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martes, mayo 06, 2014

Las 36 leyes espirituales de la vida 2a parte

Las Leyes de la Creación

9.- La ley de la Atención: aquello en lo que pones tu atención, se manifiesta en proporción exacta a la atención que le pones. La atención es el foco de tus pensamientos, palabras y acciones. Ver para creer. Aunque lo cierto es que creer es ver. Los quarks son partículas subatómicas formadas por pensamiento concentrado. Cuando el individuo deja de concentrarse, las partículas desaparecen. Tú creas tu propia realidad. Lo único que evita que tus sueños se manifiesten son tus dudas y tus temores. Si pones el 20% de atención en lo que quieres, conseguirás el 20 % de tu sueño. Vigila dónde pones tus pensamientos. Cuando estás conduciendo pon atención. Si pones atención a una preocupación o a un miedo, le das energía y posibilitas su manifestación. Cuando das vueltas a hipótesis negativas en la cabeza o hablas de tus temores, son formas de atraerlo a tu vida. Si tienes miedo que una relación fracase, programas a tu mente inconsciente para que la pareja se rompa. Si tienes un dolor e imaginas cosas perores, al final empeorará. Lo positivo tiene una carga más potente que lo negativo.Concéntrate, piensa y habla sobre situaciones positivas y conseguirás que tus sueños se realicen. Mantén el resultado perfectamente acabado en tu mente, si mantienes esa visión y realizas el trabajo necesario, el éxito está garantizado. Primero decide tu visión, después haz el trabajo necesario dedicándole atención y florecerá en tu vida. Presta atención a tu idea, pero no la analices hasta matarla. Concéntrate en lo que quieres y lo conseguirás.

10.- La ley del Fluir: Vivimos en un Universo compuesto de energía, que fluye como un río y nada es estático. Todo se mueve. Nada y nadie está separado ni aislado de los demás. El agua representa las emociones, si las emociones se estancan, se bloquean,  y las relaciones no avanzan y se vuelven tensas. Si un río es tranquilo y sereno, las personas querrán sentarse a su lado, quieren disfrutar de la calma, de la serenidad y de la tranquilidad. Si tus emociones están en calma, son tranquilas y serenas, muchos querrán acercarse a ti. Examina el flujo de tus emociones y observa el efecto que tiene en tus relaciones. Un torrente de sexualidad, es excitante, pero tiene la amenaza de que te engulla. Si la sexualidad está bloqueada por tabúes de la infancia, la relación es incómoda. Si tu sexualidad fluye correctamente, tu vida sexual será buena. Si acaparas, ya se trate de dinero, ropa, ideas o viejos resentimientos, no dejarás espacio para lo nuevo. Para permitir que lo nuevo entre en tu vida, tienes que soltar lo viejo. Si te aferras a viejas emociones, estarás lleno de recuerdos antiguos que evitarán que aparezcan cosas frescas y mejores. Tú tienes la decisión de si sustituyes la basura con más basura o modificas tu consciencia para atraer algo mejor. Si mantienes los mismos pensamientos, entonces se darán las mismas condiciones. Si empiezas a hacer cambios, algo diferente va a llegar. La naturaleza no permite el vacío, así que siempre hay algo que viene a llenar un lugar desocupado. Tu tarea es asegurarte de que sea algo mejor. Tan pronto te liberes de creencias y recuerdos que ya no necesitas en tu vida, estarás abriendo las puertas para que lo nuevo fluya hacia ti. Cambia los hábitos para traer algo diferente a tu vida.  En el feng shui, cada rincón de tu casa está relacionado con un aspecto diferente de tu vida. Si tienes un antiguo recuerdo que te afecta, escríbelo y quema el papel para liberarlo. Haz la afirmación “ahora estoy preparado para que algo nuevo aparezca en mi vida”. “Fluye con la corriente y encontrarás la fuente”
11.- La ley de la abundancia: Abundancia significa fluir con amor, alegría, felicidad, prosperidad, éxito, vitalidad, risa, generosidad y todo lo bueno de la vida. Nuestra vida se vuelve abundante cuando fluimos con las cualidades más elevadas de la vida. El fluir con la abundancia es un deseo divino para todos nosotros, la corriente de abundancia se dirige hacia nosotros, pero los pensamientos, creencias, recuerdos y los niveles de merecimiento crean barreras para su recepción. Depende de ti, arrancar las creencias que ahogan la abundancia. Amar es disfrutar de todas tus relaciones. Dejamos de amar cuando la mente asume el control y vemos las imperfecciones del otro, entonces conectamos de ego a ego. Tu ego expresa el miedo de tu personalidad inferior y ello bloquea la corriente de amor. Estar enamorado es ver la Divinidad en el otro y conectar de alma a alma.  La Fuente es amor, así que no hay escasez, el amor fluye desde el corazón de Dios hacia nosotros, abre tu corazón para recibir amor en abundancia. El éxito es un estado mental, no un logro determinado. El éxito abundante trata de fluir con la vida, aprovechando las corrientes y disfrutando de la travesía. El verdadero éxito es la sensación de satisfacción y realización.  Forma parte del fluir, el dar y recibir. Si tomas alimentos saludables, tu nivel de glucosa es equilibrado y no sientes la necesidad de tomar dulces. Cuando das y recibes, te sientes equilibrado y con abundancia de amor. Como es arriba, así es abajo, nos darán lo que necesitamos cuando estemos preparados. Si quieres más amistad, se amistoso, si quieres más felicidad, recuerda que los pensamientos, creencias y recuerdos que te entristecen ya pasaron. Practica la sonrisa. Cuando te abras a recibir las personas que te rodean cuidarán de ti. Las cosas materiales fluyen hacia ti cuando eres consciente de la abundancia. La abundancia es tu derecho de nacimiento. Ábrete para recibirla.

