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lunes, enero 13, 2014

Gemas afinidad con los Chakras




Sabemos que los chakras son puntos energéticos que gobiernan nuestro cuerpo físico regulando nuestras energías. Los chakras suelen estar cerrados en personas poco desarrolladas espiritualmente por lo que el trabajo se basarán esencialmente en abrirlos con el fin de que funcionen adecuadamente y realicen las funciones que a cada uno le corresponde. 
Todas las situaciones que las circunstancias crean o fabrican nuestros pensamientos negativos de miedo, celos, envidia, sed de venganza, rabia, etc., desestabilizan el funcionamiento de los chakras o centros nerviosos haciendo que estos se cierren y funcionen mal produciendo enfermedades tanto físicas como psíquicas.

Con el fin de equilibrar este mal funcionamiento se utilizan las piedras, puesto que su energía vibratoria ayuda a que todo se normalice.
Para trabajar con las piedras en cada uno de nuestros chakras, deberemos ponerlas encima de nuestro cuerpo a la altura de cada centro nervioso, utilizando la piedra que corresponda a cada uno de ellos con el fin de que esta nos pasen la vibración adecuada. 



Primer chakra

BASE DE LA COLUMNA

El primer chakra se encarga de equilibrar y proteger el órgano de excreción; órganos sexuales; plexo pélvico; matriz; próstata; nuestras glándulas suprarrenales, el intestino grueso, columna vertebral, uñas, cabellos, conducto del esperma, los pies, las piernas, los huesos, el inconsciente y el cuerpo físico. En él se desenvuelven las necesidades de la supervivencia, la aceptación de la vida en este planeta Tierra, la existencia física, la predisposición de actuar armónicamente con la energía y la vida tanto global como individual. 

La piedra debe colocarse sobre la ingle izquierda.


Las piedras con las que se puede trabajar este chakra son:

-Calcita -Rubí -Cornalina-Cuarzo amatista -Diamante -Granate -Jaspe rojo -ónix -Perla -Siderita -Sodalita -Turmalina negra -Obsidiana -Ónice -Cuarzo ahumado -Cuarzo humo rutilado -Agata



Segundo chakra

BAJO ABDOMEN

El segundo chakra se encarga de equilibrar el hígado, canales urinarios, útero, muslos y brazos. 

Se ocupa también del buen funcionamiento de la matriz , los genitales, esperma, vejiga, sistema circulatorio, riñones, próstata y ovarios. Regula la digestión (jugos gástricos) y el sistema urinario.


Cuando este chakra está abierto, protege al cuerpo contra la rigidez de la espalda a nivel abdominal, y de las dolencias en la vejiga, los riñones, la matriz y previene la frigidez. Nos da seguridad, delicadeza, satisfacción creatividad y tranquilidad cuando hacemos uso de la energía sexual. Potencia nuestra auto-estima y nos libera del entumecimiento o frialdad de los sentimientos sexuales.


La piedra debe colocarse dos dedos por debajo del ombligo.


Las piedras con las que se puede trabajar este chakra son: 

-Ágata musgosa -Ágata fuego -Aguamarina -Alejandrita-Amazonita -Aventurina -Calcita -Celestina -Cuarzo blanco -Cuarzo amatista
-Jade -Malaquita -Rodonita -Turmalina




Tercer chakra

El tercer chakra se encarga de equilibrar los intestinos, estómago, bazo, hígado, rodillas y codos. 

Este chakra se encarga también de enviar energía a nuestro sistema nervioso vegetativo, bazo, vesícula biliar, glándulas suprarrenales y músculos. Se ocupa también de prevenirnos de la diabetes. 


Este chakra se encarga además de nuestra relación activa con todo lo que nos rodea en el mundo físico; desde él se gobierna nuestra energía emocional, nuestra ira, nuestra alegría, nuestra simpatía o antipatía, nuestras relaciones interpersonales y nuestra capacidad de establecer vínculos emocionales. En él se asienta nuestra personalidad, nuestra fuerza personal, nuestras aspiraciones, nuestro rendimiento y nuestra voluntad y poder.


La piedra debe colocarse sobre el ombligo.

Las piedras con las que se puede trabajar este chakra son: 

-Topacio -Citrino -Diamante -Cornalina-Ojo de tigre -Turmalina -Zafiro - Esmeralda -Jade -Perla, turquesa 







Cuarto chakra

El cuarto chakra se encarga de equilibrar los pulmones, pecho y corazón. 

