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sábado, noviembre 18, 2017

6 consejos para encontrar la felicidad

El camino hacia la felicidad y los sentimientos que nos permiten estar tranquilos, no es fácil de recorrer. Pueden presentarse adversidades y dificultades que nos harán decir “no puedo más”, pero siempre se puede. Lo importante es tener determinación en las decisiones que nos llevan a anhelar y lograr nuestras metas.



Si asumes los desafíos que te impone la vida con tranquilidad, sin resignarte ni apurarte, será mucho más sencillo avanzar. Tienes que disfrutar cada momento y aprender de los errores, al final, te darás cuenta que vale la pena no rendirse.

Según el coach del Coaching Training Institute (CTI), Pedro Amador, “la importancia de la felicidad radica en la definición de felicidad en cada persona y en la búsqueda de esta”. Ahora, según la psicóloga, coach y sanadora en bioenergía espiritual: “las personas no son capaces de ver su magnificencia interna porque están perdidos buscando lo de afuera.

Hay un gran vacío en nuestra cultura occidental porque hemos confundido qué es el amor propio”. Estas afirmaciones nos llevan a concluir, que la búsqueda de la felicidad, empieza con el incremento de la autoestima y amor propio.

Cada vez que prendemos el televisor, escuchamos la radio e incluso a lo largo de nuestra formación y crecimiento, vemos cómo la sociedad nos impone otro tipo de felicidad. Nos venden la idea de que todo es riqueza, belleza o poder. Sin embargo, nos podemos dar cuenta que el éxito se puede lograr de otras formas, sin caer en la superficialidad.

En la Conferencia “Enamórate de ti” de Walter Riso, podrás tener la clave para una vida estable y tranquila. Es por esto, que a continuación te daremos algunos consejos para ser feliz:

1. Saca tiempo para disfrutar

La vida no solo se ha hecho para trabajar, se trabaja para vivir, no lo contrario. Tienes derecho a tomarte unos días para viajar, o unos minutos en el día para descansar. Aprende a separar tiempo y comparte también con las personas que más quieres. A veces saber invertir el dinero, es haciéndolo en ti y para ti ¿Qué esperas para hacerlo?

2. Enciende el amor propio

Todo comienza por el autocuidado, autorespeto y tratarse bien, así que no tengas miedo de elogiarte de forma justa y merecida. Tienes que saber identificar el narcisismo para que no caigas en él, esto logrará que seas una persona más fuerte y segura. Cuando eres amoroso contigo mismo, de la misma forma tratarás a los demás.

3. Debes saber lo que quieres

Hazte la pregunta ¿Qué quiero hoy? Y cumple con las necesidades, dependiendo de las respuestas. Es importante que para todas tus decisiones, tengas presente si eso es lo que quieres o no ¿Realmente quiero estudiar esa carrera? ¿Quiero continuar con esa relación? De las respuestas depende tu tranquilidad, así que piensa muy bien las cosas antes de hacerlas.

4. Date gusto

Consiéntete cuando quieras, en lo que puedas y cuando puedas. No importa si otros piensan que estás mal, la mejor manera de sentirse pleno es mimándose sin llegar a extremos narcisistas. Prémiate si lograste algo que llevabas tiempo luchando, llénate de palabras positivas y recompensas por tus buenos actos.

5. Busca la felicidad dentro de ti

Tu felicidad no debe depender de situaciones externas, búscala y encuéntrala dentro de ti y disfrútala. La dependencia emocional, solo nos lleva a tener momentos de alegría y no una tranquilidad permanente. Cuando logras ser feliz por tu cuenta, el sentimiento perdura y te permite enfrentar los problemas con madurez y serenidad.

6. Aleja a las personas tóxicas de tu vida

Las personas que nos rodean nos influyen de forma positiva o negativa. Es por esto que debes saber con quién compartir tus días. Las personas que tienden a ser chismosas, negativas, son insatisfechas y a ellas es mejor hacerlas a un lado. Una buena compañía siempre te sacará una sonrisa.

Antes de dormir, piensa en todas las cosas buenas que te pasaron en el día y agradece por todas las veces que pudiste sonreír. Da las gracias y disfruta de un plácido sueño. Empieza a cultivar amor y felicidad en tu vida. No esperes hasta mañana, empieza hoy.

PHRÒNESIS

viernes, noviembre 17, 2017

¿Por qué debemos hacernos más preguntas antes de tomar decisiones sencillas o trascendentales?