12.- La ley de la claridad: En el momento en el que sabes lo que quieres, todo el mundo capta el mensaje y responde de forma adecuada. La falta de claridad traba la energía psíquica y te mantiene en un estado de confusión. La claridad te libera para poder seguir adelante y te abre nuevas puertas. Las decisiones firmes te sacan del estancamiento y te dirigen hacia la libertad. Si te preocupas y los pensamientos dan vueltas en círculo, estamos en oscuridad. Cuando tomas una decisión clara, se enciende la luz en tu cabeza y las fuerzas superiores del Universo ven esa luz y se colocan junto a ti para que tu visión se pueda materializar. Hay 2 formas de activar esta Ley: o esperas pacientemente que el sol despeje la niebla y puedas ver dónde estás o toma la decisión de caminar en cualquier decisión. La claridad es el primer paso hacia la libertad, y te ayudará a conseguir lo que tu corazón desea. Decisión, viene del latín decedere, que significa cortar. Una decisión corta la conexión con otras posibilidades. Céntrate en la ruta que has elegido. La verdad, honestidad, autenticidad e integridad proceden de la claridad. Se claro al Universo con tus deseos y necesidades. Si no sabes lo que quieres, estás enviando un mensaje confuso. Los pensamientos y decisiones claras, atraen del Universo lo que precisas en tu vida. Solicita lo que necesitas y ten confianza en que se te dará.
13.- La ley de la intención: Las intenciones tienen más fuerza que los yo quiero, los deseos o las esperanzas. La intención libera una fuerza que hace que las cosas ocurran. Si expresas la intención de hacer una sanación a distancia a una hora, la fuerza será emitida tanto si lo realizas como si no. La intención se tiene en cuenta cuando se evalúa el karma, cuando se hace balance de nuestros actos y pensamientos. Si por ejemplo atropellas a un niño con el coche, tendrá responsabilidad kármica si conducía con imprudencia. Si tienes malas intenciones es cuando tendrá consecuencias negativas sin importar si llega a perpetuar el daño o no. Cuando tus intenciones son nobles y desinteresadas, aun cuando tu plan no llega a tener éxito, serás recompensado. Siempre existe una razón de peso para las demoras. Asegúrate de que tus intenciones no provienen del ego. Una intención es como una flecha en el aire, nada la puede desviar, así que apunta con cuidado. La energía universal respalda la intención, es la base de la manifestación. La relación de objetivos equivale a las intenciones de una organización, y leerlas al inicio de una reunión mantiene los objetivos a la vista. Las compañías que lo hacen, consiguen antes sus objetivos.
14.- La ley de la prosperidad: Tu eres un hijo amado del Universo y todos los padres quieren que sus hijos tengan todo lo que necesitan, así que eres próspero. Ciertas cosas te mantienen en la escasez y otras te permiten prosperar. Una estructura mental inadecuada, es como la tierra pobre, si crees que no te mereces la prosperidad eres como un suelo pedregoso, y cuando crees en ti, eres como una tierra rica y fértil. El temor y la apatía te resecan, mientras que el entusiasmo, la alegría y las expectativas positivas te permiten expandirte. Exprésate de forma creativa, desarróllate, cultiva tus dones y talentos y tu prosperidad florecerá. Lo más espiritual es tener dinero y utilizarlo sabiamente con amor.  Tras la conciencia de pobreza existe un inmenso temor. No es espiritual preocuparse constantemente por el dinero. La ambición es una indigestión financiera. Si haces acopio del dinero, sin dejar que circule, le estás diciendo al Universo que no quieres más y llegará el día en que deje de mandarte más. El ideal espiritual es tener suficiente y saber que eso es mucho. Aquel que sabe que tiene suficiente es rico. Si eres mezquino de espíritu, rígido de mente y tacaño, nunca serás feliz, pues la conciencia de pobreza es una actitud. Las personas de corazón generoso, de mente abierta y magnánima, siempre están felices. Prosperidad significa tener la sensación de bienestar económico. La lección que conlleva la prosperidad es utilizar la riqueza con sabiduría. La riqueza confiere responsabilidad y poder. Piensa, habla y actúa como si fueras próspero y el Universo recibirá el mensaje y te enviará abundancia.

