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viernes, septiembre 25, 2015

Cómo Crear Afirmaciones Positivas Realmente Efectivas y Poderosas

afirmaciones positivas
¿Qué opinas de las afirmaciones positivas? Esto de decirnos a nosotros mismos cosas como: “la vida es fantástica”, “tengo todo lo que necesito”, “soy una persona maravillosa”…

¿Te parece útil?
¿Lo haces?
Últimamente, todo lo que tiene que ver con el pensamiento positivo está bastante de moda, pero yo creo que a la hora de la verdad la mayoría de la gente no lo aplica demasiado. Yo, hasta hace poco, no lo hacía.
Y creo que el principal motivo es que nos parece un poco extraño y forzado; especialmente si estamos pasando por un mal momento. Cuando nos sentimos mal, la idea de forzarnos para pensar en cosas positivas solo consigue hacernos sentir aún peor. Hay una parte de nosotros que dice: qué tonterías dices, ¿no ves que todo es un desastre?
Pero esto no significa que las afirmaciones positivas no funcionen. Sí que funcionan, y mucho. Pero hay que hacerlas bien. Trabajar con afirmaciones positivas no se reduce a coger las primeras frases bonitas que nos vengan a la cabeza e ir repitiéndolas constantemente. Es algo más complejo que esto.
Es todo un arte.
Y vale la pena estudiar y practicar este arte, porque es la puerta que nos permite aprender a controlar nuestra mente y acceder a un estado de bienestar más estable y duradero.

El Poder de las Afirmaciones Positivas

El primer paso para aprovechar el poder de las afirmaciones positivas es entender bien de dónde sale su poder.
Y el poder de las afirmaciones positivas se encuentra en su capacidad de mejorar nuestro estado emocional. Decir o pensar determinadas frases tiene la capacidad de hacernos sentir mejor.
Es un poder muy grande, ¿verdad? Pues sí.
Lo que pasa es que no todas las afirmaciones positivas tienen este poder de hacernos sentir mejor. De hecho, a menudo producen el efecto contrario. Si estás muy enfadado con alguien, por ejemplo, e intentas pensar que todo va bien y que esa persona es fantástica, lo más probable es que aún te enfades más.
Es decir, algunas frases funcionan y otras no.
Esto significa que si queremos aprovechar los beneficios de las afirmaciones positivas, tenemos que encontrar aquellas que nos funcionen.
La buena noticia es que siempre, en cualquier situación, podemos encontrar afirmaciones que nos ayuden a sentirnos mejor. Siempre podemos encontrar algunas frases que, al decirlas o pensarlas, nos relajamos internamente. Siempre.
La mala noticia es que no siempre son las mismas. Las afirmaciones que funcionan dependen de cada persona y del momento, así que no podemos tener una reserva de frases positivas guardadas para sacarlas en caso de necesidad. Hay que “fabricarlas” a medida en cada momento.
Y esta es la clave a la hora de utilizar afirmaciones positivas: aprender a prepararlas en cada situación.

Cómo Encontrar las Mejores Afirmaciones Positivas para Ti en Cualquier Momento

El procedimiento básico para trabajar con afirmaciones positivas es muy simple: detenernos un momento y buscar pensamientos que nos ayuden a mejorar nuestro estado emocional.
El planteamiento más adecuado es decirse a uno mismo: sé que existen frases que, al pensarlas, me harán sentir mejor. Solo tengo que encontrarlas. Y a partir de aquí ir probando las frases que se nos ocurran.
A menudo, esto implica ir haciendo pruebas. Buscamos algunas frases que creemos que pueden servir, y miramos cómo nos sentimos. Si vemos que no funcionan, buscamos otras. Y así hasta que las encontremos.
Es un procedimiento muy simple, pero a veces cuesta, sobre todo al principio. Para maximizar las posibilidades de éxito, vale la pena tener en cuenta los siguientes factores:

No Te Pases de Positivo

Quizás uno de los errores más comunes a la hora de elegir afirmaciones positivas es hacerlas demasiado positivas. Las frases más típicas son cosas como: la vida es fantástica, todo está bien, soy una persona maravillosa, etc.
La gran mayoría de las veces, esto no funciona.
¿Por qué? Pues porque en general implican un salto demasiado grande desde el punto donde estamos ahora. Si estamos pasando un mal momento, e intentamos pensar que la vida es maravillosa, estaremos intentando hacer un cambio emocional demasiado brusco.
Es como intentar hacer una maratón el primer día que salimos a correr.
Es mucho más efectivo ir poco a poco y elegir frases menos ambiciosas al principio. A la larga ganamos tiempo.
La manera de hacerlo es no buscar frases que nos hagan sentir bien, sino frases que nos hagan sentir mejor. Esta es la clave. Para que una frase sea efectiva no es necesario que resuelva completamente nuestro malestar, basta con que lo alivie.
Una vez estemos un poco mejor, entonces, si queremos, sí podemos buscar otra frase un poco más positiva que nos haga sentir aún mejor. Y así, paso a paso, podemos ir aumentando nuestro bienestar.
Por ejemplo, imagina que te ha dejado tu pareja hace poco y que estás muy triste. En un caso así, pensar que la vida es preciosa seguro que no funciona. Sólo con intentarlo, seguro que una parte de ti piensa: ¡y un rábano!
En cambio, si intentas tener pensamientos positivos más moderados, seguro que consigues sentirte menos mal: ahora estoy pasando una mala época, pero pronto estaré mejorestoy feliz por los años que compartimos,… Hay que buscar un poco, pero seguro que hay pensamientos que te harán sentir mejor, aunque sea sólo un poco. Y una vez conseguida esta pequeña mejora, podrás buscar frases algo más positivas. Y así, poco a poco, ir mejorando tu estado.
Así que no busques afirmaciones superpositivas, busca simplemente pequeños pensamientos que te hagan sentir un poco mejor.

Busca Pensamientos Creíbles

Según como se interprete, puede parecer que trabajar con afirmaciones positivas implica engañarse a uno mismo. Puede parecer que hay que introducir pensamientos positivos a la fuerza dentro de nuestra mente, tanto si creemos que son ciertos como si no.
Pero esta no es la manera correcta de hacerlo. De hecho, es prácticamente imposible: si intentas pensar en cosas que no crees, seguramente tu subconsciente las rechazará con mucha fuerza.
Este es otro motivo por el cual decir frases demasiado positivas no suele funcionar: para que una afirmación positiva sea efectiva, debe ser creíble. Debe ser algo que creas que es cierto.
Así que no intentes engañarte a ti mismo. Simplemente intenta dirigir tu mente hacia aquellos pensamientos que crees que son ciertos, y que son un poco más optimistas que los que estabas teniendo hasta ahora.

No Uses Afirmaciones Positivas Antiguas

Por último, otro aspecto importante a tener en cuenta es que las afirmaciones positivas son un poco como los chistes: una vez explicados, pierden su poder. En general, son de un solo uso.
Así que no pienses que porque un día te ha ido bien una frase siempre será así. Lo más probable es todo lo contrario.
Cada momento de tu vida es único, y algo que te funcionó ayer no tiene porque hacerlo hoy. Y si te funciona, nunca lo hará tan bien como si te paras un momento para ver qué es lo que realmente necesitas hoy.
Así pues, la mejor manera de trabajar con afirmaciones positivas no es tener una lista de frases bonitas e ir repitiéndolas constantemente, sino detenernos un momento para fijarnos en lo que estamos pensando e intentar mejorarlo un poco. Sin prisas, sin intentar tener pensamientos excesivamente positivos desde el principio, y sin repetir de forma mecánica frases antiguas.
Aparte de mejorar nuestro estado de ánimo a corto plazo, esto tiene otro beneficio mucho más importante: si vamos practicando con paciencia y perseverancia, cada vez nos resultará más fácil dirigir nuestra mente hacia pensamientos positivos. Y llegará un momento en que ya no necesitaremos detenernos para buscar pensamientos positivos, porque lo estaremos haciendo en todo momento de forma natural.
Pero sobre todo, sobre todo, sobre todo, hay que ir paso a paso. Si queremos correr una larga distancia el primer día, nos quedaremos a medio camino. En cambio, si hoy corremos dos kilómetros, mañana tres y pasado cuatro, dentro de unos meses estaremos preparados para hacer una maratón.
http://www.jananguita.es/