También se ocupa del buen funcionamiento de las manos, brazos, corazón y sistema circulatorio. Su buen funcionamiento previene contra el asma, todas las enfermedades cardíacas y pulmonares, la depresión (producida por esperar algo a cambio de lo que entregamos a los demás), y también la hipertensión. Su glándula correspondiente es el timo, sobre la que ejerce gran influencia; también la ejercita sobre el nervio vago.


Es el chakra que hace despertar los sentimientos de entrega y compasión, dado que su función principal es la del amor. Es también el chakra del equilibrio.


La piedra debe colocarse en el centro del pecho a la altura del corazón.

Las piedras con las que se puede trabajar este chakra son: 

-Azabache -Baritina -Calcopirita -Celestina -Cuarzo rosa -Ojo de tigre -Sodalita -Turmalina -Turquesa -Zafiro -Esmeralda -Fluorita -Malaquita




Quinto chakra

El quinto chakra se encarga de equilibrar el cuello, los brazos, la lengua, la cara, las cuerdas bucales, tobillos, muñecas, oídos y ojos. 

Se ocupa también del desorden del lenguaje, del dolor de garganta, enfermedades de las glándulas tiroides, enfriamientos, tortícolis, problemas auditivos, de armonizar el pensamiento y los sentimientos.


En este centro se fragua nuestra capacidad de inspiración, comunicación y expresión y de esta manera a través de la voz y los gestos podemos expresar nuestros conocimientos, sentimientos y pensamientos; todo nuestro amor, alegría, debilidades, tristeza, dolor, llanto, ira, angustia, etc., es decir todo lo que reside en nuestro interior.


La piedra debe colocarse a la altura de la garganta.

Las piedras con las que se puede trabajar este chakra son: 

-Amazonita -ámbar -Celestina -Cuarzo blanco -Cuarzo citrino -Jaspe rojo -Rubí-Turquesa -Aguamarina- Calcita azul- Ambar- Resina




Sexto chakra

El sexto chakra se encarga de equilibrar todas las partes del cerebro y los órganos de la visión. 

Este chakra se ocupa también de fortalecer los ojos, nariz, cerebro, sistema nervioso central, los ojos, la vista, y estimula el pensamiento intuitivo.



Previene contra la senilidad, la jaqueca, las pesadillas y todas las afecciones de la vista.


Al Ajna chakra le corresponde la glándula pituitaria (hipófisis), encargada del funcionamiento de todas las glándulas del cuerpo.


En este chakra se establecen la intelectualidad, la voluntad, la fuerza psíquica superior y el recuerdo y se regula el SNC (sistema nervioso central).


A través del tercer ojo, situado en este chakra, nos unimos con las manifestaciones a través del poder del pensamiento, esto nos otorga el poder de crear nuevas realidades en el plano psíquico, disolviendo las viejas realidades. Nos ayuda a concentrarnos para recibir las verdades espirituales. Nos da facultades para la visualización. Nuestra compresión sería ilimitada. Aumentaría nuestra intuición. Todo esto lo podremos conseguir trabajando para abrir el tercer ojo, desarrollando conjuntamente nuestra conciencia.


Este chakra está relacionado muy directamente con el Anahata chakra (cuarto chakra) y con ellos, estando desbloqueados por completo, podremos incluso conseguir curaciones propias y ajenas a través de las energías que emitimos y también desarrollar el poder de la clarividencia.


La piedra debe colocarse en el entrecejo, es decir, en el centro de la frente casi a la altura de las cejas. 

Las piedras con las que puede trabajar este chakra son:

Lapislázuli-Soladita-Zafiro-Cuarzo azul 


 

Septimo chakra

Este último chakra es el que se encarga de equilibrar el entendimiento. 

La piedra debe sujetarse sobre la coronilla de la cabeza con la mano derecha.

Las piedras con las que se puede trabajar este chakra son: 

-Amazonita -ámbar -Cuarzo blanco -Cuarzo amatista -Cuarzo rosa -Esmeralda -Jaspe sanguíeo -Lapislázuli -Magnetita -Fluorita -Sugilita.

Es aconsejable que estos ejercicios se hagan acostado en el suelo sobre una manta, alfombra, esterilla o toalla, los brazos extendidos a lo largo del cuerpo con las palmas de las manos mirando hacia arriba y si es posible poner un fondo de música relajante, quemando una varilla de incienso al mismo tiempo.