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jueves, junio 09, 2016

5 formas de amarnos a nosotros mismos

La clave para poder querer a los demás es amarnos a nosotros mismos primero, aunque muchas veces lo olvidamos. Si no nos amamos, no podremos establecer relaciones de pareja sanas porque es completamente imposible ofrecer a los demás lo que a nosotros mismos nos falta.



Pero, ¿qué implica quererse a uno mismo? Amarnos a nosotros mismos significa estar atentos a nuestras necesidades vitales, aceptarnos tal y como somos, respetarnos, ser honestos y sacar nuestra mejor versión. ¿Verdad que es muy fácil?

Aunque parece sencillo, no siempre logramos este objetivo, por lo que hoy destacaremos 5 puntos clave para que puedas aprender a amarte. Sí, es un aprendizaje que llevará su tiempo, pero cuyos resultados serán muy satisfactorios para ti y para tu relación con los demás.

“Amarse a uno mismo es el principio de una historia de amor eterna”
-Oscar Wilde-

1. Atrévete a ser tú mismo

Muchas son las personas que parecen tener dos tipos de cara: una la que muestran cuando están en casa (en familia) y otra la que presentan ante las personas del exterior (amigos, vecinos, desconocidos). Parece que no se atreven a ser ellos mismos y que intentan ser lo que los demás quieren que sean.

Amarnos a nosotros mismos supone, necesariamente, dejar las apariencias a un lado y todas aquellas influencias externas que pueden estar dirigiendo nuestra forma de ser. No importa el ámbito en el que te muevas, mostrarte tal y como eres te hará sentir mucho mejor.

Esforzarse por agradar a los demás es un sacrificio demasiado grande que puede llevarte por los senderos del estrés y la ansiedad. Sé positivo con tu forma de ser y nunca te infravalores. Piensa que no tienes que ser más que tú mismo y eso ¡es muy fácil!

2. Vive experiencias únicas

Si vemos la vida pasar un día tras otro sumergidos en la misma rutina es imposible que logremos sentir algún tipo de emoción o adrenalina que nos invite a experimentar vivencias únicas. Poco a poco nos iremos transformando en personas apáticas y grises que no tendrán aspiraciones por realizar nada más que se encuentre lejos de las costumbres diarias.

Amarnos a nosotros mismos también implica que es nuestra responsabilidad tomar las riendas de la vida para evitar verla pasar ante nuestros ojos como si no significase nada. ¿De verdad vas a perder el tiempo tan valioso que tienes?

Pongamos como ejemplo que tengas miedo a dejar ese trabajo que no te motiva y no te aporta nada, porque el dinero siempre falta y te encuentras muy seguro. Arriésgate, ¡haz una locura! Conseguirás todo lo que te propongas si en verdad empiezas a tomar decisiones que te permitan salir de una situación que no te gusta.

3. Desarrolla tu potencial

A muchas personas se les dan bien ciertas actividades que pueden estar relacionadas con el deporte o la música, entre otras. Pero, si no practican y no sacan un poco de su tiempo para dedicarle a estoshobbies, probablemente no lleguen a disfrutar de ellos ni a desarrollar todo el potencial que tienen.


Todos tenemos algo que se nos da bien y, aunque no sea así, siempre habrá una actividad diferente que nos guste hacer, probar y que nos saque un poco de esa dinámica de trabajo y obligaciones en la que nos vemos inmersos.

“Amarse a sí mismo al menos tiene una ventaja: no hay muchos rivales”
-Georg Christoph Lichtenberg-

Imaginemos que te apetece participar en alguna clase de pintura porque te relaja y te gustaría perfeccionar tus técnicas. Por alguna razón no te atreves y lo acabas posponiendo. ¡No lo hagas! Hay una frase que dice “no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy”. Tal vez, en un futuro, te arrepientas de no haberlo hecho, así que simplemente ponte manos a la obra.

4. Quéjate menos

Para amarnos a nosotros mismos dejar de lado el victimismo será esencial. En ocasiones, nos vemos sumergidos en esa espiral de quejas que no nos dejan avanzar porque en vez de actuar, simplemente nos lamentamos.

Las quejas no te servirán de nada, es más, te impedirán disfrutar. Siempre hay que verle el lado positivo a todo lo que nos ocurre, porque al contrario que lamentarnos ¡esto sí nos ayuda! Podemos aprender, podemos coger ideas y avanzaremos hacia donde queremos.

Piensa en alguna vez que te hayas visto víctima de una situación y te hayas quejado. ¿Solucionaste algo? ¿Fue mejor todo después? Seguramente, no. Disfruta y en vez de quejarte adopta una actitud de aceptación y de optimismo.

5. Abre tu mentalidad y libérate

Muchas veces nos encontramos viviendo dentro de una burbuja de la que nos es imposible salir. Esta burbuja nos protege, pero al mismo tiempo nos limita para vivir nuevas aventuras. En ocasiones, todo esto nos impide conectar con nuevas personas y descubrir aficiones que podrían apasionarnos.

Las personas con mentalidades cerradas son como un callejón sin salida. Aunque avancen o retrocedan hay un momento en el que no pueden ir más allá. De lo que no son conscientes es de que estos callejones son tan solo creaciones de la propia mente. Nos atamos a nosotros mismos impidiéndonos liberarnos y experimentar cosas nuevas.

En ocasiones, vivir en una burbuja tiene mucho que ver con los miedos que padecemos. El propio terror a enfrentarlos provoca que nos encerremos en nosotros mismos. Para amarnos, aprender a mirarlos de frente y superarlos será indispensable.

Mi felicidad solo depende de una persona y esa persona soy yo

¿Te amas a ti mismo? ¿Has amado a alguien sin quererte a ti primero? Es arriesgado atrevernos a iniciar una relación de pareja si, previamente, no hemos aprendido a respetarnos, a valorarnos y a ser honestos con nosotros y con los demás. Para establecer relaciones sanas con los demás, primero tienes que centrarte en ti y crear una relación sana contigo. Solo así podrás empezar a querer a otras personas de manera sincera y real.

Raquel Lemos Rodríguez