Hay un principio natural del que no podemos escapar: la incertidumbre. A pesar de todas las leyes naturales que rigen el universo en su magnífica extensión, de las leyes de la interacción de cuerpos pequeños como nosotros (en comparación con los cuerpos celestes) y de las increíbles normas de lo infinitesimal, la interacción de variables que crea incertidumbre o entropía es del orden de miles de millones de posibilidades. No obstante, en nuestro desarrollo como especie, fuimos heredando la capacidad de controlar una parte de nuestro ambiente, de nuestras relaciones, de nuestra conducta, emociones y pensamientos, y fuimos creando un modelo de control interno y externo que dio como resultado la falsa percepción de eliminación de la incertidumbre. Nuestra mente creó la falacia de la inmutabilidad: la mente piensa en una línea de tiempo en la que no hay fin, en donde las cosas no se acaban, en la que hay estabilidad, en la que los cambios son provocados por la intención propia o ajena, en la que la muerte le pasa a otros. La mente inventó la estabilidad inmutable.



Por eso nos hacen tanto énfasis desde la psicología, desde las teorías administrativas y desde diversos modelos filosóficos en el cambio, en la aceptación de él, en la necesidad de adaptarnos a nuevas condiciones, en su importancia para el aprendizaje, el crecimiento personal y la integración de nuevos conceptos a la vida cotidiana. Crear un modelo de aceptación de la incertidumbre, de adaptación al cambio y de búsqueda de novedades permanente, se conoce en psicología como flexibilidad cognitiva y no es tan frecuente ni tan fácil de integrar como creemos. Pero que se puede ir construyendo… por supuesto que sí (aunque es más fácil para unos que para otros, dependiendo del estilo de personalidad).

Crear un modelo de aceptación de incertidumbre no es vivir al día, sin planes, sin expectativas o sin norte. ¡Claro que no! Es un modelo que pretende ser realista con respecto a las posibilidades de acción o de desarrollo de un acontecimiento, buscando las mejores opciones de adaptación o de aceptación de él. Puede contar con varias variables tales como:

– Contemplar las variables posibles de desarrollo de una situación sin hacerse la trampa de ocultar las que son probables pero no de nuestro deseo. El pensamiento positivo ingenuo busca, por medio de la motivación, crear la falacia de control para intentar provocar a través de emociones positivas, resultados que no son emocionales (sin mucho éxito, por supuesto). Es como jugar a tirar los dados cuando lo que se requiere es mover una ficha de ajedrez. Al contemplar las variables se debe evaluar la probabilidad de ocurrencia, desde el más probable, hasta el más improbable, y no desde el que más gusta al que menos se desea.

– Utilizar frecuentemente la duda metódica como una vacuna para evitar certezas no realistas. Instalar un modelo de Zig-Zag en el análisis de las situaciones provoca mejores resultados en la medida en que se opta por el análisis de interacción de posibilidades, más que por un modelo basado en deseos. Este propone hacerse preguntas que amplían información, preguntas aclaratorias o preguntas incómodas que esclarezcan los hechos y permitan una toma de decisiones basadas en mayor ilustración, claridad, profundidad o densidad de la información. Un ejemplo sería algo como: Zig: Quiero invertir este dinero en X modelo para ganar una buena rentabilidad. Zag: tengo una buena cantidad de información sobre cómo opera el modelo, cuánta rentabilidad acumulada tienen sus clientes en los últimos 5 años, tengo certeza de la legalidad de este negocio y estoy seguro de su estabilidad en el tiempo? Zig: tengo buena información, pero no creo que en este momento me considere un experto. Zag: entonces es necesario profundizar aún más y tomar mi decisión cuando me sienta tranquilo de tener la información estructural que hace tomar decisiones con sabiduría.

– Aceptación y pronta renuncia. Tomar distancia de una persona, un animal, un objeto o una situación que valoramos o deseamos siempre será dolorosa y generará una incomodidad seguida de tristeza por dejar ir lo que nos importa. Aunque esta reacción es natural, se pueden observar personas que generan una nostalgia, una añoranza que atrasa la aceptación final. A esta ralentización usualmente le acompaña la autoconmiseración, la tristeza y el deseo (con frecuencia poco realista) de que todo sea distinto. Cuando las personas definen lo que pasó, sopesan su impacto, les duele lo que les tenga que doler, evalúan sus posibilidades de acción, aceptan lo que pasó y renuncian de manera realista a lo que no pueden conseguir, obtienen un plus en salud mental que pocas fuentes proveen.

