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martes, octubre 04, 2016

La Función Espiritual de los Órganos del Cuerpo

Hace unas semanas publiqué en el blog un artículo sobre la función de los órganos del cuerpo.



Ese primer artículo hablaba de cinco de los órganos de nuestro cuerpo: el corazón, el hígado, la vesícula biliar, el páncreas y el estómago. Hoy lo completaremos con los principales órganos que faltaban: el intestino delgado, el intestino grueso, el pulmón, el riñón y la vejiga.

Como te comentaba en el artículo anterior, te invito a leer estas explicaciones poniendo mucha atención en tus propios órganos. Mientras vas leyendo, intenta sentir tus propios órganos y en cómo cada uno tiene su propia energía.

En general, tenemos a nuestros órganos bastante olvidados. Normalmente no pensamos en ellos; y cuando lo hacemos, solemos pensar que son meros trozos de carne que hacen una función mecánica.

Y no es así. Nuestros órganos están vivos.

Tienen sentimientos, tienen personalidad, y cada uno tiene su propia historia.

Y están deseando que los mires para poder conectar contigo.

La Función del Intestino Delgado

El intestino delgado es el órgano más alegre, generoso y despreocupado del cuerpo.

En el artículo anterior comentábamos que el estómago y el páncreas son el padre y la madre que nutren al cuerpo, ya que son los órganos encargados de obtener y preparar los alimentos. Siguiendo esta analogía, el intestino delgado es un poco como el hijo adolescente.

A nivel biológico, el intestino delgado se encarga de absorber los alimentos que el estómago ha conseguido y que el páncreas ha preparado. Él se encarga de elegir los nutrientes necesarios e incorporarlos al flujo sanguíneo para que llegue a todo el cuerpo. No se queda nada para él. Todo lo reparte.

No se preocupa de saber de dónde viene ni de lo mucho que cuesta conseguirlo. Simplemente lo reparte y lo disfruta con alegría.

Esta generosidad y despreocupación son muy importantes. No podría ser tan alegre si estuviera preocupado. Y los nutrientes no llegarían a todos los rincones del cuerpo si no fuera generoso.

Pero también es necesario que sea mínimamente consciente de que puede vivir sin preocupaciones gracias a que al estómago y el páncreas hacen el trabajo duro.

Los Padres le dan todo lo que necesita y debe mostrar respeto, y también una cierta moderación si es necesario. Si no, el estómago y el páncreas acabarán sufriendo, al igual que sufren los padres cuando sus hijos se desmadran.

La Función del Intestino Grueso

El intestino grueso es uno de los órganos más especiales del cuerpo. Detrás de su aparente sencillez, esconde una gran puerta al crecimiento personal y la iluminación espiritual.

El corazón es el órgano del amor. El hígado es el órgano de la sabiduría. La vesícula biliar es el órgano de la decisión y la acción. La mayoría de los órganos tienen una función que resulta atractiva a primera vista, y nos resulta relativamente fácil querer conectar con ellos.

En cambio, el intestino grueso hace una función que no es nada “sexy”. Hace lo que nadie quiere hacer, y lo que aparentemente no tiene ningún mérito.

A nivel biológico, el intestino grueso se encarga básicamente a dar forma a las heces y expulsarlas. Recoge todo lo que el intestino delgado no ha querido y lo prepara para poderlo expulsar del cuerpo.

Es un trabajo pesado que prácticamente no requiere inteligencia. No es como el intestino delgado, que tiene que decidir qué partes de los alimentos ingeridos son necesarias para el cuerpo; ni como el hígado, que tiene que procesar una gran cantidad de sustancias de la forma adecuada. La gran mayoría de los órganos requieren una gran inteligencia para hacer su función, pero el intestino grueso no.

El intestino grueso recoge desechos, los compacta y los expulsa. Recoge desechos, los compacta y los expulsa. Una y otra vez.

Es un trabajo mecánico, pero muy importante. Y aquí está la fortaleza del intestino grueso. Él hace un trabajo cansado y que aparentemente no tiene mucho mérito. Pero lo hace, y esto sí tiene mérito.

Lo hace sin parar, un día tras otro. Llueva o haga sol.

Porque sabe que la vida de todo el organismo depende de ello.

Es muy importante que los demás órganos aprendan a mirar al intestino grueso y a valorar su trabajo como se merece.

Cuando el organismo está desequilibrado, la mayoría de órganos menosprecian al intestino grueso. Es lo mismo que hacemos nosotros con algunas profesiones de nuestra sociedad: creemos que son trabajos sucios y mucho menos importantes.

En cambio, en un organismo sano todos conocen la importancia y el mérito de todo el mundo.

El intestino grueso es un indicador del estado general del cuerpo. Y es también una gran fuente de fuerza, constancia, respeto, confianza y autoestima.

La Función del Pulmón

El pulmón es el encargado de gestionar todo lo que tenga que ver con nuestra relación con el mundo externo.

