Logo

Logo

miércoles, octubre 05, 2016

Cómo Recuperar la Calma Interior con un Simple y Poderoso Ejercicio

Hoy quería compartir contigo un ejercicio muy simple para recuperar la calma interior en cualquier momento.



A menudo creemos que nuestro bienestar y nuestra paz interior dependen de lo que nos sucede: de si estamos bien de salud, de si tenemos dinero, de si los demás nos tratan bien, etc.

Pero no es así.

En absoluto.

Nuestro bienestar emocional depende única y exclusivamente de lo que estamos pensando en cada momento. Si en un momento dado te sientes mal, es porque en ese momento estás pensado en algo negativo. No falla nunca.

Y si consigues cambiar tus pensamientos por otros que sean más positivos, pasarás a sentirte mejor al instante. Tampoco falla nunca.

Y esto es lo que te propongo hoy: una manera muy simple de cambiar tus pensamientos rápidamente para sentirte mejor en cualquier situación.

Nada es tan importante como sentirse bien.

Cuando nos sentimos bien, es cuando todo empieza a fluir.

Cómo Recuperar la Calma Interior de Forma Rápida y Efectiva

Si queremos cambiar nuestros pensamientos y recuperar la calma interior, el primer paso es tomar conciencia de lo que estamos pensando.

Si en un determinado momento nos sentimos mal, seguro que estamos pensando en cosas que van en contra de nuestro bienestar. Por ejemplo:
  • No tengo dinero y no sé cómo voy a pagar el alquiler.
  • Me aburro en mi trabajo.
  • Me pareja no me hace caso.
  • Mis hijos no paran de pelearse.
  • Los políticos son todos unos ladrones.
  • Etc.

Todos tenemos constantemente pensamientos de este tipo, y por esto nos sentimos mal tan a menudo. Estos pensamientos son pensamientos de rechazo hacia algo, y todos los pensamientos de rechazo impiden que el amor fluya libremente en nuestra vida. El amor y el rechazo son cosas opuestas.

Si queremos sentirnos bien, tenemos que cambiar estos pensamientos.

Y una manera muy sencilla de hacerlo consiste en añadir estas cinco palabras al inicio de cualquier pensamiento: “estoy viviendo la experiencia de…”

Es decir, en lugar de pensar “no sé cómo voy a pagar el alquiler”, cambiar este pensamiento por “estoy viviendo la experiencia de no saber cómo pagar el alquiler.”

En lugar de pensar “me aburro en mi trabajo”, cambiarlo por “estoy viviendo la experiencia de aburrirme en mi trabajo.”

En lugar de pensar “mis hijos se pelean”, pensar “estoy viviendo la experiencia de tener unos hijos que se pelean.”

Y así con todo.

Es una modificación muy pequeña. Se trata simplemente de tomar conciencia de que, pase lo que pase, en realidad es solo una experiencia que estamos viviendo.

Solo con esto, se produce un gran cambio en nuestro interior.

El Enorme Poder de Este Ejercicio

Este ejercicio es muy efectivo por dos motivos.

El primero es que no cambia la esencia de lo que estamos pensando. Si estamos pensado que nos aburrimos en el trabajo, seguimos pensado casi lo mismo; simplemente le añadimos el “estoy viviendo la experiencia de…” al principio.

Esto es muy importante porque, para poder cambiar lo que pensamos, es imprescindible que los nuevos pensamientos no sean muy distintos de los antiguos. Si no, nuestra mente detecta un cambio demasiado grande y se siente incómoda.

Por esto cuesta tanto aplicar muchas de las técnicas de pensamiento positivo. Muchas veces intentamos pensar que todo está bien y que la vida es maravillosa, y no funciona. Es un cambio demasiado grande. Nuestra mente dice: “venga va, no digas tonterías”, y lo rechaza.

En cambio, en el ejercicio que te propongo, el nuevo pensamiento no implica un cambio grande respecto al primero, y por ello es muy fácil que la mente lo acepte.

Y por otro lado, aunque el nuevo pensamiento es muy parecido al primero, su esencia es muy distinta. El hecho de reconocer abiertamente que lo que nos pasa es simplemente una experiencia que estamos viviendo hace que cambie totalmente nuestra vibración interna.

Cuando decimos “estoy sufriendo”, parece que la vida sea un drama completo. El sufrimiento lo ocupa todo. No hay ni una pequeña rendija por donde pueda entrar un poco de luz.

Pero si decimos “estoy viviendo la experiencia de sufrir”, la situación cambia completamente.

Ahora el sufrimiento ya no es lo único que hay. Ahora hay más cosas.

Ya no soy un ser desbordado por las circunstancias, soy un ser que está viviendo.

Estoy viviendo experiencias.

Experiencias hay muchas. Algunas son agradables y otras no. Ahora estoy viviendo una experiencia que no es agradable, pero no por ello es menos valiosa.

No sé si alguna vez has pensado en todo lo que sabes gracias a lo que vas experimentando.

Tú sabes lo que es perder algo que te importa. Sabes lo que es estar en la oscuridad y no recordar quién eres. Sabes lo que es sufrir por el mañana.

Sabes lo que es preocuparte por el trabajo, discutir con alguien, sentirte solo, encenderte de rabia y aburrirte como una ostra.

Sabes lo que es todo esto. Y lo sabes porque lo has vivido.

No lo has leído ni nadie te lo ha contado. Lo has vivido.

La gran mayoría de ángeles no saben todo esto. No tienen ni la mitad de la experiencia que tú tienes. La mayoría solo saben lo que es vivir rodeados de luz y ya está.

Tú, en cambio, tomaste otro camino. Decidiste dejar la comodidad del cielo y conocer por ti mismo todo lo que el universo puede llegar a ofrecer.

Y aquí estás, viviendo experiencias.

Y esto te está convirtiendo en uno de los seres más luminosos, compasivos y con más conocimientos de todo el universo.


http://www.jananguita.es/