– Adaptación. El apellido natural de la flexibilidad es la adaptación, que se define como la capacidad de integrar nuevas normas, procedimientos, creencias, niveles de análisis, o integración de nuevos conocimientos al acervo de conocimientos existente. En este mundo posmoderno, contar con adaptación es tener una de las plataformas más deseadas para tener la capacidad de aprender cosas nuevas en ambientes distintos y con personas cambiantes. Una persona flexible y adaptable cuenta con una poderosa herramienta de aprendizaje para lograr la integración de un mundo más diverso, que va a una alta velocidad de producción de información y conocimiento, y que exige saber un poco de muchas cosas y, al mismo tiempo, tener profundidad en la experticia propia.

Las preguntas a seguir son sencillas pero de poderoso impacto:
  • ¿Analizo las situaciones problema de la manera más cruda, realista y objetiva posible, tratando de entender para actuar?
  • ¿Soy capaz de hacer de la duda metódica, de la técnica del Zig-Zag una opción cotidiana para la adecuada toma de decisiones?
  • ¿Acepto las situaciones de la vida con facilidad y renuncio con prontitud a las expectativas no realistas que puedo tener en algún momento de pérdida en mi vida? ¿O me quedo dando vueltas, doliéndome sin renunciar a tiempo y esperando a que se opere un milagro (bastante escasos por estos días)?
  • ¿Soy flexible para aprender cosas nuevas y me adapto con facilidad a ambientes cambiantes? ¿O soy de los que se incomoda fácil y se queja de que las cosas no sean como se desea?

Estas reflexiones quedan para incentivar el deseo de cambio y para provocar nuevas formas de vivir.

Diego Castrillón

jueves, noviembre 16, 2017

La mejor manera de ser feliz con alguien es aprender a ser feliz solo

¿Por qué parece tan difícil ser feliz? Será que esto ocurre cuando no nos damos cuenta. Cada día es más común encontrar a personas que no son felices. No se sienten bien con sus trabajos, no están satisfechos con sus logros, no encajan en sus familias, no tienen suficiente dinero o no están contentos con su relación de pareja.



Motivos para no ser feliz parece que sobran hoy en día. La felicidad, entonces, pareciera estar condicionada por las cosas que tenemos o no y por aquello que logramos o no. Si no lo tenemos nos deprimimos, pero si lo tenemos, tampoco es suficiente.

Pareciera que este estado se ha vuelto inalcanzable para muchos en la actualidad. Sin embargo, vale la pena detenerse un momento y pensar ¿Por qué no soy feliz simplemente con lo que tengo y no con lo que deseo? A continuación, Phrònesis te presenta cómo lograr alcanzar el bienestar que se encuentra en tu interior…

Felicidad: cada mañana al despertar

Esta comienza y termina en ti. ¿Cómo es posible? Muy sencillo, es una actitud. Si desde el momento en que abres los ojos cada mañana, aceptas el día con una actitud positiva, serás feliz. Aunque amanezcas solo en tu cama, sin una pareja que te acompañe, ya tienes suficientes motivos para serlo. El estar vivo es lo más importante. Por lo tanto, el agradecimiento a las bendiciones que se tienen es la punta angular para alcanzar la felicidad que tanto anhelas.

Agradecer es un ejercicio que trae muchos beneficios. En primer lugar, te hace ver la vida desde una perspectiva diferente. Aunque las situaciones a las que nos enfrentamos sean difíciles, el intentar sacar el aprendizaje que encierran y aprovecharlo ya es un beneficio. Entonces, agradece a las malas experiencias porque te han dado una lección y un paso hacia la felicidad.

¿La felicidad depende una pareja?

La respuesta es NO. Si tú no eres feliz en tu existir, no podrás serlo con ninguna otra persona. ¿Por qué? Porque si no lo eres en tu interior, jamás vas a valorar las cosas, las personas y las situaciones buenas que están a tu alrededor. Por lo tanto, la felicidad pasará por ti, pero tú por ella no.

El gran error de muchas mujeres y hombres es pensar que serán felices al conseguir a esa pareja perfecta y casarse con ella. Lamento decepcionarlos, pero no es así. La compañía de otro en tu vida no determina la felicidad, solo la potencia ya que ya habita en nosotros. Si esta depende de una persona, entonces, se trata de una falsa felicidad y de un amor condicionado por el apego. Recuerda que, la dependencia emocional no es beneficiosa.

