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viernes, agosto 07, 2015

Cómo Encontrar Tu Misión en la Vida y Prepararte Bien para Poder Realizarla



Encontrar nuestra misión en la vida y conseguir realizarla no siempre es fácil, ¿verdad?

A veces, por ejemplo, sentimos que tenemos que hacer una determinada tarea en esta vida, pero no acabamos de ver exactamente cuál es. Tenemos la fuerte sensación de que hay algo que hemos venido a hacer aquí, pero no sabemos el qué.

Otras veces, en cambio, sí vemos clara nuestra misión, pero no encontramos la manera de llevarla a cabo. Como si hubiera un obstáculo que nos impidiera avanzar.

Y nos desanimamos.

Mucho.

Sentimos que algo estamos haciendo mal.

Y que la vida no está de nuestro lado.

Pero esto no es cierto. En absoluto.

Lo que pasa es simplemente que hay un factor que a menudo olvidamos: el tiempo.

Todo necesita el lugar adecuado y el momento adecuado para suceder. Y nuestra misión en la vida no es una excepción.

Si aún no ves clara tu misión (o si la ves clara pero aún no puedes realizarla), lo más probable es que sea simplemente una cuestión de tiempo. No es que lo estés haciendo mal ni que el universo esté en tu contra.

Simplemente aún no ha llegado el momento.
La Importancia del Momento Adecuado

Para entender bien por qué es tan importante que llegue el momento adecuado, te pongo un ejemplo. Imagínate que estás sentado en tu sofá y que quieres coger un libro que está a unos tres metros de ti. De momento, no puedes hacerlo, ¿verdad? Si quieres coger el libro, tienes que desplazarte hasta situarte a su lado; si no, no llegarás.

Es decir, tienes que estar en el punto correcto del espacio para poder coger el libro. Desde cualquier otro punto, no podrás hacerlo.

Pues con el tiempo pasa exactamente lo mismo. Aunque estamos acostumbrados a verlos como cosas diferentes, el tiempo y el espacio son exactamente lo mismo. Los científicos ya hace tiempo que lo han descubierto: no existen el espacio y el tiempo por separado, sino una unidad llamada espacio-tiempo.

Esto significa que en el fondo nos movemos por el tiempo de la misma manera que nos movemos por el espacio. El tiempo en realidad es un lugar, y nos desplazamos por él igual que nos desplazamos por el espacio. Cuando decimos que “han pasado X años”, lo que ha pasado realmente es que nos hemos desplazado X años hacia adelante en la dimensión del tiempo.

Si tenemos esto en cuenta, se ve claro que, de la misma forma que sucede con el espacio, hay cosas que sólo podemos hacer si estamos en un punto determinado del tiempo.

De la misma manera que tienes que andar unos metros para poder coger el libro, tienes que “andar” unos determinados meses (o años) para poder lograr algunos de los objetivos de tu vida.

Hay cosas que solo pueden pasar dentro de un año, y otras dentro de diez. Es una cuestión física.
Cómo Encontrar Tu Misión en la Vida

Así pues, en muchos casos, descubrir y llevar a cabo nuestra misión en la vida es simplemente una cuestión de tiempo. Tenemos que esperar a que llegue el momento adecuado.

Simplemente esto: esperar.

A día de hoy, no podemos hacer mucho más.

Para poder hacer lo que hemos venido a hacer, tenemos que situarnos en el momento adecuado del tiempo, pero esto, ahora mismo, no depende de nosotros. Si supiéramos controlar el tiempo, podríamos viajar hasta el momento oportuno (de forma similar a como viajamos por el espacio). Pero la mayoría de nosotros aún no sabemos hacer algo así.

Así que nos toca esperar. Tan fácil (y tan difícil) como esto.
Qué Hacer Mientras No Encuentras Tu Misión en la Vida

Así pues, una de las claves para encontrar nuestra misión en la vida es simplemente saber esperar.

Pero saber esperar bien no es simplemente dejar que vaya pasando el tiempo y ya está. Hay bastantes cosas por hacer mientras esperamos. Podemos aprovechar mucho el tiempo.

Por ejemplo, imagínate que trabajas en una oficina y que necesitas un ordenador para llevar a cabo tus tareas. Pero un día se estropea, y te dicen que tardarán unos días en arreglarlo. No saben cuántos, así que estarás un tiempo indeterminado sin poder hacer tu trabajo. ¿Qué puedes hacer en un caso así?

Pues lo primero es simplemente esperar. Necesitas el ordenador y no lo tienes, y no depende de ti que esté listo antes. Así que te toca esperar.

Lo segundo (y seguramente lo más difícil), es tener paciencia y tomárselo con calma. Y, si es posible, intentar disfrutar de la pausa. Es muy fácil que te estreses, porque seguramente pensarás en el trabajo pendiente que tienes, pero no puedes hacer nada, así que lo mejor es intentar relajarse. Cuando llegue el ordenador tendrás que volver a trabajar, así que intenta disfrutar del momento. Es como si estuvieras de vacaciones.

Lo tercero es estar atento. Te han dicho que el ordenador tardará unos días, pero no saben cuántos, así que tienes que estar atento. Puedes relajarte y disfrutar, pero no puedes olvidarte de todo e irte a la otra parte del mundo, porque en cualquier momento te puede llamar.

Y por último, puedes aprovechar el tiempo para formarte y prepararte para hacer aún mejor tu trabajo: leer algún libro que tenías pendiente, hacer algún curso que creas que te puede ir bien, etc. Así, cuando llegue el ordenador, estarás aún más capacitado que antes.

Pues todo esto es lo que puedes hacer mientras no llega el momento de hacer tu misión.

Primero, esperar.

Luego, intentar tener paciencia y disfrutar de esta etapa de tu vida. De momento, estás medio de vacaciones, así que intenta disfrutarlo lo más posible.

En tercer lugar, escucha muy atentamente. Irán apareciendo señales y “coincidencias” que te marcarán el camino, pero tienes que estar atento para verlas con claridad. Así que intenta relajarte y disfrutar, pero no dejes de escuchar a tu intuición ni de estar atento a las señales que aparezcan en tu vida. En cualquier momento te pueden “llamar”.

Y, por último, puedes aprovechar para prepararte. Es posible que necesites algún tipo de preparación para llevar a cabo tu misión, así que puedes aprovechar el tiempo: aprender de todo lo que te pase durante este periodo, leer libros, hacer cursos, etc. Déjate llevar por tu intuición, e intenta enriquecerte al máximo.

Aunque a menudo no lo parezca, esta es una etapa muy hermosa de la vida. Es una etapa de preparación y crecimiento, y vale la pena intentar aprovecharla y disfrutarla.

Además, este periodo también forma parte de tu misión, así que en el fondo ya la estás haciendo ahora.

Y la estás haciendo muy bien.

http://www.jananguita.es/