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jueves, mayo 08, 2014

Las 36 leyes espirituales de la vida 4a parte

Las leyes de frecuencia superior

26.- La ley de Frecuencia o Vibración: El miedo tiene una vibración pesada y de baja frecuencia. La serenidad, la paz, y el amor tiene una vibración ligera (alta frecuencia). El humor disuelve situaciones difíciles y eleva la energía. El amor quita la pesadumbre. Las vibraciones elevadas y ligeras disuelven las bajas y pesadas. El pánico se extiende como un incendio forestal, la presencia de una persona serena apaga las llamas y calma los temores. Los ángeles tienen un maravilloso sentido del humor y les encanta la vibración de la risa. Se toman a sí mismos a la ligera y te hacen sentir más ligero. Las personas críticas lanzan dardos energéticos de baja frecuencia. El enfado son energías de baja vibración, y detrás siempre está el miedo y un sentimiento de impotencia. Al estar sereno, emitimos una vibración elevada. Nos sentimos fuertes y al tener esta energía expresamos nuestra verdad. Al expresar lo que sentimos, disolvemos los sentimientos de enfado. Una manzana podrida estropea todas las del cesto. Una mala persona puede corromper a otras débiles pero no afectan a las fuertes. Una persona fuerte con intención firme, puede influir positivamente sobre personas malas. Los profesores saben que si están nerviosos o tensos, los niños se comportarán mal. Si estás fuerte, confiado y lleno de amor, las criaturas y plantas responderán positivamente a la elevada frecuencia que emites. Los ángeles tienen vibración de alta frecuencia y solo pensar en ellos, ya eleva tu consciencia. La culpabilidad o la obligación no son buenas razones para hacer las cosas. Cuando haces lo que quieres hacer, irradias energía de alta frecuencia. Cuando hacemos lo que nos da sensación de alegría, elevamos nuestra frecuencia y la de las personas que nos rodean. La falta de amor propio es debido a las conversaciones de carácter negativo que mantienes contigo mismo, es una imaginación oscura que emite una vibración baja. La autoestima y la confianza irradian luz de alta frecuencia. Recuerda quién eres realmente, un ser asombroso, un ser vivo hermoso, increíble, si te das cuenta de ello y actúas como maestro de luz, irradias una vibración elevada. Tienes que darte cuenta de quién eres y aceptarlo. Utiliza tu imaginación para que cada vez que respiras, cojas confianza, alegría y colores hermosos en tu aura. Visualiza soluciones positivas a tus retos. Así te convertirás en un ser de elevada frecuencia. Cuando vivas tu vida con hermosura, gracia, alegría, se disolverán las emisiones de baja frecuencia de otras personas y las elevarás a un nivel superior. Con la Ley del Karma, empezarán a volver a ti cosas maravillosas. Las palabrotas producen una nube de pensamiento densa y oscura al igual que los pensamientos de violencia, dolor, abuso, envidia, culpabilidad y cualquier emoción negativa. Se transmuta con el perdón, la compasión y la alegría. El Om, los mantras y plegarias sagradas producen una energía del alta frecuencia, al igual que recitar los nombres de arcángeles y maestros. Los libros espirituales, la música clásica y los cuadros hermosos elevan la vibración de una habitación. Si un número de personas envía luz a una ciudad oscura y con violencia, la bondad y la paz tomarán el relevo. La enfermedad tiene una vibración pesada y bloquea la corriente de fuerza vital necesaria. La sanación sucede cuando se transmite energía de elevada frecuencia. Se transmuta la vibración pesada de la enfermedad y aparece la salud. La riqueza material tiene una vibración, si quieres ser rico, piensa en términos de riqueza. El éxito tiene su propia frecuencia. Si quieres aumentar tu luz espiritual, relaciónate con personas espirituales. Para que tu vibración y la de ellos empiece a fusionar. Para atraer luz y amor hacia el planeta, crea columnas de luz blanca para que los ángeles y los seres superiores puedan entrar. Con el pensamiento crea puentes de luz para personas y lugares, para que la ayuda y la sanación llegue hasta ellos. Tu nombre tiene una vibración, cuando se pronuncia, tus lecciones de vida se movilizan. Antes de que nacieras, enviaste telepáticamente a tus padres el nombre que deseabas tener. Si cambias el nombre, atraes lecciones nuevas. Pronuncia tu nombre y el de los demás con amor y sentirás y dispensarás amor. Irradia energía pura y transmutarás la infelicidad de todos cuantos te rodean. Las lecciones que estás aprendiendo son liberar rabia y energías negativas, dejar ir lo viejo, aprender a relacionarte con los demás de formar armoniosa y con honestidad, ser consciente de quién eres y de cómo es el mundo, vivir en tu esencia en el ahora y se tú mismo. Expresa tu yo auténtico, marca los límites y conoce cuales son tus emociones y cuáles pertenecen a los demás. No asumas responsabilidades que no son tuyas.