De hecho, si no eres feliz estando sola o solo tampoco lo serás estando en una relación. La felicidad es una decisión personal. Es un hábito que se cultiva cada día y que solo depende de nosotros mismos.

Aprende a ser feliz solo…

La soledad es la oportunidad perfecta para el autoconocimiento. Los aprendizajes más significativos de la vida se dan en los momentos más tristes, adversos o difíciles que experimentamos. ¿Por qué? Porque son una oportunidad de internalizar todo lo que está sucediendo y lograr comprender y aprender la gran enseñanza que encierran.

Es importante aprender a ser feliz estando solo. Si logras este cometido, podrás serlo con otros y en cualquier situación. La felicidad está dentro de nosotros mismos. Y cuándo pensamos que alguien nos hace feliz no es más que el reflejo de nuestra propia felicidad, potenciado por el placer y alegría de la compañía.

El psicólogo Walter Riso nos ha dado una frase que puede resumir este tema perfectamente “La mejor manera de ser feliz con alguien, es aprender a ser feliz solo”. No existe mayor verdad que esta. Puesto que, la felicidad no es más que un estado de consciencia plena que nace en el interior de cada uno y que es alcanzado de manera individual, antes de poder ser compartida.

PHRÒNESIS

miércoles, noviembre 15, 2017

5 razones por las que se distancian los miembros de una familia

Una familia funcional es un grupo de personas unidas por vínculos consanguíneos o por afinidad, que se relacionan desde el amor, apoyo mutuo, respeto y consideración. Sin embargo, no siempre es así, hay familias con parientes que se distancian física, afectiva y emocionalmente. Arguyen razones que con frecuencia se les convierten en precipicios insalvables.



El distanciamiento, entre parientes, puede causar sufrimiento para el miembro que es excluido o que decide excluirse de su familia.

¿Cuáles son las razones?

A veces ocurren eventos desdichados. Intrigas, peleas por malentendidos, por dinero o por abusos, también por luchas de poder o manipulación. Todas estas situaciones, que varían en intensidad o gravedad, si no son bien manejadas, generan rabia y resentimiento, tristeza y desencanto. El amor, el afecto y el respeto entre parientes se van socavando, inevitablemente.

A veces estos distanciamientos duran solo días o meses, pero hay casos que duran años o para toda la vida.

¿Qué puede ser tan grave como para que en una familia se excluya a un pariente? ¿Por qué una persona decide distanciarse de su familia? ¿Cuándo cortar todo trato y comunicación con los familiares se convierte en una manera de resguardar tu integridad emocional?

En Phrònesis te compartimos las 5 razones más comunes por las que se “rompen las relaciones” entre los miembros de una familia.

1. Núcleo familiar tóxico

Probablemente con un progenitor castrador o manipulador, que en uso patológico del poder y el amor, asfixia y somete a los hijos y pareja. Cuando los hijos llegan a la adultez y se atreven a confrontarle se da la exclusión. El padre/madre dominante o manipulador, no acepta disenso porque piensa que sus opiniones están por encima de sus hijos.

2. Modelaje

Cortar la comunicación y trato cuando hay discusiones entre parientes, puede ser una práctica común en algunas familias. Los padres que dejan de hablarse cuando están molestos, se convierten en modelos de sus hijos para la práctica de estas conductas. Así, generan un círculo vicioso de disfuncionalidad familiar.

3. Mala comunicación y abuso de confianza

Se evade la discusión por la falsa creencia de que confrontar es generar conflictos. El pariente sumiso acumula frustraciones que muchas veces lo llevan a aislarse, hasta que cortar relaciones de manera abrupta, sin que se haya atrevido a manifestar su inconformidad, surge como la opción inevitable.

4. Abuso físico y emocional

Lamentablemente, hay familias en los que algunos miembros sufren de abuso físico y emocional por parte de sus parientes. Arrastran por años ese sufrimiento, hasta que deciden, para protegerse, cortar relaciones con el o los parientes que les han abusado.

5. Cuidado de un familiar enfermo o de los ancianos de la familia.

En este tipo de adversidades pueden aflorar en las personas actitudes egoístas y ruines, que desencadenan conflictos y desencantos y pueden terminar en rupturas inevitables.

