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miércoles, abril 03, 2013

Cómo meditar en el trabajo


Técnicas de meditación: 3 maneras de meditar en el trabajo

A no ser que en tu lugar de trabajo tengas un espacio silencioso, tranquilo y habilitado para ello no podrás meditar como lo harías en casa.
Pero eso no tiene porque ser malo… Al contrario: ¡tiene sus beneficios!
¿Por qué? Porque puedes usar otras técnicas igual de efectivas que mejorarán tu calidad de vida mientras estás trabajando y cumples con tus funciones.

Aquí te compartimos tres de ellas que ayudarán a reducir el estrés, te aportarán relajación y mejorarán tu concentración:
1- Concéntrate en la respiración. Es una de las formas más simples y antiguas de meditar, pero también es una de las más rápidas y eficaces.
Cuando estés sentado o caminando alrededor de la oficina o tu lugar de trabajo, trata de concentrarte en tu respiración.
Cuenta diez respiraciones completas; contando cada inhalación y exhalación como un único número, y así sucesivamente hasta llegar a diez.
Si pierdes la cuenta, empieza de nuevo hasta que consigas las diez rondas de respiraciones seguidas.
Y lo más importante: hazlo varias veces al día. Te sorprenderás como algo tan sencillo puede cambiar tu día a día para mejor y cambiar el rumbo en tu trabajo hacia una mayor efectividad.
2- Momento de atención total. Centra toda tu atención en cada cosa que hagas.
Cuando tengas unos minutos de descanso para tomarte un té, café, jugo o vaso de agua hazlo lentamente, poco a poco, sin prisas, centrándote en ese momento y en nada más, saboreando cada sorbo como si solamente existiera esa taza…
Y haz lo mismo cuando escribas, cuando camines, cuando coloques las cosas en su sitio… La cuestión es que centres toda tu atención en lo que estás haciendo a cada momento.
Parece muy obvio, pero… ¿Cuántas veces puedes decir que has centrado TODA tu atención en cada cosa que haces? Pruébalo y después cuéntanos.
3- Visualización relajante. Cierra los ojos, relájate y toma algunas respiraciones profundas.
Después, piensa en algún paisaje relajante y visualízalo. Puede ser una cascada, un paraje natural que recuerdes desde la infancia o el lugar de tus sueños.
La cuestión es que durante unos minutos te enfoques en ese paisaje y consigas alejar el estrés y los pensamientos abundantes por unos minutos para así retomar tus tareas en el trabajo con energías renovadas.