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martes, febrero 16, 2016

La vida es un río que siempre está en movimiento

La vida es un río que fluye, un río que siempre está en movimiento, en acción, en continuo cambio y progreso. Por este motivo nunca debería parar, aunque es algo que sí ocurre. ¿Por qué? ¿Por qué de repente ese río deja de fluir?



Debemos destacar que solo nosotros podemos tomar el mando de nuestra vida. Es nuestra y, por lo tanto, tenemos el poder de que esta se encuentre en movimiento o, por el contrario, de que todo se paralice. Sin darnos cuenta, pero habiéndolo decidido así, ese río se convierte en agua estancada.

“Lo realmente importante es luchar para vivir la vida, para sufrirla y para gozarla, perder con dignidad y atreverse de nuevo. La vida es maravillosa si no se le tiene miedo.”
-Charles Chaplin-

Atrapados en el agua estancada

A veces no lo podemos evitar. Por situaciones que nos afectan, por experiencias que vivimos, nuestra vida deja de fluir y nos encontramos paralizados, sin expectativas de futuro. Esta situación es muy incómoda, aunque hay personas que se acostumbran a ella. Seguro que conoces a alguien que prefiere quedarse sentado en una piedra, aunque esté incómodo, antes que hacer el esfuerzo de levantarse.

Bajo esta incomodidad maquillada, lo cierto es que raramente obtenemos algo positivo de quedarnos quietos, esposando de esta manara a la sensación de que avanzamos en el desarrollo de nuestro potencial. Sin progreso no podremos lograr aquello que nos refuerce y nos haga sentir mejor.

Pero, ¿por qué nos estacamos? Quizás porque la lucha continua a veces produce un cansancio mayor del que somos capaces de levantar, quizás porque nos sentimos superados por las equivocaciones y los errores.

“Debemos usar el tiempo sabiamente y darnos cuenta de que siempre es el momento oportuno para hacer las cosas bien.”
-Nelson Mandela-

Nunca es una buena opción quedarse en este agua estancada durante mucho tiempo, tarde o temprano deberás salir, pues la vida es un río que siempre está en movimiento. Además, ten siempre en cuenta que eres tú quien elige si tu vida fluye o no. En ti reside toda la responsabilidad.


Exprimir la vida al máximo

Reconocemos el valor de vivir cada minuto como si fuera el último, pero al mismo tiempo nos resistimos a cuestionar la certeza profunda de que nos queda suficiente tiempo por delante. Si miramos nuestra agenda, probablemente descubriremos que la rutina, las obligaciones y todos los problemas que nos abordan, nos acaban sometiendo. De esta manera, dejamos de darle la importancia que debiera a nuestra vida.

Muchas veces, exprimir la vida al máximo es sencillo, el problema es que no sabemos cómo hacerlo. Mira a tu alrededor y sopesa con el corazón el valor que tiene todo aquello que ves, con calma, con ka misma con la que te detendrías a ver el paisaje si te despertaras en una habitación con vistas al mar, al bosque o a la montaña.

“La vida es un río, un cauce que se encuentra siempre en movimiento, en acción, y que nadie excepto tú puede detener.”
-Anónimo-

Estás vivo y tienes sueños que conquistar

Sumergirnos en la rutina y en las responsabilidades, a veces provoca que nos acostumbremos a tener la conciencia dormida y puesto el piloto automático. Con la anestesia de nuestra conciencia duermen también nuestras emociones e ilusiones, estando lejos de jugar el rol de suministradores de energía.

A veces es necesario hacer un parón en nuestra vida, un momento para dar respuesta a las preguntas que de alguna manera tememos, porque sentimos que nos quedan como los zapatos de nuestros padres cuando eramos pequeños. El problema es que si no le damos una respuesta, será la fortuna y los demás quienes las contesten por nosotros.

No utilices los parones para estancarte. Si detienes el barco, no es para dejarlo de nuevo en manos de las fuerzas de la marea, es para hacerte con un timón que sentía perdido y bloqueado. No olvides que el movimiento es una fuente de placer.

“Vive como si fueras a morir mañana, aprende como si fueras a vivir siempre.”
-Mahatma Gandhi-

Ten en cuenta que no estás aquí para desperdiciar tu existencia, ya que solo tenemos una. Si te encuentras atrapado, busca la manera de soltarte y continuar experimentando. A veces, nos enjaulamos porque tenemos miedo o porque hemos pasado por malas experiencias.

¿Sabes cómo se identifican las personas que se encuentran enjauladas de las que no? Estas no son felices. Es imposible encontrar la verdadera felicidad si no sales, si no vives tu vida. Sal de tu jaula.Vive, experimenta, sufre y nunca, nunca, renuncies a tus sueños. La vida es un río que debes mantener siempre en movimiento.

Raquel Lemos Rodríguez