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sábado, julio 02, 2016

7 frases de Bukowski que aumentarán tu motivación

Charles Bukowski, escritor y poeta estadounidense, fue el creador de un tipo de literatura provocativa y sórdida, llena de emoción y de sentimientos. Desde muy joven comenzó a escribir cuentos y a beber alcohol. Sus libros han tenido un gran éxito y muchas de sus frases tienen un gran componente de motivación.



Sus poesías son realistas, tiernas, brutales y están llenas de humor ácido. Su primera novela, Cartero (1970), le permitió abandonar el puesto en la oficina de correos donde trabajaba. Posteriormente, escribió otras cinco novelas protagonizadas por Henry Chinaski, un personaje que es el alter ego de Bukowski, entre las que destaca “La senda del mal”.

Pero más allá del alcohol, el sexo o la soledad, Bukowski es un escritor que también es recordado por sus reflexiones y por su particular forma de ver la vida. Siempre evitó los ambientes en los que se movían los escritores y prefirió los bares y las habitaciones de hotel y eso hizo de él toda una leyenda. Hoy queremos recuperar algunas de sus frases, que te pueden ayudarte a aumentar la motivación.

No pierdas el tiempo en cosas insignificantes

“Entiéndeme. No soy como un mundo ordinario. Tengo mi locura, vivo en otra dimensión y no tengo tiempo para cosas sin alma”

A lo largo de nuestra vida forjamos nuestra forma de ser. Todos somos personas especiales, tenemos nuestras excentricidades, nuestras locuras y llega un momento en el que valoramos nuestro tiempo y no lo perdemos en cosas o personas sin alma.

Poco a poco aprendemos a querernos y a no malgastar energía en personas tóxicas o en temas que no merecen nuestra atención. Nuestra sabiduría crece día a día, al igual que aumenta nuestro auto-conocimiento.

Lo peor no es la soledad

“Hay cosas peores que estar solo, pero a menudo hacen falta décadas para entenderlo y en la mayoría de los casos cuando lo entiendes ya es demasiado tarde y no hay nada peor que demasiado tarde”.

Hay muchas personas que temen estar solas, porque no han aprendido a enfrentarse a sí mismas, a conocerse. La soledad puede ser una buena compañera y nos ofrece la oportunidad de reflexionar y de alcanzar un conocimiento profundo de nuestro ser.

Hay miles de cosas peores que estar solo y casi siempre nos damos cuenta demasiado tarde, cuando ya no hay remedio. Por ese motivo: aprovecha tu ahora, conócete, sal ahí fuera y disfruta, haz locuras, ríe, llora, siente.

La motivación está dentro de ti

“Nadie puede salvarte sino tú mismo y mereces salvarte. No es una guerra fácil de ganar. pero si algo merece la pena ganar es esto”

Nadie va a venir a buscarnos y a hacer realidad nuestros sueños, solo nosotros mismos podemos salvarnos y crear la realidad que deseamos. Cada día es una batalla, habrá derrotas, pero también habrá muchos éxitos que aumentarán nuestra motivación.

Los sueños no son fáciles de conseguir, dejarían de ser sueños en caso contrario. Merece la pena que luches, que des lo mejor de ti día a día, que cuando haya un fracaso te levantes y sigas caminando manteniendo siempre un nivel alto de motivación y de ilusión.

Ríete de tu destino y vive la vida

“Estamos aquí para reírnos del destino y vivir tan bien nuestra vida… que la muerte temblará al recibirnos”

Aprender a reírnos de nosotros mismos y tomarnos con humor aquello que nos sucede es imprescindible para ser felices. Observa el poder de una sonrisa sobre los demás y no olvides que una palabra o un gesto amable pueden cambiarlo todo.

La vida hay que exprimirla, que gozarla. Cada instante importa: malo o bueno, siempre es un aprendizaje valioso para el futuro, una motivación para continuar. El día que llegue la muerte, debe temblar al recibirnos, porque habremos apreciado cada momento.
Nuestro límite somos nosotros mismos

“Mi ambición está limitada por mi pereza”

El mayor obstáculo para alcanzar nuestros sueños es nuestra mente, somos nosotros mismos. La pereza o el miedo suelen ser algunos de los obstáculos que nos impiden ir más allá y crear la realidad que deseamos vivir.

Hazte esta pregunta: ¿qué harías si no tuvieras miedo? El miedo es humano y es normal sentirlo en determinadas situaciones, pero la mayor parte de las veces es infundado. Lo importante es aprender a gestionar el miedo y a no dejar que nos paralice.

Haz locuras

“Alguna gente no enloquece nunca. Qué vida verdaderamente horrible deben tener”

En la vida, de vez en cuando, hay que sentir el cosquilleo que nos invade cuando hacemos locuras.Haz un viaje inesperado, besa a la persona que te gusta, vete a vivir a otro país, baila en medio de la calle, canta en la ducha. En definitiva: desátate.

¿Recuerdas la ausencia de miedo que tenías cuando eras niño? Los niños no tienen miedo al ridículo, al que dirán, al qué pensarán, hacen las cosas sin más. Ese punto de locura es el que intentar conservar a la vez que nos hacemos adultos.

La importancia de las pequeñas acciones

“Se empieza a salvar el mundo salvando a un hombre por vez; todo lo demás es romanticismo grandioso o política”

En ocasiones nos intentamos hacer demasiadas demasiado, en ayudar a otros olvidando nuestra propia vida o nuestros sueños. Las cosas se hacen poco a poco y cada pequeño gesto importa. Por ese motivo, es esencial apreciar lo pequeño.

A veces, salvar a otros o ayudar a otras personas, debe ir precedido por salvarnos a nosotros mismos.Un momento de egoísmo sano, es bueno en determinadas circunstancias, para recuperar nuestra esencia y seguir aprendiendo.

Arantxa Alvaro Fariñas