27- La ley de los Milagros: cuando sucede algo que no podemos explicar con las leyes físicas, tenemos que recurrir a las leyes espirituales. En la Tierra vivimos en una vibración densa, sujeta a la Ley del Karma. La frecuencia divina transmuta nuestra energía inferior y así ocurre el milagro. Conforme la consciencia mundial se eleva, más personas están teniendo acceso a la Divinidad, hay más personas a las que suceden milagros. El perdón y el amor incondicional son energías divinas que permiten que los milagros tengan lugar. Los milagros son el resultado de la activación de energías superiores. Cuando pedimos a los ángeles, maestros ascendidos o a cualquier ser de la jerarquía espiritual de luz que nos ayuden, atraemos la frecuencia divina que transciende las leyes físicas. Las sincronicidades y las coincidencias son una forma de milagro. Ellos garantizan que los encuentros predestinados tienen lugar. Los milagros son señales de que te encuentras en tu camino verdadero. Las coincidencias y sincronicidades están dirigidas por Dios y orquestadas por tus guías y ángeles para que realices tu destino. A medida de que tus vibraciones se elevan, atraes más ayuda espiritual, por lo tanto, los milagros, sincronicidades y coincidencias son señales del Universo de que vas por el buen camino.
 28.- La ley de la Sanación: Todo es luz, la luz es energía. Tu cuerpo físico está construido con la energía de tu consciencia. Tu cuerpo se construye con la consciencia de tu alma a lo largo de muchas vidas. Todo es espiritualmente perfecto. Estás aquí para experimentar la vida a través de un cuerpo físico. Ciertas elecciones físicas las realiza tu alma antes del nacimiento. Tu personalidad o tu yo inferior toma otras decisiones en cada momento de tu vida. Las dos emociones básicas en la Tierra son el miedo y el amor. Si te resistes a las experiencias por el miedo, creas bloqueos en tu cuerpo mental, emocional o espiritual y a la larga se convierte en enfermedad física. Las creencias y actitudes mentales inflexibles generan tensión. Las emociones que niegas o reprimes se quedan en el cuerpo hasta que se expresan a través de una enfermedad física. Si niegas tu yo espiritual, cortas el suministro de energía divina y tu cuerpo comienza a marchitarse. Toda enfermedad tiene el origen en energía atascada, si eres feliz y el amor circula libremente, las células están sanas. El amor es una energía de alta frecuencia y mantiene al cuerpo despejado y fluido. El cuerpo es como un río de energía. El miedo, el desconsuelo, dolor, enfado o envidia, tienen vibraciones bajas y va obturando el fluir de la corriente. Si abres las compuertas eliminas sedimentos, este es el efecto de una corriente de energía sanadora. Tienes que pedir permiso antes de interferir con la energía de cualquier persona. Puede que la enfermedad le esté enseñando alguna lección. La enfermedad es su karma y si no ha aprendido la lección, no le haces ningún favor sanándola, y puede que no sea el momento adecuado para sanar. Si deseas que alguien mejore es que estás apegado. Si es imposible preguntar, sintoniza con el Yo superior y recibirás una impresión clara si es afirmativa. La sanación tiene una frecuencia muy potente, y si le quitas una enfermedad kármica, tú cargas con ella. Escucha la voz de tu intuición. Si te encuentras un accidente, no dudes, ayuda, y la sanación fluirá si es lo correcto. Siempre es correcto enviar luz o amor o pedir a los ángeles que abracen a alguien. La sanación sucede cuando canalizas energía de elevada frecuencia o estimulas los mecanismos de sanación del paciente. Las vibraciones elevadas consumen las bajas. También se puede dar la sanación cuando elevas su energía mediante la danza, ritual,… Los métodos de sanación son:
- sanación espiritual: con la práctica espiritual, el desarrollo personal y con un modo de vida correcto. Puedes canalizar energía de alta frecuencia. Si el sanador es un canal pueden ocurrir milagros y el alma de la persona receptora utilizará la sanación donde sea necesaria.
