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domingo, enero 17, 2016

No te hagas tan grande, no eres tan pequeño

¿Te has sentido grande alguna vez?, ¿y pequeño? En ocasiones nuestra autoestima está por las nubes, mientras que en otras no logra levantarse del suelo. La autoestima se ve afectada por múltiples factores entre ellos nuestros miedos, nuestras inseguridades, nuestros traumas, nuestro pasado…

Son tantas las cosas que le afectan que no logramos percibir, realmente, qué nos está ocurriendo. Sentirte grande o pequeño puede depender de muchas cosas.



Es algo totalmente normal, tampoco vamos a dramatizar. Bien es cierto que nos afecta, pero por eso debemos conocer esta condición tan nuestra. Solo así podremos hacerle frente. ¿Estás preparado?

“Un pájaro posado en un árbol nunca tiene miedo de que la rama se rompa, porque su confianza no está en la rama sino en sus propias alas.”
-Anónimo-


La autoestima: una verdadera montaña rusa

Las personas somos muy diferentes, por eso quizás no te sientas muy identificado con esta similitud entre la autoestima y una montaña rusa. La verdad es que aunque no lo veas en ti, sí puedes verlo en los demás.

Alguien que en ocasiones se cree grande, mejor que los demás, que de repente se siente pequeñito y sin valor alguno. ¿Cómo podemos entender esto? Como ya hemos dicho, en la autoestima se encuentran varios factores:

Estamos llenos de inseguridades: algo normal, pero que debemos reorientar para que no nos afecten. Las inseguridades son normales, pero ¿qué tal si las utilizas para encontrar tu propia seguridad? Quédate siempre con que de lo negativo se saca siempre algo positivo. ¡Es así!
Los errores no son negativos, aprende: está claro que cometer un error tras otro, puede hacernos sentir muy pequeños, incluso podemos querer camuflarlos bajo una falsa apariencia de perfeccionismo.
Asume que tus emociones son cambiantes: está claro que no siempre podemos estar felices, sino que tendremos nuestros bajones, nuestros malos momentos, a los que les daremos mucha más importancia porque no nos gustan las emociones negativas. Asúmelas, pues son parte de ti.
No te compares con nadie: porque esto es algo que hacemos constantemente aunque no queramos. Cada persona es diferente, cada persona es única. No te compares, tú ya eres especial.

“Eres un universo único, lleno de emociones, pensamientos, sensaciones, deseos, sueños, aspiraciones, que solo esperan tu permiso para liberarse”
-Marco Nisida-

Nunca pienses que no eres nadie, ni siquiera que eres más pequeño por estar rodeado de personas grandes. Quizás estés equivocado, en ocasiones nuestra perspectiva no es la correcta. Mírate con perspectiva.

Ante todos los factores que mencionamos anteriormente y que afectan a nuestra autoestima, las personas podemos reaccionar de dos maneras muy diferentes.
La primera de ellas es intentar camuflar, con orgullo, nuestras debilidades, nuestros errores, nuestras equivocaciones, bajo una fachada de persona que lo sabe todo, que destaca sobre los demás. En este caso, harás alarde de lo que sabes para enmascarar tus fallos.
La segunda de ellas es deprimirse, sentirse pequeño, intentar pasar desapercibido y nunca, nunca, llamar la atención. Esta es una postura bastante común, mucho más que la primera, pero en la que nuestra autoestima se ve quizás más afectada.

¿Has reaccionado de alguna de estas maneras alguna vez? ¿Has logrado salir de esto? Debes aprender a orientar todo esto que en realidad no te está haciendo feliz para conocerte, para hacer las paces con tu verdadero yo. No eres tan grande pero tampoco tan pequeño como crees…

Eres un modelo único y original, y nadie puede reemplazarte

Deja que tu verdadero yo salga a la luz, haz las paces con él. Habrá gente a la que le guste, habrá gente a la que no, pero ¿es que acaso se puede gustar a todo el mundo?

No te permitas crecer tanto, ni tampoco ser tan pequeño. Debes encontrar el equilibrio, pero este debe aflorar por ti mismo. Solo tú puedes encontrarlo, solo tú puedes ser tú mismo.

Piensa en esto: si no eres feliz, ni estás a gusto siendo gran ni siendo pequeño, ¿por qué no probar a ser uno mismo? Es una opción tan válida como otra cualquiera. Es más, es una opción más que recomendable. Es el momento de que seas tú mismo. ¿Estás preparado?
Lo que tú tienes muchos lo pueden tener, pero lo que tú eres nadie lo puede ser.

No hay mayor belleza ni perfección que ser uno mismo, con errores, con equivocaciones, con imperfecciones. La perfección se encuentra en la mayor imperfección y ser tú mismo será tu mejor opción.