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jueves, marzo 12, 2015

Noches productivas

¿Hay algo peor que despertarse a la mitad de la noche y no poder volverse a dormir?
Sí, lo hay…
¡Y es quedarse en la cama lamentándose del cansancio del día siguiente!
No soy inmune a esto y me pasa algunas veces: estoy profundamente dormida y un ruido me despierta en la madrugada.
Y comienzo a dar vueltas y vueltas…
¿Te cuento mis maneras de que ese tiempo de insomnio me resulte productivo? Tal vez, alguna te resulte útil.
IDEAS
Primero, lógicamente, espero un tiempo prudencial hasta ver si me voy a quedar dormida nuevamente o no (por lo general, una media hora). Creo que es un periodo lógico para darme la oportunidad de que la modorra del momento se transforme en algo más profundo.
Durante ese rato, intento distinguir si hay algún pensamiento que no me permite retomar el sueño y, si me doy cuenta de que ese es el motivo de la interrupción del reposo nocturno, tomo una de estas dos posturas: o lo pospongo hasta un momento específico del día siguiente (por ejemplo, la hora de almorzar) y me relajo, o lo enfrento sin rodeos.
¿Me quedó algo pendiente con alguien? Entonces, trato de buscar la salida y de llegar a una solución que pueda poner en práctica cuando sea de día.
¿Pasé por un momento desagradable y no lo pude sacar de mi sistema aún? De ser así, prender la televisión o prepararme algo gratificante para comer o beber pueden llegar a ayudar bastante. Un baño relajador, también.

¿Tengo temas de trabajo pendientes? ¿No sé si me alcanzará el tiempo para terminar algo? Entonces, después de ese rato de no poder volver a conciliar el sueño, me levanto y me pongo a trabajar (aconsejo esta opción también para quienes tienen un examen pendiente). Poder concentrarse sin interrupciones (llámese teléfono o correos electrónicos9 hace que esos momentos impensados dedicados al trabajo (o al estudio) rindan mucho.
Si no, comienzo a realizar tareas pendientes u otras que tendría que hacer durante ese día o esa semana. Como ya dormí algunas horas, en realidad estaré relativamente descansada (e incluso quizá hasta me dé el tiempo durante ese día para cerrar los ojos un rato, ya que ciertas tareas estarán alivianadas por mi “incursión de madrugada”). (De hecho, como tal vez hayas imaginado, este post se me ocurrió muy tarde anoche, mientras escuchaba a unos vecinos saludar a visitas que nunca terminaban de irse, a eso de las 2 de la mañana:)
En todos los casos y sea cual fuere la razón que se interpone entre el descanso reparador y yo, a la media hora de haberme despertado, aproximadamente, me levanto y hago algo. Me parece absolutamente inconducente quedarme allí, entre molesta y angustiada, viendo cómo el reloj avanza y el sueño no llega.
¡Siempre es mejor hacer algo productivo! Te cambiará el humor y te cansarás un poco, ¡con la consiguiente posibilidad real de volverte a dormir en cualquier momento!
¿Qué haces cuando te despiertas en la mitad de la noche y se te dificulta volver a dormir?
Por Merlina Meiler