- sanación por la fe: la energía sanadora es activada por el poder de la plegaria y de la fe.
- sanación de la actitud: el sanador ayuda a su paciente a cambiar de actitud, el enfermo se perdona a sí mismo y a la persona que es la causa de los sentimientos enfermizos como el resentimiento, odio, temor o una emoción estancada, el bloqueo energético se disuelve y la luz y el amor vuelven a fluir.
- sanación a distancia: mediante la plegaria, la sanación espiritual o la intención, se puede enviar luz a una persona para sanarla.
- sanación magnética: si tienes energía personal de sobra, puedes utilizarla para transmutar bajas frecuencias que bloquean a una persona. La energía se puede elevar con la danza o con rituales. Al no ser energía divina, puede que la sanación no dure a menos que detone el propio mecanismo de sanación de la persona enferma.
- sanación por Reiki: sintonizas con símbolos universales de frecuencia elevada. Parecido a encender el televisor, atraes a la energía para sanarte a ti y a los demás.
- sanación angélica: los ángeles llevan a la persona que realiza la sanación. Posibilidades ilimitadas.
- sanación natural: con acupuntura, homeopatía, sanación por el sonido, por cristales, hierbas, dietética,  terapias naturales, realinean el sistema energético y elimina bloqueos y estimula los poderes curativos de la persona. Toda sanación, eleva la frecuencia de la persona enferma y le aporta más luz.
La luz necesita una toma de tierra para poder ser utilizada. Sintoniza con la persona, abre tu corazón y sintoniza con su energía. Si rezas una plegaria obtienes lo mismo. Pide permiso al Yo superior, aun cuando te haya dicho que sí. Pon la intención de ser un canal elevado, visualiza su yo divino que es perfecto, y desapégate del resultado y cuando termines, corta los lazos con la persona. Si sientes que quieres ser un sanador, seguro que lo eres, y para ello tu luz tiene que ser más elevada que la de la persona con quien trabajas, purifica tus canales, fija tus intenciones y realiza el servicio mediante la sanación. La sanación tiene lugar porque la luz transmuta las bajas vibraciones de la mala salud, la luz de alta frecuencia fluye a través del cuerpo y transmuta la energía obturada que causó la enfermedad.
 29.- La ley de la Purificación: Tu aura es como una capa que te cubre, si tu esencia es pura, es como una luz que te rodea y te protege, y si tienes temas por resolver, se ven como manchas de suciedad. Las personas enfermas tienen aura débil y personas negativas, están rodeados de capa oscura. Si tu aura es clara y pura, nada puede hacerte daño. Ninguna persona negativa ni situación puede atravesarla. El miedo deja pasar el dolor, el daño y el peligro. La pureza confiere seguridad. Cuanto más evolucionamos, más brillante es la luz. Antiguos enfados, nos forman borrones en el aura al igual que la envidia, los celos, el orgullo o la avaricia. Para hacer la limpieza de puntos oscuros, escribe los pensamientos negativos que te lleguen y quema el papel. El fuego transmuta la energía pesada (o tiralo por el inodoro, el agua también purifica o entiérralo). La tierra, fuego, agua y aire son grandes purificadores, camina descalzo por la hierba y así las energías negativas descienden por los pies y pasan al suelo. Sal a la montaña, restablece tu energía vital, nada en el mar (o báñate con agua con sal) y también purifica tu aura. El fuego es el más potente, quema recuerdos y cambia la energía de tu entorno. Las adicciones son conductas que repetimos para reprimir sentimientos. Si fumas, pide a la luz que te revele la emoción que niegas, pídele que te ayude a sentirla, pide ayuda para soltarla, y pide a la luz que sane la emoción. Hay muchas personas con aura limpia que envuelven a otros sin darse cuenta y absorben su energía negativa y se pueden sentir agotados y carentes de energía. Tu aura impregna la suya y empieza a limpiarla y te puedes sentir cansado con personas de baja vibración. Tu aura tiene un color, un sabor, y un olor, puede