Hay parientes que se desentienden, que no asumen responsabilidades, que no colaboran en estos momentos de desdicha familiar o necesidad.
Algunos tips para manejar conflictos familiares:
  • La familia, es un grupo que nos viene dado, no la escogemos. Sería sano aprender a lidiar con sus diferencias, aceptar que no podemos cambiarla.
  • Con la familia hay que practicar la asertividad. Decir no, defender los derechos y poner límites sin sentirse culpable, puede ser una opción a “cortar relaciones con la familia”.
  • En momentos de emocionalidad exacerbada es preferible guardar silencio y luego buscar el mejor momento para hablar.
  • El perdón siempre será un regalo que estamos en capacidad de dar a un familiar.

Para finalizar les regalamos esta frase de Benjamín Franklin, que ojalá les ayude a reflexionar sobre los conflictos y el dolor del distanciamiento entre parientes:

La paz y la armonía constituyen la mayor riqueza de la familia”

PHRÒNESIS

martes, noviembre 14, 2017

El arte de atraer la magia a tu vida

Nuestra alma anhela la magia. A los niños les encantan las historias sobre magia y los cuentos de hadas. A medida que nos hacemos mayores la fantasía y la magia siguen teniendo su lugar, pero cada vez es más fácil olvidar los “conjuros” que la generan. Atraer la magia a nuestra vida se convierte entonces en una necesidad vital.



Las historias sobre un mundo mágico invisible son atractivas para niños y adultos porque contienen en su narración los arquetipos antiguos que experimentamos en el viaje de nuestra vida. Estas historias abren nuestros sentidos, lo despiertan, de manera que podamos percibir la magia -sencilla, simple y maravillosa- que ya nos rodea todos los días.

En todo el mundo y a lo largo de la historia se han escrito historias sobre seres fantásticos y acontecimientos maravillosos que nos han sorprendido e inspirado, algunas durante miles de años. Detrás de todas ellas se encuentra nuestra imaginación, pero también una buena parte de nuestras esperanzas y nuestros miedos.

Necesitamos magia en nuestra vida

Todos necesitamos magia y cuando renunciamos a ella es que algo falla. Pero la magia está en todo lo que nos rodea. Renunciar a ella es renunciar a una buena parte de nosotros mismos y de nuestras posibilidades.

De forma especial, son las circunstancias difíciles las que más parecen sumergirnos en esa dinámica adulta que tanto repele la magia. Esa dinámica de la que tanto se esconde el niño que todavía llevamos dentro: ya no es que no sea divertida, es que es angustiante.

Como adultos, a menudo nos encontramos atrapados resolviendo problemas, luchando -o protestando- contra las injusticias de las que nos sentimos víctimas. Circunstancias a las que tratamos de sobrevivir, mientras nos olvidamos de levantar la vista. La buena noticia es que es posible atraer o re-atraer la magia. Crear una visión mágica en las cosas más pequeñas es un estado mental, y todos tenemos el poder de crear nuestro propio “botón mágico” que de paso a ese estado en cualquier momento.

“Solo hay dos maneras de vivir tu vida. Uno es como si nada fuera un milagro. La otra es como si todo fuera un milagro”.
-Albert Einstein-

Cómo atraer la magia perdida

Tu mente es increíblemente poderosa -mucho más de lo que piensas- y con un poco de entrenamiento puedes cambiar completamente tu mentalidad. Se trata de que tú también puedas atrapar todos esos momentos mágicos que has dejado de percibir persiguiendo al reloj, que al contrario que tú, no para en ninguna estación.

  • Cree en ti mismo

No puedes buscar belleza en el exterior si no eres capaz de verla dentro de ti. Si siempre buscas la aprobación externa perderás un tiempo muy valioso. Tiempo en el que podrías estar soñando con tu próximo gran proyecto o desarrollando una nueva habilidad que quieras aprender.

Cuando creemos en nosotros mismos y en nuestras habilidades, las posibilidades se hacen infinitas. Nos convertimos en seres creativos, nos atrevemos a soñar, nos atrevemos a crecer, nos atrevemos a compartir nuestras visiones y perdemos el miedo a ser ridiculizados por ello.

Todo comienza con un sueño, una visión o una idea. La diferencia entre quienes creen en sí mismos y los que no lo hacen es que aquellos que creen en sí mismos piensan que pueden ir un paso más allá del que alcanzan sus fuerzas. Es entonces cuando se produce esa especie de milagro y son capaces de alcanzar cotas en las que nadie pensaba.

