, pero aquí en la Tierra de momento no lo es. Aún no sabemos cómo acceder al pozo ilimitado de energía del universo (ya llegará), así que es muy importante aprovechar bien la energía que tenemos.

Una manera muy sencilla de hacerlo es simplemente no hablar de nuestros objetivos. (Si el hecho de hablar de ellos es un paso necesario para lograrlos entonces no hay problema, pero no hablar solo por hablar.)

Esto, al principio, puede resultar extraño. ¿Significa esto que no puedo hablar de mis proyectos con mis amigos? ¿No puedo ni contárselos a mi pareja?

Por supuesto que puedes contárselos. Faltaría más.

Pero cuéntaselos con actos, no con palabras.

Muéstrale a la gente lo que quieres hacer haciéndolo, no hablando.

Esto tiene dos grandes ventajas. En primer lugar, evitarás la pérdida de energía que se produce cuando hablamos por hablar. Pero por encima de todo, lograrás canalizar tu energía de forma mucho más productiva.

Como comentábamos hace un momento, siempre que tenemos una idea que nos hace ilusión nos llenamos de energía. Y esta energía empujará para salir. La energía nunca se queda quieta. Siempre quiere expresarse.

Si resistimos el impulso de dejar que salga por la boca, la energía buscará otro camino para manifestarse. Y el camino más fácil, si la boca está cerrada, son los actos.

Así pues, si dejamos de hablar, nuestra energía se dirige hacia el hacer de forma natural.

Es la manera más simple de dejar de desaprovechar nuestra energía y dirigirla hacía la consecución real de nuestros objetivos.

Un Gran Beneficio Adicional de No Hablar de Tus Objetivos

Si decides dejar de hablar de tus objetivos en tus conversaciones cotidianas, notarás que tu energía interna aumenta de inmediato. Y si canalizas esta energía hacia tus actos, verás como tus proyectos empiezan a manifestarse de forma real.

Pero también puede ser que en más de una ocasión te pase una cosa aparentemente negativa: que te quedes sin tema de conversación. Quizás te surge el impulso de hablar de tus proyectos y entonces piensas: uy no, que he decidido no hablar de mis objetivos. Y entonces te quedas sin saber qué decir.

Este es un momento que puede ser un poco incómodo, pero tiene un gran potencial si lo sabemos ver. Porque podemos aprovecharlo para interesarnos por los demás. En lugar de hablar de nosotros y de nuestras metas, podemos preguntar por las metas de los demás.

De esta manera, con la simple decisión de no hablar de nuestros proyectos, nos convertimos automáticamente en personas más activas y productivas, y también en personas más receptivas y amorosas hacia los demás.

Es un cambio muy poderoso.

Crear y amar. Esta es la esencia de lo que hemos venido a hacer aquí, ¿verdad?

http://www.jananguita.es/