ser densa, suave, ligera o pesada, si es turbulenta, huele mal y está llena de emociones no resueltas y emites energía oscura, y solo los que tienen un aura igual están cómodos en tu presencia. El alcohol, tabaco y drogas contamina el aura y atraerás a entidades de bajo astral, ya que tu vibración encaja con la suya. Una entidad astral estará incómoda con un aura pura y pronto se marcharía. Tienes que purificar tu aura si dices palabrotas, piensas cosas negativas, te aferras al dolor, culpabilidad o rabia, eres resentido, te preocupas, estás ansioso, haces poco ejercicio, vives con suciedad, trabajas en exceso y tomas comida basura. Si andas en el camino espiritual, el aura se pondrá clara, fragante, ligera y radiante con hermosos colores y las personas de elevada energía te rodearán. Si eres puro y ligero, los ángeles y guías espirituales más evolucionados se sienten atraídos hacia ti.
Los pasos para la purificación son: vigila tus pensamientos y palabras, actúa con honestidad, cultiva la compañía de personas puras, escribe y quema tu culpabilidad, dolor y rabia, perdónate y perdona a los demás, peina tu aura con los dedos, haz ejercicio, sal a la montaña y/o al mar, pide a los ángeles y maestros ascendidos que te purifiquen, envuélvete con la llama violeta y pide a tu Yo superior que te purifique el día trazando un camino de llama violeta, antes de acostarte solicita permiso para visitar la cámara del arcángel Gabriel en el monte Shasta, para purificarte.
Para purificar tu hogar: limpia y ordena, abre las ventanas para que entre aire fresco, mira menos la televisión y desconecta los enchufes, los helechos y cintas transmutan la energía psíquica más densa, llena la casa de libros, imágenes y colores espirituales, canta música sagrada, purifica las habitaciones con incienso, medita e invita a los ángeles y seres superiores a tu casa, tu hogar irradiará luz dorada y se convertirá en un lugar de amor. El color del 4º chakra es blanco puro, el centro de la consciencia crística y del amor incondicional.
Para purificar el planeta: visualiza luz y amor que fluye por toda la red de líneas telúricas bajo la superficie de la Tierra. Visualiza luz y amor de elevada frecuencia. Cierra los ojos y pide que una columna de luz blanca descienda desde Dios. Un aura pura, confiere protección y atrae a los ángeles hacia ti.
 30.- La ley de la Perspectiva: El tiempo no es lineal, tu estado mental cambia tu percepción del tiempo. Si te sientes desgraciado o aburrido, el tiempo se hace más lento. Si tienes miedo se detiene, si te sientes feliz, el tiempo vuela. Cuanto más baja es nuestra frecuencia, más lenta será nuestra percepción del tiempo. El tiempo en el planeta se ha acelerado un tercio como resultado de la elevación de consciencia que ha tenido lugar. El tiempo se puede transcender, las personas pueden sintonizar con vidas pasadas o con el tiempo futuro. El tamaño también depende de la percepción personal. Un problema que parece enorme e insuperable por la noche, a veces se ve más sencillo por la mañana. La diferencia del estado de la materia como líquida, sólida o gaseosa, lo rige los átomos y moléculas que se mueven a diferentes niveles de densidad. La belleza se encuentra en el ojo del observador. Las personas con visión psíquica que ven hadas, elfos y criaturas espirituales, perciben una versión más amplia del Universo que otros cuyo tercer ojo está cerrado. Afrontarás tus desafíos vitales de forma diferente según tu nivel de consciencia. Todo depende de tu perspectiva. No hay nada que juzgar. Solo existe conciencia de que todo el mundo vive en una realidad diferente. La persona horrible se puede percibir como una amenaza o como alguien que te está enseñando una lección. Obsérvalo todo desde una perspectiva de amor y caminarás por el sendero de la ascensión. Todo es perfecto tal como está según las leyes de Dios. Es nuestra percepción la que está distorsionada. La Tierra es conocida como el plano de lo ilusorio, porque nada es lo que parece ser.
