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viernes, enero 09, 2015

Relajarse es vivir

Posiblemente el método más antiguo para recuperarse del estrés emotivo vuelve hoy a merecer la atención de la ciencia, esta vez como apoyo a las terapias.
Más médicos tradicionales, hoy en día, formulan a sus pacientes una medicina simple y libre de componentes químicos que alivia los males relacionados con el estrés.
Se trata de la meditación, una alternativa con la que se puede encontrar el balance físico, emocional y mental.
”Creo en los beneficios de la meditación y se la recomiendo a mis pacientes”, dice el doctor Leonad Zwirlang, cardiólogo de South Miami Hospital.
”Les aconsejo leer libros sobre el tema, comprar videos en donde se enseña cómo practicarla o asistir a sesiones dirigidas”, añade.

Lo que Benson llama la respuesta a la relajación es un estado físico de completo descanso, que cambia las respuestas físicas y emocionales al estrés.
Entre esas respuestas señala la reducción en la presión sanguínea, el ritmo del corazón y la tensión muscular.
”Benson muestra resultados clínicos e incluso menciona que algunos de sus pacientes ya no tienen que recurrir a las medicinas. De todas maneras, esto es algo que no se puede generalizar a todos”, advierte Zwirlang.
El uso de la meditación como medida para aliviar el sufrimiento y promover la curación no es algo nuevo. Las diferentes formas de hacerlo son producto de las diversas culturas y religiones.
La meditación, de acuerdo con investigaciones de la Clínica Mayo, es una forma alternativa y complementaria de la medicina, una técnica que fortalece la comunicación entre la mente y el cuerpo. Sin embargo, no reemplaza las terapias tradicionales ni las medicinas, sino que suplementa los tratamientos.
Por ejemplo, a diferencia de los fármacos, la meditación no es sólo para gente enferma.

”Es recomendable para todas las personas que tengan que vivir una vida agitada, el ama de casa, el ejecutivo, la gente que trabaja en una oficina. Todas las personas que experimentan estrés están en riesgo de tener la presión alta, de sufrir ataques al corazón”, afirma Zwirlang.
Al igual que la dieta y el ejercicio, la meditación debe ser practicada a diario y con regularidad para obtener sus beneficios. 
Se debe además buscar la forma que mejor le funcione a cada persona.

Una de las técnicas de la meditación es concentrar la mente en algo: un sonido, la respiración, un objeto, un lugar lleno de paz, una lectura o incluso una oración.
”Personalmente, animo a la gente a que empecemos con ejercicios de respiración, luego usamos el movimiento”, explica Carol Kaminsky, quien dicta clases de meditación y manejo terapéutico del estrés en South Miami Hospital. Algunos de sus alumnos son pacientes referidos por los médicos, otros asisten espontáneamente a las clases.
”Uno de los ejercicios consiste en pararnos y concentrarnos en que somos árboles, nuestros pies son las raíces, nuestros brazos las ramas y nos dejamos mover por el viento….”, explica.
Otras veces, Kaminsky deja a sus alumnos en libertad de pensar en sus imágenes favoritas, ya que considera que éstas vienen del subconciente y traen a la mente lo que a la gente le gusta más para relajarse.
”No todo son imágenes, también nos enfocamos en sentir el cuerpo y relajar los músculos, o en sólo respirar profundamente”, explica.
Los movimientos de la meditación por lo general son espontáneos, suaves, repetitivos y algunas veces con cierta coreografía.
Una de las sugerencias de los expertos: Imagine que sus pensamientos son palomas, aplauda mentalmente y déjelas volar. Aplique esta técnica para olvidarse de sus preocupaciones.
Fuente: www.portaldelaguador.ning.com