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lunes, julio 06, 2015

¿Trabajas tu pensamiento positivo?

Si aprendemos a manejar un comportamiento asertivo, como parte de una estrategia de estilo de vida y comunicación, nuestra vida sin duda será más feliz. La asertividad es un comportamiento comunicacional, que implica decidir por nosotros mismos con responsabilidad y convicción, pero respetando las ideas de los otros. Este comportamiento ayuda a equilibrar la mente, que es poderosa e inmensurable, capaz de generar grande cambios positivos en nuestras vidas. La relajación y la meditación, además de eliminar el estrés, conducen a un estado de consciencia de la mente y entonces los pensamientos fluyen con energía encausada, generando el hábito de pensar bien. El poder del pensamiento positivo y bien encausado ayuda en nuestra evolución no sólo espiritual, sino también física, ya que provoca cambios moleculares en los genes, según estudios científicos.



Las ideas que tenemos crean nuestro futuro, y para generar prosperidad a partir de pensamientos optimistas, debemos comenzar por creer en nosotros mismos y amarnos; lo anterior significa intentar no criticarnos por nada, ya que la crítica encierra nuestra psique dentro del patrón que intentamos cambiar. Debemos aprender a ser amables y comprensivos con nosotros mismos para ayudarnos a lograr el cambio. La mayoría llevamos criticándonos muchos años y eso generalmente no funciona; en cambio, cuando uno decide trabajar con la aprobación y observación, ocurren los cambios verdaderos que necesitamos para generar prosperidad, trabajo y buena salud, pero principalmente amor con nosotros mismos y con los demás. Es sin duda el pensamiento positivo el que construye de forma consciente la forma en que deseamos vivir en el mañana.

Hay que ser conscientes, pero también congruentes con nuestros pensamientos, ya que cambian los biocampos electromagnéticos y nuestras acciones; ambas deben coincidir, junto con lo que expresamos a través del habla, para realmente estar equilibrados a nivel mental, emocional y espiritual.

La incongruencia entre estos tres factores genera un desequilibrio en la identidad y psique. Comunicar nuestras ideas y/o sentimientos con un estado interior de autoconfianza en nuestros actos genera una mejor comprensión de uno mismo y nos conduce al crecimiento espiritual.

Creamos situaciones, pero estamos acostumbrados a que luego entregamos nuestro poder a otra persona al culparla de nuestra frustración. Nadie tiene poder sobre uno mismo, ya que uno es responsable y único pensador en la propia mente. Cuando somos capaces de crear paz y armonía, equilibramos nuestro entorno en nuestra mente, encontrando la positividad en nuestra vida; es entonces cuando todo parece fluir de una mejor forma y nuestras metas son más fáciles de alcanzar. En la metafísica se dice que la mente subconsciente suele aceptar lo que cada uno de nosotros optamos por creer. Lo que uno cree acerca de uno mismo y de la vida se convierte en una realidad para esa persona. Para generar pensamientos positivos primero debemos ser conscientes de los sentimientos que surgen y no culpar a los demás, ya que hay que aceptar la responsabilidad de nuestras propias experiencias pasadas, aprender de ellas y crecer a causa de las mismas; pensamiento mágico, diría Freud. Los pensamientos son decretos y por ello, cuando son positivos, pueden curar nuestro cuerpo, generar armonía, trabajo y acercarnos a emociones y sentimientos placenteros como el amor. Bien se dice que hay que tener cuidado con los pensamientos porque estos crean y si se convierten en palabras; son más poderosos, así como hay tener cuidado con los deseos, ya que todo se puede materializar… convertir en realidad.

Autor: Luis, redactor familia hermandadblanca.org