 31.- La ley de la Gratitud: gratitud significa dar las gracias desde el corazón, y entonces la energía fluye desde el corazón y activa ciertas respuestas en otras personas y en el Universo. Cuando se siente la energía de gratitud se siente tan contenta que todavía quiere dar más. La energía divina responde amorosamente otorgándote nuevas bendiciones. La gratitud de corazón es una llave para la abundancia. Abre la puerta de los grandes recursos del Universo. Cuando juzgas y criticas, vives en un infierno, es lo opuesto a la gratitud y el reconocimiento. El cuerpo se tensa. Hay una salida del infierno hacia el cielo, reconocer con compasión que la persona ésta herida. Las personas felices, no perjudican a nadie. Encuentra una cualidad en las personas y tú volverás a sentirte bien, eso es el cielo. El reconocimiento y la gratitud también sanan. El agradecimiento es la brisa que puede avivar la chispa más diminuta y convertirla en una gran hoguera. Cuando agradeces incluso algo diminuto de una persona, eso se hace más grande. Cuando aprecias algo y te sientes agradecido, de acuerdo con la Ley de la Atención, se incrementa y multiplica. El juzgar y criticar impiden el crecimiento de las flores y puede llegar a matarlas. La gratitud es la luz del sol que permite que los pétalos se abran y florezcan. Nos envían desafíos porque éstos nos ayudan a crecer, cambiamos nuestra actitud hacia ellos. Toda situación difícil oculta el regalo de una lección. Nuestra tarea consiste en aprender la lección y apreciar lo que se nos ha enseñado. Si quieres que tu vida sea más feliz, sana y próspera, mantén un diario de gratitud. Escribe todos los días alguna cosa por la que te sientas agradecido. Te convertirás en alguien más positivo y apreciarás mejor el valor de las cosas. Activa la Ley de la Gratitud: el que seas positivo y aprecies las cosas, reconoce las bendiciones que se te han otorgado, se alegre, recuerda las cosas buenas de una persona, concéntrate en lo bueno de toda situación y persona, no escatimes en alabanzas, utiliza la palabra gracias con autenticidad, se cariñoso, atento y amable, reconoce tu magnificencia, celebra la vida y sé feliz. La gratitud atrae incontables bendiciones hacia ti. Reconoce tus bendiciones y observa como se multiplican.
 32.- La ley de las Bendiciones: Cuando bendices a alguien estás invocando la energía divina para que llegue hasta él y un rayo de luz divina pasa a la persona que estás bendiciendo. En las culturas orientales la bendición se llama darshan. La mera presencia de un avatar o maestro o iluminado es una bendición: Sai Baba en el ashram en Puttaparthi cuando ofrece el darshan, una llama cósmica dorada sale del centro de su corazón y entra en el tuyo. Amnam la madre del abrazo, cuyo mensaje es amor y tolerancia, irradia luz y compasión, cuando da el darshan después de abrazarte te mira a los ojos y transfiere energía divina a tu corazón. No puedes recibir la bendición de un avatar sin sentirte transformado hasta lo más profundo de tu ser. Cuando bendices los alimentos y das las gracias por ellos, realizas un gesto que está cargado de energía divina. La fotografía kirlian, puede captar la energía de los alimentos. Cuando la bendecimos la comida recobra su fuerza vital, toma los alimentos en los que se han recitado mantras. Bendice tu trabajo y estará lleno de alegrías, bendice a las personas que te rodean y se sentirán felices y realizadas, bendice tus plantas y crecerán con fuerza, bendice tu hogar y se convertirá en un lugar de paz, bendice tu cuerpo y será un templo para tu espíritu. Ejemplos de bendiciones: “me siento bendecido por estar rodeado de personas que me quieren o por habitar un cuerpo tan hermoso, o por tener un hogar donde se  respira tanta paz”. Bendice a todo el mundo y llénalos de energía divina, y tú te abrirás a las bendiciones del Universo. En nombre de Jesucristo, pido que estos alimentos sean bendecidos. Bendigo mis manos, mi trabajo, mis relaciones, mi pareja, mis hijos, que mi parte divina te bendiga.