“Magia es creer en ti mismo, si puedes hacer eso, puedes hacer que todo suceda”.
-Johann Wolfgang von Goethe-

  • Ponte en acción

Somos los directores de nuestras vidas. Podemos actuar de muchas maneras diferentes e influir en las circunstancias en las que nos movemos. Cómo actuemos cada vez dará lugar a un resultado específico.

Por lo tanto, es fundamental saber en qué estado estamos cuando comenzamos a actuar. Si actúas por amor, compasión y comprensión, tu acción siempre tendrá magia, gracia y poder, y dará como resultado un bien mayor. Cuando actúas por amor, no solo te sentirás bien, sino que inspirarás a otros a hacer lo mismo. El amor siempre atrae más amor, superando al propio resultado material de cualquier acción en sí.

Pero si tus acciones provienen de tu ego, si están basadas en la desconfianza, en el temor, en la sospecha o en la crítica, seguirás atrayendo a los mismos patrones. Atraerás al mismo tipo de personas y situaciones una y otra vez: aquellas que mejor encajan, precisamente, en dicho patrón.

Es hora de cambiar esto. No tengas miedo. Hay magia esperándote a la vuelta de la esquina y lo bueno es que la puedes generar tú. De hecho, hemos desgranado buena parte de los ingredientes del proceso para crearla, ahora está en tus manos cómo atraer la magia.

“Lo que puedas hacer o soñar, ponte a hacerlo. La osadía está llena de genialidad, poder y magia”.
-Johann Wolfgang von Goethe-

  • Busca la magia en las cosas sencillas

Hay magia en muchas de las cosas que nos rodean, en las cosas sencillas que a diario nos acompañan: una puesta sol, el cielo estrellado, la sonrisa de un niño, el piar de los pájaros, la brisa que acaricia tu cara, la lluvia que refresca y alimenta la vida…

La magia no es una cuestión de fantasía. Ver la magia en lo que nos rodea significa reconocer y agradecer las maravillas que enmarcan nuestra existencia. Así, para encontrar y atraer la magia, hay que empezar por agradecer ese regalo maravilloso del que ya disfrutamos y que se reproduce con cada latido de nuestro corazón: la vida. Porque la magia de la que hablamos, es en buena parte, aliento, fuerza y energía.

Eva Maria Rodríguez

lunes, noviembre 13, 2017

De la supervivencia al crecimiento personal: la autorrealización

Darwin nos enseñó que todos los que venimos al mundo traemos un bagaje de recursos que nos permitirán sobrevivir de una forma u otra. Tal y como representa Abraham Maslow, la supervivencia forma la base y la autorrealización se sitúa en la cima de la pirámide jerárquica, en la copa del árbol de clasificación de nuestras necesidades.



Nuestros raíces son las que nos permiten mantenernos con vida, pero eso no significa que las hojas o el fruto sea menos importante. Abraham Maslow se interesó mucho por las cualidades de aquellas personas que parecen funcionar de manera más plena, saludable, ajustada, y adaptada. Según él, todas las personas tienen el potencial para autorrealizarse, motivadas por deseos intrínsecos de acercarse al tipo de persona que pueden ser.

Eduardo Punset explica que, a diferencia de otros animales, nuestro ciclo vital nos permite ponernos dos metas diferentes y relacionadas entre sí: el mantenimiento y el cuidado del organismo y el alcance de la felicidad (esto último favorecido por el incremento de la esperanza de vida en nuestra especie).

Características de la autorreazalición

En 1963, Abraham Maslow llegó a creer que las personas autorrealizadas comparten algunas características:
  • Son eficientes y precisas al percibir la realidad.
  • Se aceptan a sí mismas, aceptan a los demás y a la naturaleza.
  • Son espontáneas en su pensamiento y emoción. Naturales más que artificiales.
  • Se centran en los problemas, se preocupan por las cuestiones filosóficas.
  • Son independientes y autónomas para lograr satisfacciones.
  • Tienen frescura a la hora de asociar conocimientos e ideas.
  • Experimentan a menudo “sentimientos oceánicos”. Sentimientos de ser uno con la naturaleza que transciende al tiempo y al espacio.
  • Se identifican con todo lo humano: son democráticos y respetuosos con los demás.
  • Forman vínculos profundos, pero solo con unas pocas personas.
  • Aprecian, por su propio valor, el proceso de hacer las cosas.
  • Poseen un sentido del humor filosófico, considerado y no hostil.
  • Acuden la creatividad en su búsqueda de soluciones y además cuentan con estrategias para despertarla cuando la sienten dormida.
  • Mantienen un desapego interno de la cultura en la que viven.
  • Son lo suficientemente fuertes, independientes y tienen tanta confianza en sus visiones internas que en ocasiones pueden parecer temperamentales e incluso insensibles.
La autorrealización intensa: experiencia cumbre

