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jueves, octubre 27, 2016

¿Cómo superar la inseguridad social?

La inseguridad es un estado de duda más o menos permanente en el que se encuentran cada vez más personas, haciendo mella tanto en su crecimiento como en sus relaciones personales. Sentirnos inseguros compromete nuestro éxito profesional y emocional, ya que ata nuestra creatividad y convierte a “minimizar los riesgos” en nuestro objetivo principal. Ya no se trata de alcanzar o no la meta, sino de no tropezar por el camino.



Así la inseguridad hace que dediquemos demasiados recursos a la defensa, ya sea por los ataques de los demás o para atenuar las repercusiones de un posible error. Así, no es raro que nuestro entorno nos perciba como personas egoístas, soberbias, que carecen de empatía e incapaces de participar de un entorno emocional positivo. Todo ello forma el esqueleto de una personalidad generalmente narcisista y cargada de fuerza mal gestionada, mostrando excesivo control y temperamento.
Estar una situación emocional de inseguridad personal nos impide desarrollarnos, somo nosotros mismos quienes en ella nos ponemos las cadenas para restringir los movimientos. El objetivo siempre es evitar el descontrol, de manera que las acciones se vuelven pausadas y cualquier acontecimiento se analiza de manera pormenorizada. Hasta las decisiones más cotidianas pasan a adquirir una gran trascendencia.

Para solucionarlo, si es tu caso, te proponemos elegir superar tu inseguridad desde hoy como un reto. Un trabajo de autoconocimiento con el que lograrás sentirte libre, formando paso a paso un camino seguro hacia tu propio éxito personal. A continuación te contamos cuáles son los pasos para superar tu inseguridad social.

Acepta tu inseguridad

El primer ingrediente indispensable para superar la inseguridad social es reconocerlo: no vamos a buscar solución a un problema de manera activa a no ser que conozcamos o sospechemos de su existencia.

Intenta identificar el origen o las causas que te hacen pensar que no realizarás adecuadamente una tarea, que no tienes todo lo necesario para lograr el éxito o que te rindas ante cualquier situación que te suponga un paso atrás. Recuerda que son pensamientos que tú mismo estás creando.

En cuanto sepas identificar que esas dudas o tu forma negativa de actuar con tintes de arrogancia o agresividad son generados por un problema de inseguridad generarás una ocasión. La oportunidad de empezar a gestionar y superar tus propias barreras de autodefensa, creadas inicialmente para protegerte y que finalmente se han vuelto en tu contra.

Reconoce tus valores

La principal condición de la inseguridad es que afecta a la autoestima personal, tanto a nivel intelectual como a la hora de relacionarnos con los demás o de permitirnos tener una relación saludable con la persona que amamos. Además, la baja autoestima puede verse aún más hundida -por comparación- si nuestro entorno de confianza goza de éxito y reconocimiento.

Muchos somos los que nos hemos sentido en algún momento así, pero las personas seguras perciben esta situación como una oportunidad para impulsarnos a reconocer nuestros propios logros y capacidades personales. Si llevas a cabo esta tarea tu seguridad empezará a aumentar con éxito. Recuerda realizarla con sinceridad, teniendo en cuenta las opiniones de las personas de confianza, sin atacarlas y recordando que solo desean ayudarte y no formar un frente en tu contra.

Focaliza tu energía y no te compares con los demás

Cuando has identificado tus inseguridades y capacidades, es el momento de focalizar toda tu energía en desarrollar tu forma de actuar frente a la vida. Ninguna persona es perfecta, todos podemos ser buenos y malos en algo. No te preocupes si no sabes de determinado tema o no eres bueno en ello. El esfuerzo para superar cualquier barrera sí es imprescindible en tu día a día, al contrario que rendirte ante los problemas.

Un secreto para superar la inseguridad social es dejar de compararnos el éxito que tienen los demás con el nuestro propio. Acabamos de compartir que cada persona tiene vidas y experiencias, así como historias diferentes. Cada uno vivimos disfrutamos de distintas fortalezas, gustos y oportunidades. Utiliza el éxito de los demás tan solo como una motivación, empuje y medida valorarlos a sí mismos, desde tu propia experiencia y no para frustrarte con la tuya.

“Cada vez que decimos; «No sé », nos cerramos la puerta de nuestra propia fuente de sabiduría, que es infinita”
-Louise Hay-

Paula Díaz