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sábado, julio 16, 2016

Cómo Calmar el Enfado y Estar en Paz Contigo y con el Mundo

Estar enfadado es una de las situaciones más habituales y “negativas” de nuestro día a día.



Es bastante doloroso, y nos pasa bastante a menudo: con los compañeros de trabajo, con nuestra pareja, con los hijos, con los políticos…

¿Cómo podemos controlarlo? ¿Cómo podemos calmar el enfado cuando se produce?

Hay una manera muy sencilla de hacerlo.

Es muy poderosa. Enseguida lo verás.


Cómo Calmar el Enfado y la Rabia

Cuando nos enfadamos, casi siempre lo hacemos con otra persona. Hay alguien que ha hecho algo que no nos ha gustado, y proyectamos nuestra rabia hacia ella: nos imaginamos mentalmente a esa persona y pensamos en lo mal que hace las cosas.

Y cuando hacemos esto, cometemos un pequeño gran error. Porque cuando pensamos en otra persona, normalmente vemos esto: 



Este dibujo simboliza a la persona que ha hecho eso que nos ha molestado tanto.

Pero esta no es la verdadera persona con la que estamos enfadados. Esta es solo su parte más visible.

Su esencia profunda es esta:



Esta imagen simboliza a la persona con la que nos hemos enfadado, junto con el niño que una vez fue.


Y que aún es.


Van los dos juntos, cogidos de la mano. Nunca se separan.


¿Puedes verlo?


Olvida un momento al adulto y fíjate solo en el niño. ¿Puedes ver lo asustado que está?


¿Puedes ver todas las veces que lo riñeron, las veces que lo ignoraron y las veces que se rieron de él?


¿Puedes ver lo solo que se siente?


Y lo más importante de todo, ¿puedes sentarlo en tu regazo un momento y abrazarlo?


¿Aún estás enfadado?


El Segundo Paso para Calmar la Rabia y el Enfado

Este ejercicio es muy importante. Es muy importante darnos cuenta de que prácticamente todas las personas con las que nos cruzamos van con un niño asustado al lado.


Pero este es solo el primer paso. El segundo paso es darnos cuenta de que nosotros también vamos con un niño asustado al lado.


Cuando nos miramos al espejo, nos pasa lo mismo que cuando miramos a otras personas. Vemos a la persona madura que creemos que somos. Vemos a un adulto, con cuerpo de adulto y personalidad de adulto.


Pero no lo somos. Somos un adulto con un niño asustado en su interior.


Y este niño necesita que lo amen y lo cuiden.


Este es el paso más importante para dejar atrás la rabia y el enfado: sanar al niño asustado de nuestro interior.


Cuando nos damos cuenta de que las demás personas tienen un niño asustado a su lado, la rabia y el enfado se calman, porque comprendemos mejor por qué hacen lo que hacen.


Pero cuando nos damos cuenta de que nosotros tenemos un niño asustado dentro, aún vamos más allá: no es que el enfado se calme, sino que desaparece completamente.


La rabia siempre surge del miedo, y el miedo siempre surge cuando el niño que tenemos dentro se asusta.


Cuando el niño vuelve a reír, la rabia desaparece.


Cómo Sanar a Tu Niño Interior con Tapping

Así pues, sanar al niño de nuestro interior es muy importante. Es la manera de dejar atrás la rabia y el miedo, y que todo nuestro amor pueda fluir libremente.


Hay varias maneras de hacerlo, pero la más eficaz que conozco es el tapping.


Por un lado, el tapping es especialmente efectivo sanando traumas y recuerdos dolorosos. Tienes una explicación detallada de cómo hacerlo en el artículo “Como Sanar los Traumas con Tapping”, pero la idea principal consiste en recordar los acontecimientos dolorosos de tu infancia y hacer tapping para sanar las emociones que sentiste.


Es un proceso muy poderoso; de lo más poderoso que conozco. Hace que el dolor acumulado de nuestro pasado desaparezca en cuestión de minutos.


Pero además de esto, el tapping es una terapia con la que puedes tratarlo prácticamente todo: miedos, problemas de salud, situaciones problemáticas, etc. Es una herramienta que te permite coger las riendas de tu vida y afrontar todos los obstáculos que vas encontrando por el camino.


Y cuando la usas, tu niño interior lo ve y se siente seguro. Porque se da cuenta de que realmente hay alguien con él que se encarga de todo.


Incluso puedes decírselo explícitamente. Mientras los abrazas, puedes decirle: “Mira todo lo que he aprendido. Puedes estar tranquilo. Si pasa algo, tengo las herramientas necesarias para resolverlo.”


Todos vamos con un niño asustado al lado.


Es hora de demostrarle que puede estar tranquilo.


http://www.jananguita.es/