Maslow utilizó el término de “experiencia cumbre” para referirse a los momentos de autorrealización intensa. Durante estas vivencias, la gente tiene sensación de estar conectada con los elementos de su entorno. El psicólogo Mihalyi Czikszentmihalyi (1975, 1988) desarrolló el concepto de Flow (fluir o flujo en Español).

Este término hace referencia a estas experiencias óptimas, donde la percepción es más aguda y se produce una pérdida de la noción del tiempo. Los sentimientos que se experimentan son a menudo de admiración, maravilla e incluso éxtasis. Puede ocurrir de manera pasiva, escuchando una canción o contemplando una obra de arte. Aunque generalmente surgen cuando la persona está totalmente inmersa en una actividad en la que produce.

Cabe mencionar que una experiencia de flujo está compuesta por algunos componentes principales: objetivos claros y alcanzables, alto grado concentración y enfoque, retroalimentación directa e inmediata, equilibrio entre el nivel de habilidad y el desafío, y una motivación intrínsecamente gratificante.

“La meta principal es la autorreazalición intima del Ser, que no debe descuidarse por las metas secundarias, y el mejor servicio que puede hacerse a los demás es la liberación de uno mismo”.
-Buda Gautama-

Primero fluir, después ser feliz

Lo cierto es que se puede alcanzar un estado de felicidad y autorrealización a través de un proceso consciente. Sucede cuando nuestra atención se centra en “algo” que nos produce posteriormente una sensación placentera.

Resulta oportuno comentar que Csikszentmihalyi empleó la palabra flujo para describir el estado mental que sienten las personas cuando parecen mantener un alto grado de concentración sin ningún esfuerzo, incluso con cierto recreo. Este concepto alude al sentimiento y la emoción de aquellas acciones o movimientos que rara vez están motivadas por factores externos al principio y nunca al final.

Pero tales experiencias no tienen por qué ser agradables. Tal y cómo expresa el autor, cuando fluimos no somos felices, pero no podemos ser felices sin estas experiencias de flujo. Recordemos que la felicidad está íntimamente relacionada con nuestros estados internos. Fluir implica que nuestro foco de atención está totalmente centrado en la tarea. Una vez completada, podemos centrarnos en nuestro estado, mirando hacia atrás, y considerar lo sucedido.

“En cierto sentido, los que están «en flujo» no son conscientes de la experiencia en ese momento; sin embargo, cuando reflexionan, sienten que han estado plenamente vivos, totalmente realizados y envueltos en una «experiencia cumbre»”
-Gardner, 1993-

La secuencia del concepto de flow sería así:
  • Acción: realizamos algo y ponemos toda nuestra atención en una tarea.
  • Visión: una vez completada la acción, consideramos lo sucedido. Mirando retrospectivamente, valoramos la experiencia.
  • Emoción: para experimentar la felicidad debemos centrar la atención en nuestros estados internos, y entonces es cuando podemos afirmar que somos felices retrospectivamente.
La filosofía de Csikszentmihalyi concibe el verbo vivir como una fusión armónica entre hacer, pensar y sentir. Ponernos metas y alcanzarlas sin la sensación de que haya un sacrificio de por medio, nos permite no solo alcanzar la cima, la autorrealización, sino también fluir en y desde nuestro interior hacia la búsqueda de la felicidad.

Beatriz Caballero

domingo, noviembre 12, 2017

5 claves para aprender a reírse de uno mismo

Aprender a reírse de uno mismo es el camino más sencillo hacia la paz interior. También hacia la resiliencia y la bondad. No es tan fácil como parece, ni se trata de una capacidad que nazca de la noche a la mañana. Solo los más evolucionados o los más afortunados, lo consiguen.



Para aprender a reírse de uno mismo es necesario haber alcanzado un buen nivel de autoconocimiento. Pero sobre todo, un elevado grado de autoaceptación. Si se tiene la fortuna de haber crecido en un ambiente que facilitaba esas capacidades, maravilloso. Si no, es necesario realizar un trabajo diario para adquirirlas o acrecentarlas.