15.- La ley de la manifestación: La mayor parte del trabajo, se realiza en un nivel inconsciente. Los aspirantes espirituales que sintonizan con la información y guía angélica y de seres de luz más elevados, y que dominan sus mentes y emociones, pueden manifestar la intencionalidad. Eso que deseas atraer a tu vida, ya está nadando por el éter no manifestado, como un pez que espera ser pescado. Lo que tienes que hacer es sintonizar con la frecuencia vibracional de la visión que buscas, y esto sirve para acceder a la información que necesitas atraer hacia tu vida. Debes tener alta frecuencia para que vengan hacia ti. Tus constantes pensamientos producen interferencias. Si estás nadando en aguas turbias, es difícil que el pez se acerque, dirígete a aguas claras aquietando la mente. Tienes que saber que tipo de pez es el que quieres, de otro modo puedes acabar atrapando un tiburón. Quédate quieto y con la mente serena, y eleva tu frecuencia al mismo nivel que lo que deseas y se acercará a ti. Si quieres tener un amigo noble, jovial, divertido, debes desarrollar las mismas cualidades. Medita y escucha a tu guía interior. Visualiza lo que quieres, y esas imágenes penetran al hemisferio derecho del cerebro, la zona creativa. Ten fe total de que estás en el camino, no dudes, no te desvíes, mantén la visión. Los seres de quinta dimensión, manifiestan con solo pensarlo, y los de tercera y cuarta, tenemos que emprender acciones para poder hacerlo. La clave es tener fe para conseguirlo. Si quieres una pareja, escribe las cualidades que quieres que posea, y asegúrate que tienes las cualidades que encajan con lo que has pedido. Siente la sensación de tener lo que estás manifestando. Dibuja en un papel lo que quieres con la energía adecuada. Y a continuación despégate de tu deseo. El OM es el sonido de la creación, es un sonido que purifica, aquieta y manifiesta, imagina tu visión mientras cantas el OM. Echa la caña de pescar en los océanos celestiales. Sintoniza tu frecuencia con la de tu visión y ésta se manifestará en tu realidad. Los pasos a seguir son: quédate quieto y escucha, ten claro lo que quieres, relájate y visualízate recibiéndolo, sintoniza tu vibración con lo que quieres manifestar, ten fe total en que está de camino, sostén tu visión y canta el OM, y emprende la acción que sea necesaria.
16.- La ley del éxito: en términos materiales, éxito, significa conseguir el resultado deseado y para conseguir el éxito material, se hace con la Ley de la Atención, teniendo claro lo que quieres, teniendo confianza y la determinación necesaria y avanzando hacia la visión, sin permitirte ningún pensamiento ni imagen negativa. El éxito llega cuando crees en ti mismo. Observa tus creencias y poda las que no te sean útiles. En términos espirituales, el éxito significa creer en ti mismo, haciéndolo lo mejor que puedas y alcanzando el resultado más elevado para todos. El éxito llega cuando conseguimos la energía más adecuada. El éxito se da cuando nuestra vibración personal o colectiva se hace eco de la vibración del resultado deseado.  Si dices lo que crees y haces lo que predicas, crearás el éxito siempre y cuando sea positivo. Guarda los pensamientos en el hemisferio cerebral izquierdo, y las imágenes (son más poderosas) en el derecho. Si piensas en el éxito pero imaginas el fracaso, fracasarás. Si tus pensamientos se oponen a tus imágenes, hay dos partes de ti en lucha, y eso lleva a la depresión, el agotamiento y la confusión. Cuando los hemisferios cerebrales están sintonizados y expresan pensamientos e imágenes de éxito, el éxito armonioso es inevitable. Si el éxito te llega sin saber de donde, entonces se trata de karma, la recompensa por algo que hiciste bien en otra vida y que cosechas ahora. El karma te ha dado una estructura mental adecuada, resultado de la energía que has invertido en el viaje de tu alma a lo largo de muchas vidas. El éxito en las cosas malas, crea deudas que habrá que saldar y entonces sentirás que te persigue la mala suerte. El éxito en las cosas buenas acelera tu viaje de tu alma hacia la ascensión y te sonríe la fortuna.  La buena suerte y las oportunidades favorables son el resultado de un buen karma. Para tener éxito, tienes que seguir la Ley del Fluir. Una rueda no puede girar si está oxidada. Suelta lo viejo y pon una atención positiva sobre el lugar en el que quieres estar. Para tener éxito, limpia las acumulaciones físicas, mentales y emocionales. No puedes tener éxito si no sabes hacia dónde vas. Cuando decides zarpar, pon el motor en marcha. Muchas personas no alcanzan el éxito, pues pasan mucho tiempo planificando el viaje pero no se ponen en camino. Rompe con lo viejo y asume el riesgo de moverte hacia un futuro diferente. En términos espirituales, el éxito se mide por la sensación de satisfacción y de realización que te aporta. El éxito se da cuando tu vibración se hace eco de la vibración del resultado deseado. Tienes éxito cuando has conseguido tu objetivo mediante la cooperación y sin quitarle el poder a nadie. Si ganas millones, pero te agotas por el camino o has hecho daño, no se considera éxito.