33.- La ley del Decreto: Los ángeles son los intermediarios de la energía de nuestra plegaria ante la Deidad. Los que solo tienen una comprensión desde el mundo físico, solo creen lo que pueden ver, oír o sentir, y tienen un concepto limitado de la inmensidad del Universo, viven en 3ª dimensión y si se hacen afirmaciones y las repetimos, nos ayudan. Cuando reconoces que eres un ser espiritual, los impulsos materiales se vuelven menos importantes, somos más confiados y trabajamos en cooperación con los demás. Seguimos nuestra sabiduría interior y nos facilita la entrada en 4ª dimensión. Cuando llegas a 5ª, te conviertes en maestro y asumes la responsabilidad de crear nuestra propia realidad y somos los dueños de nuestro destino, participamos de la creación con la Divinidad. Eres un maestro cuando no culpas a nadie ni a nada de tus circunstancias, y te comunicas con la jerarquía espiritual de luz. Un decreto ordena al Universo que obedezca tus órdenes. Cuando dictas un decreto, el Universo se pone en marcha para cumplir tu orden. Hay que hacerlo con humildad, sabiendo que estás al servicio del planeta, ordena con autoridad y claridad y en voz alta. Antes de comprometerte con un decreto, escucha a tu guía interior, y decide con cuidado cuál va a ser tu decreto, escríbelo y mira que sea positivo: “en nombre de Dios y de todo lo que es luz, por la gracia, yo decreto que…… que así sea”, repítelo 3 veces. Observa los resultados. Lo exterior es un reflejo del interior. Si pides paciencia, te vendrán lecciones que requieran paciencia y lo que decretes, vendrán lecciones para ponerte a prueba, no obstante, los decretos te ofrecen una ruta rápida para que adquieras la cualidad que estás intentando desarrollar en tu vida. Podemos decretar para que haya más luz en la Tierra y eso ayudaría a crear un mundo más feliz. Cuando dictas un decreto el poder del Universo lo apoya totalmente. Las afirmaciones y las plegarias se repiten y el decreto se realiza una sola vez.
34.- La ley de la Fe: La fe es una cualidad de frecuencia tan elevada que transciende las leyes inferiores y hace que lo imposible se haga posible, y permite que se obren milagros. La sanación por la fe atrae a Dios. Si tienes una fe total en un resultado, éste se producirá, y si te surgen dudas, se abre una posibilidad al fracaso. La fe elimina los temores. Fe significa escuchar constantemente a tu guía interior y tu intuición. La fe ciega es diferente, pues implica poner tu confianza en algo sin tener una base, y la confianza se deposita en el lugar equivocado por falta de discernimiento, es una mera esperanza. La confianza es tener fe en uno mismo. Si tienes unos buenos cimientos de autoestima y amor propio, serás una persona relajada y resultará agradable estar contigo. La fidelidad es fe en una relación. La fe es la base del éxito, de la manifestación, de la plegaria y de los decretos. La fe mueve montañas, es la fuerza más grande que existe. Si tu intuición te dice que algo es correcto y sostienes esa visión con fe, seguro que saldrá bien. Lo Divino tiene fe en ti.