Vivimos en una sociedad en donde todos juzgan a todos. Y lo hacen, muchas veces, sin ningún tacto. Esto es fruto de la inseguridad colectiva. Sin embargo, a una buena cantidad de personas les asustan esos juicios. Aprender a reírse de uno mismo es una vía para independizarse de la opinión de los demás. ¿Cómo lograrlo? Aquí hay algunas claves.

“Felices los que saben reírse de sí mismos, porque nunca terminarán de divertirse”.
-Santo Tomás Moro-

1. Compagina el ser y el querer ser

Una cosa es lo que somos y otra lo que quisiéramos ser. Parece algo muy claro, pero a veces no lo es tanto. Con frecuencia, confundimos ambos aspectos. Esto sucede especialmente si nos han inculcado un “deber ser” muy rígido, razón por la cual no distinguimos entre la realidad y las expectativas que nos formamos. Cuando esto ocurre es como si siempre estuviéramos en deuda.

Ese “querer ser” y “deber ser” nos impide apreciar y valorar lo que somos. Por ejemplo, somos de estatura baja, pero hemos escuchado tantas burlas o mensajes en contra de los bajitos, que al final despreciamos esa característica nuestra.

Nos intimidamos con los altos o nos ponemos unos aterradores tacones para camuflarnos. En lugar de aprovechar todas aquellas situaciones en las que venir en envase más pequeño es una ventaja. O reírnos de la estatura cuando, ni de puntillas alcanzamos…

2. Desarrolla la inteligencia egoísta

Para aprender a reírse de uno mismo se necesita bajar el volumen al narcisismo y subírselo al egoísmo sano. El narcisismo tiene que ver con el sentimiento de orgullo personal. El egoísmo sano, con buscar el bien y el beneficio para uno mismo, antes que para otros.

Cuando se tiene un sentimiento de orgullo personal muy alto, resulta muy difícil aprender a reírse de uno mismo. En esos casos, hay un deseo de ser el mejor, el más bonito, el más inteligente… Como se trata de un deseo imposible, lo que prima es la frustración.

En cambio, al analizar las situaciones de forma egoísta, nos aceptamos como personas incompletas, que deben ante todo, ser fieles a sí mismas. Y resulta más fácil reírnos de nuestros errores o de nuestras fallas, sin tomar en cuenta si quedamos bien o mal con otros. Ahora bien, hablamos del egoísmo sano.

3. Juzgarse con bondad para aprender a reírse de uno mismo

A veces somos unos jueces implacables de nosotros mismos. Nos evaluamos con severidad. No aceptamos nuestros errores y nos fustigamos por ellos. Y muchas veces terminamos exigiéndonos más de lo que podemos dar.

Para aprender a reírse de uno mismo es necesario que antes aprendamos a mirarnos con benevolencia. Esto supone entender que somos seres falibles, incompletos e inacabados. Que hacer, decir o pensar erróneamente no es un grave pecado, sino una debilidad que nos hace más humanos y una oportunidad para mejorar y seguir creciendo.

4. Aprende a ser tu propio cómplice

Si uno no cuenta con uno mismo, no cuenta con nadie. En lugar de tener una voz interior severa e inflexible, deberíamos cultivar otra que sea de apoyo. Hacer esfuerzos por perdonarnos, en lugar de culparnos. Automotivarnos, en lugar de condenarnos. Apreciarnos, en lugar de regañarnos.

Quien sabe apoyarse a sí mismo no se vuelve más descuidado o negligente. Ser excesivamente severo con uno mismo solo conduce a nutrir el malestar emocional. En cambio, volverse más flexible y amigable, lleva a un mayor equilibrio. A una mejor relación con uno mismo.

5. Ejercitar la risa

Es bueno buscar la ocasión de reír diariamente. La risa es magnífica para la salud emocional, pero además nos ayuda a ser menos psicorrígidos. Facilita ese proceso de tomarnos la vida menos a pecho y permitir que todo fluya más espontáneamente. Al final, todo ello nos conduce a sentirnos mejor con nosotros mismos.

Aprender a reírse de uno mismo es fundamental para alcanzar y mantener la salud mental. También facilita mucho el desempeño social. Cuando logramos entender que los sentimientos de orgullo o de soberbia solo están ahí para estorbarnos, damos un gran paso. La humildad, en cambio, nos hace menos sensibles a las críticas, a las burlas y a las opiniones de los demás.

Edith Sánchez