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miércoles, enero 20, 2016

No permitas que los pensamientos destructivos te limiten

Las personas a medida que evolucionamos en la vida creamos una estructura mental acorde a nuestras experiencias y a la educación recibida desde pequeños. El entorno y las personas cercanas a ti pueden haberte condicionado enormemente en la forma en la que tienes de ver el mundo. Los pensamientos destructivos no son otra cosa que un hábito aprendido del que con constancia, podemos deshacernos para estar bien.



Que las personas de tu entorno influyan o no en tus pensamientos sólo podrá ocurrir si tú les permites que lo hagan. Tú eres el dueño de tus pensamientos y solo tú tienes la llave para abrir o cerrar esa puerta.

Recuerda que además de tus experiencias y de lo que te ocurre en la vida, tú eres tu forma de pensar y sentir hacia ese mundo.

Los pensamientos destructivos pueden aparecer en cualquier momento

Actualmente y debido a toda la información a la que tenemos acceso y la facilidad para hablar con muchas personas, es más fácil tener una mente desordenada, hasta llegar al punto de que incluso las personas más sanas emocionalmente pueden llegar a tener pensamientos destructivos.

Cualquier persona que tenga pensamientos destructivos sabe lo mal que hacen sentir e incluso, cómo pueden llegar a distorsionar la realidad. En este sentido, resulta totalmente necesario conocer algunos pensamientos destructivos bastante comunes para aprender a dejarlos pasar sin prestarles atención.

“No hay nada malo ni bueno en sí mismo, es nuestro pensamiento el que lo transforma.”
– Hamlet – 


La vida no es blanco o negro, ¡tiene muchas tonalidades!

Uno de los pensamientos destructivos bastante comunes y que resulta muy limitante es que no hay diferentes tonalidades en la vida, que las cosas sólo pueden ser en blanco o en negro. La realidad (y afortunadamente) es que la vida está llena de matices y colores que la hacen especial y flexible.

Pensar que todo es blanco o negro puede aumentar los conflictos con las personas porque suele hacer que quien piensa de este modo sea demasiado inflexible para ver todas las posibilidades de las acciones de los demás (y de uno mismo).
¿Cómo puedes mejorar este pensamiento destructivo? Es necesario que para conseguirlo debas reflexionar sobre ese pensamiento en concreto, dar un paso hacia atrás y mirarlo en perspectiva. Pregunta a otras personas qué es lo que opinan y pregúntate a ti mismo si ese pensamiento es la verdad absoluta o no… seguramente te des cuenta que hay más formas de hacer las cosas.
La vida no es perfecta

“Siempre hay algún problema en las cosas que suceden”, este pensamiento destructivo sin duda es pesimista, porque las personas que tienden a tener estos pensamientos siempre encontrarán pegas a todo, ¡no hay nada perfecto! Pero es que resulta muy fácil ser negativo.

Afortunadamente, en nuestra realidad no hay nada perfecto, y es que de estas imperfecciones debemos aprender y nutrirnos… es la belleza de la realidad lo que nos hace crecer como personas.
¿Cómo puedes ahuyentar este pensamiento destructivo? En la vida, incluso cuando hay problemas, siempre podrás encontrar la forma de hallar la solución a las cosas para sentirte mejor. Por lo que si eres de las personas que sólo encuentra problemas y pegas a todo, lleva a tu mente esta frase: “No pasa nada, esto también pasará”.

“Las personas que piensan que no son capaces de hacer algo, no lo harán nunca, aunque tengan las aptitudes.”
– Indira Gandhi –

La envidia de querer lo que los demás tienen

“Yo también quiero esto”, este es uno de los pensamientos destructivos que dejan entrever la envidia de las personas hacia otras. Sentir envidia es una señal clara de que la persona que lo padece siente inseguridad y además, frustración. 

La envidia es un sentimiento que empieza a roer el alma, amarga la visión de la vida misma y lo que es peor… sientes que algo dentro de ti empieza a desgarrarse por no tener o ser como el otro.
¿Cómo puedes alejarte de este pensamiento destructivo? Si eres una persona que acostumbras a sentir envidia, primero deberás centrarte en que eso no es bueno para tu salud. Es demasiada negatividad que sólo puede hacer que te sientas mal, e incluso que llegues a enfermar.

En lugar de comparar lo que tienes ahora con lo que los demás tienen, simplemente piensa en cómo estabas hace un tiempo y en cómo has evolucionado hasta el día de hoy. La vida es como una escalera, y siempre habrá alguien por encima de nosotros… pero también por debajo.

“Mucha gente de mucho valor a lo que no es y muy poco a lo que es. “
– Malcom Forbes –


No sientas envidia por otros, es mucho mejor sentirse agradecido por lo que se tiene, así superarás este sentimiento y te darás cuenta de cuántas cosas hay en tu vida para sentirte bien contigo mismo y con todo lo que te rodea.

María Jose Roldan