Por este motivo, tiene una particularidad única en todo el cuerpo: es el único órgano que está en total contacto con el exterior.

El aire que hay en los pulmones es el mismo aire que hay fuera. Y si nos imaginamos que vamos siguiendo toda nuestra piel con los dedos sin perder el contacto en ningún instante, en algún momento tendremos que entrar imaginariamente por la boca hasta los pulmones y volver a salir. Por esta razón, la Medicina Tradicional China considera que la piel forma parte del pulmón.

El pulmón es el enlace que conecta el interior del cuerpo con el exterior.

Cuando está bien, se siente fuerte e importante, y permite que nuestra relación con el mundo fluya con armonía.

En cambio, cuando está débil, se siente solo, triste y desconectado de todo. Como el guardián de un castillo que está en la muralla pasando frío mientras los demás están calientes en el interior.

La Función del Riñón

A nivel biológico, la función del riñón consiste en filtrar la sangre para decidir qué sustancias ya no son necesarias y desecharlas a través de la orina.

Hay varios órganos en el cuerpo que hacen una función de filtrado, pero ninguno como la del riñón. Cuando un órgano en general decide que hay algo que ya no necesita, no lo expulsa del cuerpo directamente. Simplemente lo aparta, sabiendo que otro se ocupará más adelante de reciclarlo o desecharlo del todo.

Este otro es el riñón. A diferencia de las decisiones de los demás órganos, las del riñón son decisiones definitivas. No hay nadie más debajo de él. Si el riñón decide que algo ya no es necesario, se expulsa del cuerpo y ya no hay marcha atrás.

El riñón es el órgano vital que está situado más abajo en el cuerpo, y no es casualidad que sea así. Por encima de él, está la vida: todos los órganos funcionando y haciendo sus tareas diarias. Y por debajo de él está el vacío: todo lo que suelta sale del cuerpo de forma definitiva.

Por este motivo, el riñón está relacionado con la vida y la muerte, y la capacidad de soltar y renovarse.

Es también el sustento principal del cuerpo. Es como un pilar que lo aguanta y le da seguridad.

Cuando el riñón está sano, no tiene miedo. Sabe que la vida y la muerte en realidad son un ciclo que se repite, y que es necesario para mantener la rueda de la existencia. Su tranquilidad se transmite al resto del cuerpo, y entonces los demás órganos pueden hacer sus tareas sin preocuparse por si habrá mañana o no.

En cambio, cuando está débil se asusta mucho. Mira el vacío que hay debajo de él y se pone a temblar. No es capaz de ver el ciclo de la vida ni de asumir la necesidad de soltar. Su miedo y su angustia se transmiten a todo el cuerpo y todo empieza a fallar.

Cuando el riñón tiembla, todo el cuerpo tiembla.

La Función de la Vejiga

La función biológica de la vejiga consiste en guardar temporalmente la orina antes de expulsarla.

El riñón filtra la sangre, y todas las sustancias que considera que ya no son necesarias las incorpora a la orina y las envía a la vejiga. Así pues, la vejiga es la última etapa antes de que una sustancia que formaba parte del cuerpo lo abandone definitivamente.

Pero es importante tener claro que la vejiga no tiene la capacidad de recuperar nada de lo que el riñón ha desechado. Todo lo que está en la orina es como si ya estuviera fuera del cuerpo. Lo único que falta decidir es en qué momento exacto saldrá.

Y esta es la función de la vejiga.

La vejiga está relacionada con el concepto del tiempo, el saber buscar el momento adecuado para las cosas y el saber estar.

El tiempo juega un papel muy importante en la vida en la Tierra. No todo puede hacerse siempre en cualquier momento. Por mucho que tengamos ganas de hacer pis, no es apropiado hacerlo en cualquier situación. A menudo hay que esperar, adaptarse, tener paciencia y actuar en el momento adecuado.

Este es el trabajo de la vejiga.

Por esta razón, cuando no podemos controlar nuestras emociones (risa, miedo, nerviosismo…) muchas veces nos entran ganas de ir al baño. La vejiga es la encargada de gestionar nuestro comportamiento para que podamos hacer las cosas en el momento adecuado. Si la vejiga está débil, perdemos el control.

La Función Espiritual de los Órganos

Con esto acabamos la descripción de la función de los principales órganos del cuerpo. Evidentemente, el cuerpo es muy complejo y se podría decir mucho más, pero entonces en lugar de un artículo saldría un libro.

Además, personalmente creo que lo más importante no son las explicaciones que alguien pueda dar, sino que cada uno aprenda a conectar con sus propios órganos. Creo que la mejor manera de usar esta información es utilizarla como guía para empezar a fijarnos en nuestros órganos y empezar a escuchar su voz.

Te animo a hacerlo. Siente a cada uno de tus órganos. Escúchalos. Fíjate en lo que hacen por ti y en la personalidad que tiene cada uno.

Están todos vivos.

Y tienen muchas ganas de hablar contigo.

http://www.jananguita.es/