 35.- La ley de la Gracia: La gracia es una concesión divina de misericordia. Disuelve el karma y obra milagros. Puede cambiar la materia. Dios nos ha otorgado libre albedrío para crear nuestra propia vida en un lugar donde cada pensamiento, palabra o acción se manifiesta. Puedes invocar la gracia para transmutar nuestras deudas, cambiar los sentimientos emocionales, sanar relaciones y el cuerpo físico. Hemos creado todas las situaciones de nuestra vida con nuestra consciencia y tenemos que aprender la lección antes de solicitar la gracia. Somos privilegiados ahora pues existen muchos avatares encarnados en cuerpo físico. Ellos son pura energía divina concentrada y pueden sanar mediante la gracia, pero no pueden ofrecer sanación hasta que la persona no ha aprendido la lección. La compasión, la misericordia, la empatía, el perdón y el amor incondicional son cualidades divinas que confieren gracia.Cuando abrimos nuestro corazón a alguien, recibimos una corriente de amor divino. Cuanta más gracia ofrecemos, más recibimos a cambio. El perdón disuelve y transmuta los bloqueos negativos, tiene lugar la sanación emocional de la actitud y del cuerpo físico, tanto para el que la otorga como para el que lo recibe. La gracia permite que tenga lugar la sanación porque las vibraciones de amor, de alta frecuencia, transmutan las vibraciones inferiores del dolor y el miedo. Creamos karma con nuestras actitudes, todo sentimiento negativo o conflicto es una consecuencia kármica de actitudes egoístas. Cuando estás preparado para sentir comprensión, compasión y perdonar, los ángeles te llevan ante alguien que puede ayudarte a liberar karma, puede ser un sanador, un libro… que transforma tu actitud. Los sanadores son canales a  través de los cuales pueden circular vibraciones de alta frecuencia. Son instrumentos de la gracia. Los ángeles nos ayudan a perdonar y a tomar buenas decisiones para vivamos en la luz. Pide a la Divinidad que se te otorgue la gracia y te será dada. Tú puedes ayudar a traer la gracia a la Tierra. Cuanto más abras el corazón para dar la bienvenida a extraños, soltar la rabia o cuidar a los enfermos, más gracia se derramará sobre el planeta. Cada vez que rezas por otro o ayudas a otro con amor, el planeta se llena más de luz. Concede y recibe gracia que es la misericordia divina que libera al ser humano.
 36.- La ley del Uno: en la Tierra experimentamos luz y oscuridad, es la dualidad que viene del libre albedrío, más allá de la 5ª dimensión sólo hay luz. Estemos donde estemos, todo es perfecto. Todo es Dios y todos somos una parte de Dios. La dualidad es una experiencia para aprender a expandir nuestra luz. Somos todos uno. En la 5ª dimensión, sólo existe una ley espiritual. Somos todos uno. Todos somos parte de Dios. No existe diferenciación. Todo es uno. La oscuridad realza la luz. En la 5ª dimensión, haz lo que te gustaría que te hicieran a ti. Sea lo que sea que estás haciendo a alguien, a la larga te lo estás haciendo a  ti mismo. Todo el mundo se encuentra en su camino de regreso a la Fuente, y no podemos emprender el camino que otro ha emprendido. Nuestra tarea es hacer las cosas lo mejor que podamos. Si eres autocrítico, tu luz brillará menos, si aceptas a todas las criaturas, y rindes honor a su parte divina, ellos florecerán y tú también. Intento hacer aquello que predico y como es normal cometo errores. Siempre te criticas y te sientes mal cuando enseñas algo que no has incorporado a tu vida, es la parte de ti que ha aprendido la lección la que está transmitiendo la enseñanza. Relájate y sé amable contigo mismo. La ley de la Unidad, consiste en aceptar a todos y a todo tal como son, sin juzgar. Esto te incluye también a ti. Si estamos alejados de los demás, estamos alejados de Dios. Los secretos nos mantienen encerrados tras los muros. Un secreto compartido es un muro que se ha disuelto. Tú eres la luz del mundo. Busca tu propia luz en tu interior y busca la luz en los demás.Cuando somos uno, no necesitamos muros de separación. La nueva espiritualidad trata sobre la creación de puentes entre religiones, pueblos y conflictos. Si haces daño a una parte de la creación de Dios, te estás perjudicando a ti mismo. Si profanas la tierra, dañas al conjunto de la creación. Si en tu cocina hay hormigas, habla al alma colectiva de las hormigas y le dices que se marchen. Si están fuera, no tienes derecho a matarlas. Respeta a árboles y plantas y con el pensamiento diles que vas a podarlos si hacer daño. Haz caso a tu intuición en vez de buscar respuestas ahí fuera. La oscuridad sirve a la luz, es tu servidora y tu maestra, trasciendes la dualidad y entras en la unidad. Tú estás aquí para experimentar y crecer, tu espíritu es divino. Unidad es aceptar tu propia divinidad. Sólo existe el Uno. Ése es Dios y también eres tú.