Logo

Logo

jueves, abril 28, 2016

Evitar personas y dejar espacio no es cobardía es un acto de sabiduría

La sabia acción de dejar espacio es uno de los actos más acertados que todos deberíamos poner en práctica. Es respetar al otro, es ofrecer rincones donde favorecer el crecimiento personal de los que nos rodean.



Cuando esto no se cumple, cuando son los demás quienes no respetan nuestros espacios, nuestros derechos y necesidades, seremos nosotros quienes tengamos que poner distancia y alejarnos.

El hacerlo no será reflejo de cobardía, sino de sabiduría, porque cuando vetan nuestros rincones privados, esos lugares de nuestra mente donde alojamos sueños, necesidades y valores, están atacando nuestra identidad y autoestima.

Es importante tenerlo en cuenta, y por ello te invitamos a reflexionar en los siguientes aspectos.


La necesidad de dejar espacio para favorecer la libertad personal

Empezaremos concretando algo importante. Con “dejar espacio” no nos referimos solo a permitir una distancia física interpersonal. Es un concepto que va más allá y que queda definido en estas dimensiones:
Dejar espacio es permitir que una persona tenga voz propia, opinión, que defienda sus propios valores y que estos sean respetados.
Respetar espacios es también favorecer el crecimiento personal de la otra persona. Es darle alas para que alcance sus sueños siendo él mismo en todo momento, sin que impongamos nuestras creencias o elecciones.

Es común que, tanto en las relaciones paternofiliales como en las afectivas se tienda, en ocasiones, a vulnerar muchos de esos espacios privados de los que toda persona debe disponer. Veámoslo en detalle.

El espacio familiar y el espacio privado

Educar no es controlar ni marcar cada paso o elección que den nuestros hijos. Cada niño dispone de una personalidad, de unos sueños y unas aspiraciones que debemos respetar.
Si nos empeñamos en que sean “tal y como nosotros deseamos” estaremos vulnerando por completo sus espacios privados, su crecimiento personal y emocional. No es lo adecuado.
Una familia debe disfrutar de esos espacios comunes en los que hablar, guiar, aconsejar pero, más tarde, cada miembro tiene pleno derecho a tener sus valores y alcanzar sus sueños.

El espacio de la pareja y el espacio individual

Ser pareja es formar un espacio en común donde no dejemos nunca de ser nosotros mismos. A pesar de que toda relación debe aprender a compaginar esta complicada conjunción, solo aquellos que lo consiguen mantienen una relación satisfactoria y duradera.
El espacio de la pareja es aquel que compartimos construyendo proyectos de futuro para fortalecer el compromiso, ensalzando esos valores que nos unen y llegando a acuerdos.
A su vez, cada miembro de la pareja debe tener su espacio privado, ahí donde seguir formándose como persona, con sus proyectos laborales, con sus relaciones de amistad, con sus ideales, esos que la pareja no puede atacar o destruir.

Cuando atacan mi espacio personal me defiendo

Imagina que a tu alrededor existen unos muros invisibles cuya función es la de protegerte. En su interior estás tú con todo aquello que te define y te hace feliz.
  • Tus valores.
  • Tu experiencia adquirida y el aprendizaje que has obtenido de ella.
  • Tus sueños.
  • Tus triunfos, esos de los que te sientes orgulloso.
  • Tu autoestima
  • La autoimagen que tienes de ti mismo y de la que te sientes satisfecho.
  • Tus relaciones significativas con la gente que quieres y que son importantes para ti.

Imagina ahora que tu pareja, un compañero o compañera de trabajo o un hermano empieza a cruzar esos muros y ataca uno por uno cada tesoro de los que escondes en tu interior y que te definen: critica tus valores, tu cuerpo y ridiculiza el tipo de amigos que tienes.

¿Qué es lo que está ocurriendo entonces? Que están vulnerando tu espacio personal y que, por tanto, debes defenderte. Te explicamos cómo.

Deja claro que nadie tiene derecho a sobrepasar esos límites. Eso es algo que debe saberse desde el principio. Si nos callamos hoy mañana y pasado, al final habrán sobrepasado demasiado esas barreras y tu autoestima quedará dañada.

Formas en las que defender tu espacio personal

Si vulneran tu espacio personal, pon tú “espacio de por medio”, es decir, pon distancia y aléjate de lo que te hace daño. En caso de no hacerlo, poco a poco dejaremos de ser nosotros mismos, y quedaremos tan vacíos que nos convertiremos en una sombra de nosotros mismos. No merece la pena.
Dejar espacio y alejarse jamás será un acto de cobardía, al contrario.

Quien es capaz de dejar atrás lo que le hace daño actúa con la sabiduría y la valentía de esas personas que son capaces de defenderse a sí mismas cuidando de su autoestima.

Te recomendamos ponerlo en práctica hoy mismo, defender tus espacios personales así como respetar los de los demás.

http://mejorconsalud.com/